Autor: De la Serna. 
   ¿Será un problema de miopia?     
 
 El Alcázar.    16/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

¿SERA UN PROBLEMA DE MIOPIA?

Cuando las Cortes Españolas aprobaron la modificación o reforma del Código Penal, quedó explicitada

ante la opinión pública la certeza de que la fórmula aceptada para definir las características de los partidos

excluidos de la legalidad, constituía una forma de eufemismo denominativo del Partido Comunista. Así lo

acusaron, incluso, los propios comunistas que desplegaron, en connivencia con sus adláteres del felipismo

socialista una campaña de reclamaciones resumidas en la conocida fórmula de "todos o ninguno".

Conviene refrescar la memoria en torno a este tema, porque los acontecimientos posteriores no han

podido invalidar, en modo alguno, la decisión de las Cortes y, mucho menos, el sentido de la meridiana

exclusión de la legalidad decretada para el partido comunista.

Es el caso, sin embargo, que la tolerancia con el PC alcanza grados incomprensibles de lenidad. No sólo

por el consentimiento mas o menos expreso de la actuación de las Comisiones Obreras, sobre cuya

dependencia comunista se ha pronunciado con abundante jurisprudencia el Tribunal Supremo, sino

también con actividades propiamente comunistas, convocadas y organizadas con entera libertad y sin

mayores consecuencias, en el peor de los casos, que una simple detención preventiva. ¿Es el resultado de

un pacto secreto entre gobierno y PC? No parece verosímil. Pero si es evidente que tras los contactos y

conversaciones habidas entre miembros del gabinete y dirigentes del comité central del partido —aunque

apareciesen públicamente emboscados en las siglas de comisiones obreras el aparato organizativo del

partido comunista se mueve en la vida pública española como pez en el agua.

Sin ir más allá de la pura anécdota, ayer mismo, un querido colega de la tarde recogía puntualmente la

noticia de la venta pública de "Mundo Obrero" en las calles de Aluche y Carabanchel, mientras piquetes

de jóvenes recogían firmas pidiendo la concesión de pasaportes para Carrillo —el asesino de

Paracuellos— y la Pasionaria —instigadora directa de la muerte de Calvo Sotelo—.

Comprendemos que el largo brazo de la autoridad no puede estar en todas partes, en estos tiempos en que

la atención queda absorta en el esforzado intento de taumaturgia política y constitucional. Pero algo

podría hacerse para que la ley no quedara burlada tan escandalosamente.

¡Claro que también pudiera ocurrir que "Mundo Obrero" hubiera cumplido ante el Ministerio de

Información y Turismo todos los trámites exigidos por la ley de prensa y nosotros no nos hubiéramos

enterado! Cierto que existe el precedente de "El Socialista", cuya venta pública se efectuó en días pasados

sin mayores contratiempos.

Resulta admirable el esfuerzo propagandístico que el PCE despliega sin que el ministerio de Gobernación

se dé por aludido. En mi poder tengo la carta que me envía el "cantarada" Simón L. Montero, del Comité

Ejecutivo del Partido Comunista de España. Lleva fecha del día 3 de este mes, está firmada y rubricada y

convoca a la jornada de lucha, del día 12 según instrucciones cursadas el día 25 de octubre pasado. Es una

convocatoria ilegal, para una acción ilegal que pretendía perturbar gravemente la economía nacional y la

vida pública. ¿Se ha tomado alguna medida punitiva?. Está claro que no.

Resulta más democrático discutir si fueron galgos o podencos. Si quinientos mil o dos millones, los

parados.

DE LA SERNA

 

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