Autor: Mellado Morales, Juan de Dios. 
 Marruecos acelera la presión. 
 Hassan pedirá a Felipe González Ceuta y Melilla     
 
 Diario 16.    11/12/1982.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Marruecos acelera la presión

Hassan pedirá a Felipe González Ceuta y Melilla

Marruecos reclamará oficialmente al Gobierno González las ciudades españolas de Ceuta y Melilla, según

ha podido saber Diario 16. Esta reclamación y posibles acciones contra estas dos ciudades, previstas para

la primavera de 1983, se adelantan.

Ceuta: J. de Dios MELLADO, corresponsal.

El Gobierno del rey Hassan de Marruecos tiene ya estudiada una estrategia para «forzar» la reivindicación

de Ceuta y Melilla. Los planes, que estaban previstos para la próxima primavera, se han adelantado para

finales de enero, a la par que España reivindica la soberanía de Gibraltar.

Los planes estudiados por el Gobierno alauita incluyen acciones diplomáticas de largo alcance, con

presión en las Naciones Unidas y en los altos organismos internacionales. Marruecos no desecharía otras

acciones de mayor presión, según ha podido saber Diario 16, si las anteriores no alcanzaran sus objetivos.

Marruecos parte de que Ceuta y Melilla son colonias y, por tanto, hay que proceder a su descolonización.

Para ello ofrecerá un plan que incluye, a través de diversas etapas, la salida de todos los españoles.

Por otra parte, Marruecos no aceptaría un referéndum ni una soberanía compartida con España. La única

duda del rey Hassan reside en saber hasta dónde puede forzar la presión sin que el Gobierno de Felipe

González adoptase medidas de cualquier índole.

La totalidad de los partidos políticos de Marruecos, incluidos el socialista y el comunista, apoyan la

política reivindicativa de Rabal y tanto el Istiqlal como el Partido Nacionalista Democrático de Marruecos

fuerzan a Rabat en estos días para reclamar las dos ciudades españolas.

Fuerza

En ningún momento, sin embargo, se utiliza la expresión o la idea de tener que recurrir a acciones que

incluyesen movimientos de personas, tanto civiles como militares, para acceder a la soberanía de Ceuta y

Melilla.

Pese a ello, Marruecos sigue con su política de «marroquizar» la zona, hasta el punto de que, pese a las

últimas medidas del Gobierno anterior para controlar la instalación o presencia de marroquíes

indocumentados en las dos ciudades, se tiene la seguridad de que sigue aumentando.

Ahora mismo, entre Ceuta y Melilla, puede haber fácilmente unos veinticinco mil marroquíes para una

población española que no supera los cien mil habitantes. Esta implantación de súbditos de Rabat,

conocida en términos políticos y militares como «la marcha de la tortuga», preocupa seriamente en los

ámbitos militares de estas dos ciudades que tienen detrás de sí un largo historial militar y por las que han

pasado la mayoría de los altos jefes de las Fuerzas Armadas españolas.

Prueba

La política exterior del nuevo Gobierno socialista, aunque mirando más hacia Europa en esta primera

etapa, no descuida el flanco sur y de ahí que el primer viaje que realice Felipe González al extranjero sea

a Marruecos.

Fuentes socialistas consultadas por Diario 16 señalaron a este periódico que en el asunto de Ceuta y

Melilla no haya nada que negociar y mantendrán una posición firme, ante las posibles demandas de

Marruecos.

Esta es la postura, por otra parte, que viene manteniendo personalmente el Rey de España, Don Juan

Carlos, frente a las pretensiones del monarca alauita y la misma que desde siempre han mantenido las

Fuerzas Armadas.

En Ceuta y Melilla, acostumbradas a estas reiteradas reclamaciones de Rabat, no dan importancia a que

haya una acentuación en la presión del Gobierno del rey Hassan, ni tampoco temen un cierre de fronteras,

otra de las posibles medidas que vuelven a barajar los políticos marroquíes.

 

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