Autor: Blanco Vila, Luis. 
   Cuestión de actitudes     
 
 Ya.    10/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

BOLETIN DE URGENCIAS CUESTION DE ACTITUDES

DON Santiago Carrillo, cuya personalidad casi mítica —según me escribía hace ya bastantes meses un

"histórico" e importante socialista—es fruto exclusivo de la torpe propaganda franquista, afirma en

presencia entre nosotros. Su libro "¿Qué es la ruptura democrática?" no se venderá, pero su defensa de la

abstención se publicó ayer en "Diarlo 16". Personalmente, recomendaría a todos que leyeran su curioso

artículo. Es una auténtica delicia que da fe de la capacidad intelectual del líder comunista. Sus

argumentaciones son claras; sus afirmaciones, elementales. Hay momentos en el artículo en que casi

identifica a sus muchachos con los de don Blas Pinar—al que, a su vez, sitúa muy próximo a don Manuel

Fraga—; los abstencionistas, según él, formarán, después del referéndum, cuerpo patriótico con los que

han votado "sí", creyendo que lo hacían por la democracia; los que voten "no" lo harán sólo para evitar el

desmantelamiento del franquismo.

La ceremonia...

LEYENDO tan deliciosa pieza, hay momentos en que uno se pierde y acaba por no saber de qué está

hablando el autor. Los que se abstienen, según él, aprueban esa sociedad pluralista, basada en la soberanía

popular. ¿Y los que votamos "sí"? ¿Qué diablo» queremos nosotros sino esa sociedad pluralista basada en

la soberanía popular?

No conozco el libro de don Santiago, pero si en él es tan convincente como en el artículo que comento, yo

le daría luz verde. Supongo que sería algo así como el programa de mano para seguir el espectáculo que

nos están montando nuestros queridos demócratas de siempre. Más aún: hasta les daría la pequeña

pantalla para que expusieran sus brillantes tesis, una detrás de otra; estoy seguro de que los hogares

españoles ahorrarían bastante energía eléctrica, aunque sólo sea por lo tedioso que son exponiendo sus

eternas monsergas.

Optimismo

ALGUNOS amigos me han acusado de injusto con el PSOE en mi comentario de ayer. Puede que haya

sido duro, pero no injusto. Y la dureza tiene, en este caso, fundamento real en la decepción. Lo siento

mucho, pero me han decepcionado; un partido como el PSOE, que debiera haber presentado una fachada

coherente y serena, por encima de los infantilismos seudorrevolucionarios, ha caído en la trampa de la

demagogia y ha cometido el tremendo error de considerar al pueblo español menor de edad. Ni más ni

menos el mismo pecado que cometió el franquismo durante tantos añod. Puños en alto, banderas

republicanas, federalismo sin seriedad alguna y demás concesiones a una base heterogénea políticamente

han sido indicios, a mi juicio, de una falta de seriedad en los planteamientos y, sobre todo, de una falta de

seguridad en la ejecutiva. La moderación es su tendencia natural; la histeria, un resultado decepcionante.

Por una vez

PARECE que los "ultras" van a controlar las urnas. A mí me parece muy bien que cumplan con su deber

ciudadano. Mientras no controlen los resultados... Por una vez, la derecha total—que está dando algunas

sorpresas—se ha adelantado a los eternos fiscales de la izquierda.

Me he pasado buena parte de labor dedicado a contradecir sus argumentos. Nunca, que yo sepa, me he

metido con su conducta personal y política, que respeto profundamente. De ahí que una vez más su

actitud participadora me parezca no sólo respetable, sino incluso ejemplar. En este caso no disfrutan de

ningún tipo de prebendas—bastantes han tenido ya—, sino que se acogen a un deber y un derecho de

ciudadanía. Criticarlos por participar sería una inconsecuencia por mi parte, y no pienso hacerlo.

Luis BLANCO VILA

 

< Volver