Alternativas para un caso dificil     
 
 Diario 16.    24/12/1976.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Alternativas para un caso difícil

MADRID, 24 (D16)._Tres respuestas son posibles a la pregunta que hoy se hace la opinión pública y,

seguramente, también el Gobierno: ¿qué hacer con Carrillo?

La primera, procesarlo. Pero sus actuales responsabilidades son imprecisas. La segunda, expulsarle de

España. Parece imposible, ya que como español Carrillo tiene derecho a vivir en España. La tercera

alternativa, la más probable, es retener al líder comunista y aplicarle la amnistía, con lo que se legalizaría

su situación.

Tres alternativas se presentan:

1. Procesarlo

Sus presuntas responsabilidades por delitos de guerra, prescribieron transcurridos veinte años desde que

se cometieron. Las que le atribuye "El Alcázar" (201276) están por demostrar (le hace responsable de las

acciones del maquis en 1947 y 1949). Sus responsabilidades actuales son de imprecisa cualificación :

a) Dirigir una organización ilegal. Se entiende, una organización que no ha pasado por "ventanilla"

para inscribirse, y en esa situación están todos los partidos de la oposición democrática y no pocos de la

derecha y el centro. En ese caso, los tribunales de justicia tendrían que actuar contra todos los dirigentes

de los partidos no inscritos: Felipe González, Tierno Galván, Ruiz Giménez, Nazario Aguado, Gil

Robles, Satrústegui, Areilza, etcétera... El Código Penal no especifica la ilegalidad del Partido

Comunista. Explícitamente e implícitamente, el PCE en sus estatutos y últimos congresos ha adoptado

una línea compatible con la legislación democrática.

b) Cruzar las fronteras sin las formalidades requeridas. Como español, Carrillo tiene derecho a residir

en su país. Su responsabilidad en este caso se reduce a la forma de penetración, no a la permanencia. Caso

de carecer de documento de identidad sería responsable de circular sin él, motivo de falta leve.

c) Posible no prescripción de presuntos delitos. Sí se le juzga y condena el Gobierno vería desandados de

un golpe los pasos avanzados lentamente desde el 20 de noviembre de 1975. Los problemas de orden

público que acarrearía esta medida podrían llegar a ser muy graves.

2. Expulsarlo de España. A las pocas horas de su detención se aseguraba que el Gobierno preparaba un

billete de avión a París para Santiago Carrillo. Su traslado a la prisión de Carabanchel y al Tribunal de

Orden Público para que entienda el caso desestima esta opción.

En cualquier caso. Carrillo no podría ser espulgado de España sin sentencia formal de los tribunales de

justicia, ya que como español tiene derecho a vivir en España. El mismo Santiago Carrillo ha pedido que

se le juzgue en España y que sean los tribunales españoles quienes decidan de una vez por todas sus

responsabilidades políticas y jurídicas.

3. Retenerlo, aplicarle la amnistía y ponerlo en libertad

Esta parece ser la alternativa más verosímil, de la que existe un precedente en el dirigente del Partido

Comunista catalán Gregorio López Raimundo, a quien se le entregó el documento nacional de identidad.

 

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