Visto y no visto     
 
   23/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Visto y no visto

La detención del secretario general del Partido Comunista de España fue sorprendente. Esto ocurrió poco

después de las seis y media de la tarde, en la puerta de una casa de nueva construcción donde, al parecer,

disponía de uno de los numerosos domicilios que tiene en nuestra capital. Lugar: calle de López de

Hoyos, esquina a la de Padre Jesús Ordóñez. Santiago Carrillo salía de una casa procurando no ser

reconocido. Desfiguraba sus facciones con una larga peluca de color gris claro. Unos inspectores de la

Brigada de Investigación Criminal que le seguían la pista se acercaron a él y le invitaron a subir a un

coche. Poco después estaba en las dependencias de la Dirección General de Seguridad.

En el lugar donde fue detenido nadie se enteró de nada. Preguntamos a porteros, comerciantes, vecinos...

Nadie había visto nada. La rapidez y la reserva de los Inspectores de la BIC fue tan eficaz que ni siquiera

llamó la atención a nadie la detención del hombre del cual se tenía interesada la localización por las

autoridades.

Santiago Carrillo tuvo suerte. Circulaban rumores de que era buscado por unos grupos de una

organización de ultraderecha. De haber sido detectado por dichos grupos, su suerte, suponemos, hubiese

sido muy distinta.

La actividad de estos supuestos grupos, en decidida y esforzada búsqueda del secretario del Partido

Comunista Español, no nos ha sido confirmada oficialmente. Sin embargo, en la calle se insistía sobre

esta posibilidad. Se hablaba de esta posibilidad y se daba como cierta. Ello nos obligó a hacer gestiones

para aclarar estos extremos en la Dirección General de Seguridad, donde nos dijeron que nada se sabía

sobre el particular.

Santiago Carrillo permaneció poco más de media hora en la Dirección General de Seguridad. Suponemos

que fue interrogado, pero poco después de llegar, salía nuevamente en un coche, custodiado por la

Policía.

 

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