El ciudadano Carrillo     
 
 Arriba.    02/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

EL CIUDADANO CARRILLO

«El secretario general del Partido Comunista de España ha sido puesto en libertad en cumplimiento de la

legalidad vigente. A partir de su salida de Carabanchel, ayer a la tarde, se ha convertido en un ciudadano

sobre el cual pesa solamente un procesamiento por asociación ilegal. Su pasaporte, en otro tiempo tema

tan debatido, es ahora una resolución administrativa, de orden discrecional, dentro de su situación de

procesado. El juez, como no podía ser por menos, ha sido independiente de la presión de la calle por parte

de la izquierda y de la no menos presionante actuación de la ultraderecha, que calificaba al detenido con

el curioso calificativo de «inamnistiable».

Ahora bien, la libertad del ciudadano don Santiago Carrillo no cambia los planteamientos generales. Ni

los del comunismo ni los de los anticomunista. Cambia únicamente la regla del juego. La inmensa

mayoría de los electores españoles no son comunistas, y ello se verá claramente en las elecciones libres

de la próxima primavera.

Entre las reglas básicas de la democracia está la que nos dice que la calle es de todos y que los derechos

de reunión y de manifestación necesitan para ser ejercidos unas condiciones de libertad que terminan

donde empieza la libertad de los demás a no ser molestados. Eso quiere decir que el comunismo tiene que

aceptar, de una vez por todas, el cumplimiento de todos los requisitos democráticos por los que tanto

aboga ahora. Es decir, que, si es legalizado, podrá concurrir a las elecciones y hacer su propaganda; pero

no podrá hacer una revolución cada atardecer en la plaza que más le guste. Votar, si; perturbar, no. ¿Se

acomoda el ciudadano ahora liberado a esas reglas? Entonces, al margen del proceso actual, la justicia no

tendría otros problemas con él. Pero sí los tendrá si trata de interrumpir el tránsito de España hacia la

democracia."

(«Ya».)

 

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