Solidaridad con el PCE y las fuerzas democráticas españolas     
 
 Ya.    04/03/1977.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

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INFORMACION NACIONAL

4-III-77

Solidaridad con el PCE y las fuerzas democráticas españolas

Este es el significado—según Carrillo—de la llamada "cumbre eurocomunista", que no tiene relación

directa con la legalización del Partido • "Total desacuerdo con las medidas represivas en el Este europeo"

(Marchais) • "Las limitaciones a las libertades contradicen los ideales del socialismo" (Berlinguer) • "Los

resultados de la comisión negociadora son muy cortos" (Carrillo)

Como culminación del encuentro en Madrid de los secretarios generales de los Partidos Comunistas

español, francés e italiano, señores Carrillo, Marchais y Berlinguer, respectivamente, se celebró con ellos

a mediodía de ayer una extensa rueda de prensa, a la que asistieron unos doscientos periodistas gráficos y

literarios nacionales y extranjeros.

"Creo que esta conferencia—dijo Carrillo—es una manifestación de solidaridad de los Partidos

Comunistas francés e italiano no sólo con el PCE, sino también con el conjunto de las fuerzas

democráticas de este país y con todo el proceso de marcha hacia la democracia."

"Esta reunión—precisó más adelante el secretario general de1 PCE—, que ha sido autorizada y protegida

por las autoridades españolas, no tiene ninguna relación directa con la legalización del PCE y no ha sido

organizada para presionar en ese sentido. La legalización del PCE—dijo—está en manos del Supremo.

Confiamos que éste decidirá en justicia teniendo en cuenta el período de cambio que vive el país y

esperamos que el PCE, como en Europa, será reconocido y legalizado."

Elecciones

Ante una pregunta sobre las próximas elecciones. Santiago Carrillo manifestó que en estas primeras

elecciones las condiciones no son favorables. "Por eso—señaló—, el PCE, que hubiera deseado un frente

democrático muy amplio, se ha decidido por ir solo a las elecciones para el Congreso. En el futuro,

nuestros aliados más próximos serán, lógicamente, los socialistas, los cristianos con ideas sociales y

políticas avanzadas y los movimientos nacionalistas y regionalistas de izquierda. Para el Senado, sin

embargo, somos partidarios de una alianza, lo más amplia posible de las fuerzas democráticas, y haremos

cuanto sea necesario para lograrlo."

Dentro también de temas de política nacional, y refiriéndose ahora a la negociación Gobierno-oposición,

señaló: "No puedo decir que estemos satisfechos de los resultados obtenidos por la comisión negociadora.

Evidentemente, la existencia de la comisión negociadora y de las conversaciones con el 1ohierno, pese a

todas las limitaciones, han sido el primer paso en este país hacia el reconocimiento de la existencia de una

oposición democrática, con la que había que contar. En este sentido hay algo positivo. Pero los resultados

son muy cortos y la comisión negociadora no ha encontrado todavía una respuesta satisfactoria a las

cuestionen en base a las cuales se formó Ahí está, si no, como ejemplo, el tema de la libertad y

legalización de todos los partidos políticos."

Preguntado también el señor Carrillo sobre si se podía considerar como mera estrategia electoral esa

convergencia entre comunistas, socialistas y fuerzas cristianas de que se habla al final del documento

conjunto, el secretario general del PCE manifestó que "tal perspectiva final del comunismo no es

simplemente un proyecto táctico con vistas a las elecciones". "Es una concepción—siguió diciendo—que

considera que el socialismo en nuestros países debería hacerse a través de una colaboración entre esas tres

corrientes, que tienen una fuerza de masas indudable. No se trata de un proyecto electoral, sino de una

concepción de más largo alcance." En torno a esas convergencias y acuerdos unitarios, el secretario

general del Partido Comunista francés. Marchais, señaló: "En mi país luchamos juntos para abatir la

mayoría actual y administrar conjuntamente la nación. Esperamos que en las elecciones de 1978 la

izquierda vencerá. Por lo menos, haremos todo lo posible para ello Y de cara a las próximas elecciones

municipales, el acuerdo entre comunistas, socialistas y radicales de izquierda es positivo y estamos muy

satisfechos de él. Con la unión de las izquierdas actuaremos para lograr la unión de los pueblos de

Francia. No se trate de una táctica electoral, sino de algo más profundo. Toda nuestra estrategia se basa en

la idea de que la formación de una unión amplia mayoritaria constituye posición fundamental para

avanzar en la vía del progreso social y de la democracia socialista."

