Autor: Buil Giral, León J.. 
   Es necesario     
 
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ES NECESARIO

YA tenemos nuevo Gobierno. Esto no «a noticia, para nadie porque el relevo se ha producido con más espectacularidad y relieve que en cualquier otra ocasión pasada, a favor de ser precedido del nombramiento de Carrero Blanco como Presidente del Gobierno y también por haberse modificado en consecuencia «1 mecanismo para la formación del Gabinete, Pero es ahora y no antes cuando llega el momento de plantearse algunas cuestiones que por su complejidad habían quedado marginadas en la última etapa del anterior Gobierno. La política de las cosas, que evidentemente requiere siempre una atención del comentarista, ha absorbido durante mucho tiempo la preocupación de los medios de información un poco por su importancia intrínseca y otro mucho más porque era difícil penetrar en los etéreos planteamientos de la política institucional del país. Ciertamente; en los últimos tiempos cambió un tanto el panorama sobre la pauta marcada por el Jefe del Estado en su trascendental discurso de fin de uño, pero sin conseguir deshacer la abultada sensación de que no existía o no llegaba a manifestarse una representación fiable de la política española.

Ahora se puede Ir atando cabos y, pasando de largo sobre interpretacíones primarias que han sido coincidentes en calificar el nuevo rumbo como posfranquismo en vida de Franco, o aquellas otros que ven en la composición del nuevo Gobierno la ausencia de algunas tendencias » familias politicas, detenerse en aspectos que puedan tener una inmediata proyección en la vida pública, nacional, sin cuenta de lo que no es y se cree que deberia estar.

Un primer dato nos viene de una característica, común a todos los ministros. No componen en ningún caso ejemplos significativos o, por decir mejor, estereotipados de los grupos políticos de que proceden; su talante común es la moderación ideoíógica, que garantiza o al menos facilita el juicio sereno. Es difícil señalar a alguno veleidades de adscripción como asimismo acusarles de cerrazón Ideológica. Como alguien ha calificado, representan cabalmente el signo plural y amplio del Movimiento, que aparece traducido ejemplarmente en el más alto órgano ejecutivo de la nación Ve a costar trabajo a los analistas que se guían por signos externos empleando una expresión tributaria, encuadrar a los designados en la movediza muestra de grupos y tendencias. Tendrán que recurrir a su procedencia remota, y este dato quedará en la generalidad de los casos en lo que viene a representar casi simpre: simple dato para la biografía de cada uno.

EL segundo dato estriba en la patente preparación técnica o, por ser más exactos, dominio de la técnica politica, lo que supone reponer en sus términos propios la escala da valores políticos. Actualmente !as funciones públicas dejan escaso lugar a la improvisación de hombres y soluciones. Al igual que en el mundo de las empresas, Ja política requiere el dominio de una técnica que resulta suficiente para garantizar una gestión acertada con independencia de la materia en que se produzca. Un buen ministro, como un buen empresario, lo es o puede serlo en cualquier función departamental que tenga alguna afinidad con su formación tecníca de base, porque, si difiere el objeto, son Idénticos los medios y coincidentes los fines últimos, configurados como óptima administracion de los intereses comunes de una sociedad.

Finalmente, le tercera característica aprecíable. se refiere al sentido de grave responsabilidad que todos los ministros sienten y confiesan, no ya con referencia a su concreta función, sino calibrando la gran trascendencia de conducir al pais hacia, un futuro gobernado por las instituciones con la misma seguridad y resultados que ha logrado Franco en los años pasados. Esta conciencia de estar levantando sobre un presente de prosperidad el porvenir de la nación tiene en el Gabinete recién formado un arraigo asegurado durante años; desde antes, con seguridad, de que ninguno de ellos presumiera su designación en la actual circunstancia.

PERO seria quedarse a medias si no se pusiera colofón a lo anterior. Las grandes responsabilidades necesitan la asistencia, de una generosa y amplia colaboración para evitar que parte de la actividad de] responsable tenga que emplearse en aunar lo disperso. Hemos clamado por un centro político alejado da todo extremismo, y ya lo tenemos integrado por una mayoría de los españoles que están prontos a adherirse a las soluciones equilibradas. El Gobierno, cuyo común denominador es la moderación, tiene un amplío campo popular en que proyectar su acción y ganar un grado más alto, de autoridad, y, con éste, la lealtad bien entendida y firme de los ciudadanos. Sería lamentable que los grupos políticos y las regiones no representados directamente en el Gobierno tradujeran su descontento arrimando vacío o malos vientos en torno a las actividades politicas del nuevo equipo. Y no sólo sería lamentable, sino erróneo: porque toda adscripción política, queda ampliamente superadle por ese carácter común da la moderación ideológica. Y, a su vez, el propio aspecto ideológico se desvanece ante el acusado "relieve de las otras características. Cabe esperar que sobre la amplia frase da los Principios del Movimiento y de las Leyes Fundamentales Interpretadas en toda la amplitud de sus normas va a predominar la actuación eficaz con todos y para todos.

León J. BÜIL GIRAL

 

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