Autor: Ypérez, M.. 
   Infiltraciones     
 
 Arriba.    04/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

INFILTRACIONES

Señor Director: Don A. J. González Muñiz, en la tercera página de la madrileña «Hoja del

Lunes» del día 221176, bajo el título «Nuevo rumbo histórico», afirmaba que, a la muerte de

Franco, España estaba al borde de ser subyugada por el comunismo.

¿Quiere esto decir que, a juicio del autor, todas las organizaciones políticas, sociales,

económicas, etc., del Régimen —tanto estatales como paraestatales— (y no sólo los

Sindicatos, de los que se ha hecho eco de algún modo la Prensa) se hallaban ya tan

«infiltrados» por las «élites clandestinas» del Partido Comunista que, de hecho, podían

adueñarse de ellas de un momento a otro? Y, en este supuesto, ¿cuál sería el estado actual de

semejante «infiltración» en las organizaciones que todavía subsisten intactas?

Por otra parte, es un hecho cierto que la mentira es el arma fundamental que los comunistas

vienen utilizando, con notable éxito, desde los tiempos de Lenin hasta nuestros días en el logro

de sus propios fines.

Por eso me resisto a creer en su sinceridad cuando el Partido Comunista español recomendó

abiertamente al pueblo la abstención en el referéndum, haciendo el juego a sus aliados

socialistas de la Platajunta (que, en buena ley, son sus adversarios naturales en el campo

marxista). Claro que a sabiendas de que nadie «no comprometido» de algún modo va e

hacerles caso.

¿No será ésta más bien una maniobra diversiva, de cara a la galería, que utilizarán como

cobertura para que las «élites clandestinas» del Partido Comunista, infiltradas en las huestes

derechistas —sobre todo de la extrema derecha—, puedan adherirse y recomendar CON

TODA LIBERTAD y sin la más mínima sospecha el voto negativo propugnado por don Blas

Pinar en su brillante alocución ante las cámaras de Televisión Española, y campar por sus

respetos en las filas neofranquistas?

Y ¿no sería esto peligrosísimo para las derechas, para don Blas Pinar y sus seguidores y,

sobre todo, para el pueblo español?

Si Naguib en Egipto y Spínola en Portugal fueron utilizados como «hombres de paja» al servicio

del marxismo, ¿a quién pretenderán utilizar hoy con este fin en España?

Le ruego, señor Director, que publique esta carta en la sección «Urgentísimo» de ese gran

diario de su digna dirección, por si alguien pudiera contestar a estos interrogantes.

Muy agradecido de antemano, le saluda atentamente su afectísimo

M. YPEREZ

(Madrid)

 

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