Autor: Muñiz, José Luis. 
 Un diputado socialista pide la expulsión del embajador de España en Roma. 
 Señor Robles Piquer:«Aquí hay otros problemas mucho más importantes»     
 
 Informaciones.    30/12/1976.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

UN DIPUTADO SOCIALISTA PIDE LA EXPULSION DEL EMBAJADOR DE ESPAÑA EN

ROMA

Señor Robles Piquer: «Aquí hay otros problemas mucho más importantes»

• LA DELEGACION ITALIANA PERDIO EL TIEMPO EN MADRID Y YA SE FUE

• SE FRUSTRO SU RUEDA DE PRENSA, A PETICIÓN DEL SEÑOR RUIZGIMENEZ

ROMA, 30 (INFORMACIONES, por José Luis Muñtz.)

EL diputado socialista italiano Mario Ferri ha pedido, en una interpelación presentada a su ministro de

Asuntos Exteriores, Arnaldo Forlani, la expulsión del embajador español en Roma, don Carlos Robles

Piquer. El origen de tal petición, según el diputado italiano, esta en la respuesta que el embajador español

había dado a diversos mensajes que algunas autoridades italianas le habían enviado protestando por la

detención del secretario general del Partido Comunista de España.

En su réplica, el señor Robles Piquer decía: «Recibo su telegrama de protesta por la detención de

Santiago Carrillo, que siento tener que rechazar, ya que los españoles no admitimos intromisiones en

nuestros asuntos internos y porque cualquier presión sobre el juez competente constituye en todo Estado

de derecho un grave atentado contra la independencia del poder judicial. Estoy seguro de que la ley será

aplicada con el escrupuloso sentido de justicia que ha caracterizado siempre a la magistratura española.

Le ruego, además, que lea de nuevo las disposiciones transitorias 12 y 13 de la Constitución de la

República Italiana, las cuales establecen ciertas limitaciones políticas que los españoles nunca han puesto

en discusión. Le deseo felices Navidades y buen Año Nuevo. Carlos Robles. Embajador de España.» Las

disposiciones transitorias 12 y 13 de la Constitución italiana hacen referencia (ver INFORMACIONES de

ayer), la primera, a la «prohibición de reorganizar bajo cualquier forma el disuelto partido fascista», y la

segunda excluye del derecho electoral activo y pasivo, impidiendo al mismo tiempo la presencia en

territorio italiano, a los miembros y descendientes de la casa Saboya.

Fue este punto lo que provocó las más airadas reacciones por parte italiana. El alcalde de una ciudad

cercana a Roma llamada Grosetto, que fue uno de los emisarios de la protesta contra la detención del

dirigente comunista español, escribió una carta al presidente del Consejo de ministros italiano, Giulio

Andreotti, y al ministro de Asuntos Exteriores, Forlani, pidiéndoles que «asumiesen todas las iniciativas

oportunas para hacer presente al Gobierno español la censurable reacción de su embajador en Roma.» A

partir de este momento se desencadenó una progresiva campaña de Prensa contra el embajador español,

quien ha contestado con una carta en la que dice que «nunca hubiese podido imaginar que el hecho de

invocar la Constitución de la República Italiana pudiese constituir prueba de fascismo».

De forma más inmediata, cabe poner la petición del diputado socialista Ferri en relación con la

interrupción que sufrió ayer en Madrid la rueda de Prensa que la delegación italiana estaba celebrando

para pedir la liberación de don Santiago Carrillo. En efecto, la difusión de las dos noticias en Roma fue

casi simultánea. Paradójicamente, según fuentes dignas de crédito, fue el propio embajador español quien,

a petición del abogado defensor de don Santiago Carrillo, don Joaquín Ruíz-Giménez, transmitió a la

delegación italiana que su presencia en España podría complicar las cosas, impidiendo la concesión de la

libertad provisional al detenido.

HABLA EL SEÑOR ROBLES PIQUER

"El señor Ferri es muy libre de hacer lo que le plazca en su país. Estimo que es un asunto que atañe al

Ministerio de Relaciones Exteriores italiano y que será éste el que en su día dé una contestación",

manifestó anoche a INFORMAClONES el señor Robles Piquer desde la Embajada española en Roma.

El embajada de España continuó diciendo a INFORMACIONES que la interpretación necesita unos

trámites burocráticos previos antes de pasar a la Cámara de Diputados y que seguramente no seria hecho

público en el boletín hasta pasadas las fiestas navideñas.

La petición de Mario Ferri —que textualmente no es otra cosa que "el alejamiento de Roma, capital de un

Estado democrático y antifascista, del embajador español"— la califica el señor Robles Piquer como una

decisión personal del citado diputado de la que ignoraba posibles repercusiones. "Esto es más bien —

añadió— problema del Gobierno, aunque me imagino que forma parte de todas esas peripecias políticas

Que yo ya como embajador conozco de sobra."

Por último, al ser preguntado por la trascendencia que ha tenido en Italia la infructuosa gestión de la

delegación italiana en Madrid para pedir la libertad del seor Carrillo —ha regresado a Roma con las

manos vacías y ha perdido el tiempo—, agregó que "precisamente en estos momentos me encuentro

leyendo la Prensa romana de la tarde. Los periódicos —sobre todo los de izquierda— lo destacan muy

espectacularmente en su primera página.

Al fin y al cabo esto es algo que debe resolverse en España y no creo que los italianos le den tanta

importancia, ya que existen aquí otros problemas mucho más directos e importantes y de inminente

solución".

 

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