Autor: Pérez Fernández, Herminio. 
 Cortes. 
 Tres procuradores piden la legalización del P.C.     
 
 ABC.    17/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

CORTES

TRES PROCURADORES PIDEN LA LEGALIZACIÓN DEL «P. C.»

Madrid. (De nuestro redactor en las Cortes.) La Comisión de Presupuestos, ayer, antes de que se iniciara

el debate sobre el proyecto de ley de los Presupuestos Generales del Estado para 1977. fue escenario de

un insólito debate político en el que tres procuradores pidieron que el Gobierno hiciera lo posible para que

cuanto antes, se legalice el partido comunista. No hubo protestas.

Suscitó el tema don Luis Peralta España al lamentar el retraso con que se vienen publicando, en el

«Boletín Oficial de las Cortes», los ruegos de los procuradores y se refirió concretamente a dos,

formulados recientemente por él: uno con motivo de haberse publicado la noticia de que se encontraba en

España el señor Carrillo, secretario general del «Partido Comunista Español», y otro con ocasión de su

rueda de Prensa, «espectáculo insólito por su audacia —dijo— y vergonzoso por su impunidad».

Subrayó el señor Peralta España que si sus dos ruegos del 10 y del 26 de noviembre se publican con el

habitual retraso da seis meses, es posible que para entonces el problema del «Partido Comunista» ya esté

resuelto.

Intervino el señor Escudero Rueda para manifestar que no compartía la tesis del señor Peralta: «Está por

decidir —dijo— la legalidad para que el «Partido Comunista Español» pueda intervenir en las cosas de

España. Este procurador —afirmó— desea que intervenga con el peso que realmente tenga. Y estoy tan

en las antípodas del señor Peralta que desearía que el señor Tamames fuera ministro de Hacienda, a ver

qué hacía.»

El señor Cercos (don Alberto) señaló luego que el pueblo español ha demostrado que es partidario de la

democracia. «Yo quiero ayudar al Gobierno pidiendo, desde esta Cámara, que se reconozcan todos los

partidos políticos, porque eso es precisamente la democracia.»

Por su parte, el señor Esperaba de Arteaga, jugando con las palabras, afirmó: «No soy partidario de pasar

a los miembros del "Partido Comunista" por las armas, sino de que el Gobierno vea el procedimiento para

que este partido pase por las urnas. No me parece un procedimiento justo mantener a sus hombres más

cualificados entre Fantomas y el Comendador. Nosotros no somos culpables de que, en la reforma del

Código Penal, en vez de tipificar ideologías no se tipificaran conductas.»

El señor Peralta España que —atendiendo un ruego del presidente de la Comisión de Presupuestos, señor

Pínilla Turiño— fue muy breve, replicó: «La legalización del "Partido Comunista" es una cuestión del

Gobierno. Si el señor Tamames fuera ministro de Hacienda, esperemos que si él u otros hombres del

partido quisieran ser socialistas o comunistas patriotas, no les ocurra como en Hungría y en

Checoslovaquia, que fueron aplastados por las fuerzas rusas.» (Algunos procuradores aplaudieron estas

palabras y se oyeron voces de («¡Muy bien!»).

Con ello se cerró el breve debate político que ha tenido un aspecto singular: por primera vez, en una

petición indudablemente insólita, los señores Escudero, Esperaba y Cercos fueron escuchados en absoluto

silencio y sin protesta alguna.— H. P. F.

 

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