Sobre el eurocomunismo, Marchais dijo que ellos no habían inventado la palabra, pero que no les

molestaba. "Por encima de las diferencias—explicó—existen en nuestro países situaciones análogas y a

ellas ofrecemos soluciones convergentes. Por ejemplo, consideramos que nuestros países se hallan en

crisis económica y que convendría introducir reformas estructurales al servicio de los trabajadores. Otro

ejemplo: pensamos que hoy existen condiciones para utilizar una vía democrática en el camino hacia el

socialismo y tenemos una visión de la sociedad socialista que consiste en ampliar y mantener todas las

libertades conquistadas. La democracia socialista no tendrá la misma naturaleza que la democracia

socialista en los países que ya lo son. Si es a esto a lo que se llama eurocomunisnio, de acuerdo. Pero si se

piensa en el eurocomunismo como la creación de un centro internacionalista, no estamos de acuerdo. No

hemos salido de la Internacional comunista para entrar en otra Internacional. El eurocomunisnio no es una

trampa; es algo muy serio."

Ausencia portuguesa

Sobre la ausencia del secretario general del Partido Comunista Portugués, Alvaro Cunhal, en este

encuentro de Madrid, Carrillo señaló que no hay que dar a esa ausencia ninguna significación especial.

"Tampoco han estado presentes —señaló—otros secretarios generales de partidos comunistas europeos.

Por otra parte, también es conocido que el camarada Cunhal ha expuesto ideas que no coinciden

exactamente con las nuestras."

Bases extranjeras

Cuestiones internacionales también ocuparon algún espacio en la rueda de prensa. Santiago Carrillo, dijo,

por ejemplo, que el PCE esta dispuesto al mantenimiento de "las bases militares norteamericanas en

España en tanto no haya un acuerdo internacional que suprima todas las bases militares en Europa.

Finalmente, y cambiando una vez más de tema, Carrillo fue preguntado por las repercusiones que podría

tener la ausencia del PSOE en la comisión negociadora. "Dije entonces y repito ahora—señaló el

secretario general del PCE—que el problema planteado por el PSOE no significa una crisis en el interior

de la oposición democrática. Los miembros de la comisión tenemos objetivos democráticos que subsisten.

Se trata de una crisis en las relaciones PSOE-Gobierno, crisis que no afecta a la "comisión de los diez"

como órgano negociador ni como órgano de encuentro y cooperación en el abanico d« las fuerzas de lo

que se llamó oposición democrática."

Cuarenta mil pesetas le supuso el hotel al PCE

Alrededor de 40.000 pesetas en concepto de alquiler de salones y habitación para sala de prensa le costó

al PCE la organización del encuentro entre su secretario general Y sus homólogos francés e italiano. Para

las reuniones de los tres dirigentes comunistas se utilizó exclusivamente el salón Escorial del hotel Meliá

Castilla, que ha supuesto una factura de 30.000 pesetas. La habitación que funcionaba como central de

información del encuentro, la número 119, habilitada ya, como alguna otra más de la primera planta del

hotel, para funcionar como oficina en los congresos y reuniones que se celebran, supuso un coste diario

de 3.500 pesetas.

Países socialistas europeos

Muchas de las preguntas giraron en torno a la falta de libertades en los países socialistas del Este europeo

y a la represión que allí sufren los disidentes. Ante la ausencia, en el documento conjunto, de una condena

de tales hechos, Marchais dijo: "En el documento se reafirma nuestra posición en favor de las libertades,

tanto individuales como colectivas. Cada uno de los tres partidos se ha definido ya por su cuenta en

defensa de los disidentes. Por otra parte, los tres partidos no tienen por qué juzgar colectivamente a otros

partidos comunistas. Esta es una actitud que se deriva de enseñanzas del pasado. Nos hemos abstenido

siempre, por ejemplo, de condenar al Partido Comunista Chino, y esta actitud la mantendremos en

adelante. De todas formas, reafirmamos que estamos totalmente decididos a la defensa de las libertades y

a defender el que nadie pueda ser condenado por hacer uso de las libertades de expresión y creación."

El mismo Marchais subrayaría más adelante que en el ámbito económico, social, cultural y de política

exterior los países socialistas ofrecen un balance positivo. Pero en el ámbito de las libertades

democráticas existen normas que no convienen a países como los nuestros. "En nuestros países—

subrayó—habrá una mayoría, una minoría, una oposición democrática. La democracia socialista que

queremos establecer será distinta de la democracia socialista del Este europeo. Y en cuanto a las medidas

represivas estamos en total desacuerdo."

Por su parte, el secretario general del Partido Comunista Italiano, Berlinguer, destacó el hecho de qué la

URSS y demás países socialistas del este europeo hubieran suprimido por primera vez la explotación

llevada a cabo por una clase social. "También—dijo— se han hecho importantes avances. Pero existen

limitaciones a las libertades. Criticamos estas medidas y en ellas vemos algo que contradice a los ideales

del socialismo."

Santiago Carrillo también abordó el tenia y dijo que los sistemas políticos de esos países del este europeo

no son plena democracia socialista. Más adelante insistiría en que en tales sistemas políticos lo que falta

es democracia, y no dejó de subrayar su caso personal.

 

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