Autor: Míguez, Alberto. 
   Exigencias marroquíes retrasan el acuerdo pesquero  :   
 Se seguirá faenando hasta el término de las negociaciones. 
 ABC.    01/08/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Exigencias marroquíes retrasan el acuerdo pesquero

Se seguirá faenando hasta el término de las negociaciones

Madrid. Alberto Mínguez

La flota pesquera española no tendrá que retirarse de los caladeros marroquíes incluso si no se llega a un

acuerdo inmediato con las autoridades de Rabat para el nuevo convenio pesquero. Ayer, y en contra de lo

previsto, las autoridades marroquíes decidieron no concurrir a la reunión negociadora concertada con la

representación española.

Las autoridades marroquíes anunciaron también ayer a los negociadores españoles que, debido a las

múltiples dificultades surgidas a última hora en la negociación y para que los mil y pico barcos que

faenan en aquellos caladeros no se vean afectados por la morosidad del dialogo, sus patrulleras harían la

vista gorda y no detendrían a nuestros pesqueros. Un portavoz del Ministerio de Agricultura español

confirmó la tolerancia marroquí, al tiempo que pedía a los armadores que no retirasen sus barcos antes de

la medianoche de ayer.

El chalaneo hispano-marroquí sobre pesca se puso en las últimas horas al rojo vivo. Aunque la

Delegación española, que preside nuestro embajador en Rabat, Raimundo Bassols (y de la que forman

parte, entre otros, el secretrario de Pesca, Miguel Oliver, y el director general de Relaciones Económicas

Internacionales, Carlos Blasco) ha sido, más bien parca en informaciones —para evitar que las

«filtraciones» perjudicaran la negociación— se supo que cuando las posturas se hallaban próximas hubo

un cambio inesperado por parte marroquí. Los negociadores alauitas endurecieron súbitamente sus

posiciones en la noche del viernes y la Delegación española debió pedir instrucciones a Madrid. El

ministro de Asuntos Exteriores, Fernando Moran, declaró en San Roque que era posible el amarre de la

flota. Por su parte el embajador Bassols debió entrevistarse por enésima vez con el ministro adjunto al

primer ministro, encargado de Asuntos Económicos, Taieb Bencheij, que preside la Delegación marroquí.

Bassols y Bencheij llegaron al acuerdo de que España presentase en la mañana de ayer una

contrapropuesta, como así hizo. La lentitud marroquí en estudiar la contrapropuesta española condujo a

los negociadores hasta la medianoche, cuando caducaba definitivamente la prórroga de un mes otorgada

por el Gobierno en Rabat. En esas condiciones los representantes marroquíes decidieron parar el reloj, al

tiempo que aseguraban que nuestros pesqueros no serían detenidos por las patrulleras.

La inflexibilidad marroquí de los últimos días incidió en tres capítulos (reducción del «esfuerzo»

pesquero español, cuantía de los cánones y compensaciones financieras) en los que las negociaciones

españolas habían dado pruebas de gran tolerancia. Cuando España había aceptado que el «esfuerzo»

pesquero, se redujera en un 40 por 100 (lo que significaba la retirada de más de 500 barcos de aquellos

caladeros) Marruecos volvió a la carga diciendo que la reducción debía alcanzar el 60 por 100. Asimismo

los negociadores marroquíes exigieron a última hora un aumento del 70 por 100 en la cuantía de los

cánones, pagaderos en dólares. Y, además, 650 millones de dólares en «créditos blandos». Ante las

nuevas exigencias marroquíes, los representantes españoles estuvieron a punto de tirar la toalla y ordenar

la retirada de la flota, al tiempo que hacían las maletas. Cuando el ministro Bencheij se dio cuenta de que

la cosa iba en serio sugirió al embajador Bassols la redacción de una nueva contrapropuesta.

Parece evidente ya que si bien la pesca en Marruecos no fue en los últimos años un gran negocio para

nadie, de ahora en adelante será simple y llanamente ruinosa. Y será el Estado, es decir, todos los

españoles, quien deberá sufragar las pérdidas inevitables de nuestros pesqueros.

 

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