Autor: Montánchez, Enrique. 
 La alarma sobre el espacio aéreo, producto de la descordinación ministerial. 
 USA y OTAN informaron a España sobre las medidas de Marruecos     
 
 Diario 16.    20/04/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 20. 

La alarma sobre el «espacio aéreo», producto de la descordinación ministerial

USA y OTAN informaron a España sobre las «medidas» de Marruecos

El Ministerio de Defensa español fue informado por Estados Unidos y la OTAN de las restricciones

temporales marroquíes sobre el espacio aéreo español entre Canarias y la Península, a causa de las manio-

bras conjuntas USA-Marruecos. La alarma del Gobierno se debe en esta ocasión a una nueva falta de

coordinación entre departamentos ministeriales. Los militares españoles permanecen expectantes ante los

planes norteamericanos de fortalecer el eje estratégico del Magreb

Las maniobras, actualmente en curso, tienen la misión de asegurar el control de las rutas del petróleo

Enrique MONTANCHEZ

El Ministerio de Defensa ha recibido información a través del secretario general de Defensa Nacional de

Marruecos, coronel Mohamed Achabar, que se encuentra de visita oficial en España, sobre las recientes

medidas marroquíes de restricción del espacio aéreo entre Canarias y la Península, que han obligado a las

autoridades españolas a desviar las rutas de los vuelos comerciales.

La medida marroquí de pasar a controlar el «pasillo aéreo» entre el archipiélago canario y la Península es

de carácter temporal y se inscribe en el marco de las maniobras conjuntas marroquí-norteamericanas que

comenzaron el pasado 14 de abril y se prolongarán hasta el próximo viernes.

La Embajada de Estados Unidos en Madrid informó a las autoridades militares españolas de las

maniobras y las consiguientes limitaciones del tráfico aéreo en la zona de ejercicios. Pero ha sido, al

parecer, una falta de coordinación entre el Ministerio de Defensa y la Subsecretaría de Aviación Civil del

Ministerio de Transportes la que ha provocado la alarma del Gobierno español por las restricciones

«unilaterales» de Marruecos y la denuncia ante la Organización Internacional de Aviación Civil (OACI),

con sede en Canadá.

Errores

Este sería el segundo error grave de coordinación entre distintos Departamentos de la Administración

española en apenas una semana. El primero surgió entre los Ministerios de Defensa y Exteriores con

motivo de la visita de la Royal Navy británica a la base militar de Gibraltar, integrada en la OTAN, Las

autoridades militares españolas recibieron información de la Alianza Atlántica con suficiente

anticipación, notificando la visita de la flota de guerra.

«Desde que España forma parte de la OTAN este tipo de comunicaciones son normales», indicaron

fuentes militares a Diario 16. Sin embargo, el Ministerio de Asuntos Exteriores se enteró de la visita

apenas cuatro días antes, como ayer adelantaba este periódico.

Este mismo fin de semana el «pasillo aéreo» quedará totalmente normalizado, por lo que los vuelos que

unen Canarias con la Península recuperarán sus horarios habituales al no tener que ser desviados hacia el

espacio aéreo de las islas Madeira.

Los medios de comunicación han venido informando durante estos días que el centro de control aéreo de

Casablanca, en Marruecos, tiene asignado el espacio aéreo entre la Península y el archipiélago. Los

vuelos procedentes de la Península después de sobrevolar el centro de ayudas a la navegación de Sevilla,

han de pedir la aeroruta correspondiente a la estación de Casablanca para poder dirigirse a Canarias. El

coronel Achabar ha conversado con sus interlocutores del Ministerio de Defensa español sobre la medida

tomada por imperativos de las maniobras con USA. Las autoridades españolas, según ha podido saber

Diario 16, se han disculpado ante el secretario general de la Defensa de Marruecos por lo que se ha

calificado de «malentendido».

Maniobras USA

Las maniobras marroquí-norteamericanas frente a las costas de Agadir han atraído la atención de altos

mandos militares españoles ante el gran volumen de material desplazado por los norteamericanos a la

zona de operaciones.

Como ya adelantó Diario 16 la pasada semana con motivo de la visita a Madrid del ministro de Defensa

francés, Charles Hernu, y la decisión de negociar un nuevo tratado militar bilateral con Francia que

sustituya al de 1970, actualmente en vigor, el Ministerio de Defensa observa expectante los planes de

Washington para articular, de forma bilateral con Marruecos, un dispositivo estratégico en el Magreb

—desde el Atlántico a Túnez— que eventualmente pueda sustituir al eje Canarias-Estrecho-Baleares.

En efecto, las maniobras USA-Marruecos, actualmente en curso, tienen por brazo armado a la Joint Task

Forcé norteamericana (Fuerza de Rápido Despliegue) con la misión de asegurar el control de las rutas del

petróleo y la defensa de los campos petrolíferos del golfo Pérsico ante su hipotética invasión por la Unión

Soviética.

Los norteamericanos han desplazado durante estos días ante las costas atlánticas de Marruecos al

portaaviones «Uss Vinson», que acaba de salir de los astilleros y lleva a bordo mas de un centenar de

cazabombarderos (vez y media el programa FACA español). Acompañan al Grupo de Combate

norteamericano varios destructores, fragatas lanzamisiles, buques auxiliares y de desembarco y dos

submarinos.

Sahara y petróleo

La totalidad de la Fuerza de Rápido Despliegue, repartida por todo el mundo, prácticamente al ciento por

ciento de su operatividad, cuenta con 110.000 hombres considerados la élite del Ejército norteamericano

y son adiestrados para combatir en cualquier escenario del mundo. Se le llama «los gendarmes del

petróleo».

El operativo desarrollado en estas maniobras — según aseguraron fuentes militares a Diario 16— ha sido

probar la capacidad de fuerza de intervención en una doble misión: De una parte, establece un «escenario

logístico» en Marruecos que permitiera recuperar el control de los accesos al Estrecho, perdido por un

ataque de la URSS y de otra, montar un puente aéreo por el denominado «corredor sahariano», situado

frente a las costas Canarias, en el antiguo Sahara español, que lleva directamente a Egipto y al golfo

Pérsico.

Por este «corredor sahariano» el Pentágono desplazaría sus divisiones aerotransportadas hacia los campos

petrolíferos en una situación de crisis.

 

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