Autor: Salaberría, Víctor. 
   Rabat recibe a Felipe González, con Ceuta y Melilla al fondo  :   
 El presidente se entevistará hoy con el Rey Hassan. 
 ABC.    29/03/1983.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Rabat recibe a Felipe González, con Ceuta y Melilla al fondo

El presidente se entrevistará hoy con el Rey Hassan

Rabat. Víctor Salaberría

Caía una lluvia tibia sobre al aeropuerto de Rabat-Salé cuando aterrizó el avión Mystére que transportaba

a Felipe González y su reducido séquito, en visita oficial a Marruecos. Al pie de la escalerilla estaba el

primer ministro marroquí, Maati Buabid. González y su colega revistaron a las tropas que les rindieron

honores. No hubo himnos nacionales, porque, según fuentes marroquíes, el protocolo español se negó a

ello, dado que sólo se utilizan en España para honrar a los jefes de Estado.

González —a quien acompañan el ministro de Asuntos Exteriores, Fernando Moran, y el «ministro

secreto», Juan Antonio Yáñez— hizo a la televisión marroquí unas breves declaraciones en el pabellón de

honor, en medio de un ruido espantoso. Después se trasladó a la residencia oficial de huéspedes y puso

una corona en la tumba del Rey Mohamed V, padre de Hassan II y constructor de la moderna

independencia marroquí. En el mausoleo —uno de los más bellos monumentos de Marruecos— el

presidente besó a unos niños y no hizo declaraciones. Desde allí se trasladó a la residencia del embajador

de España, en donde almorzó con el recientemente relevado embajador, Alfonso de la Serna, y los

miembros de nuestra representación.

Durante la tarde, tras una visita turística a la ciudad de Rabat, el presidente español mantuvo una

entrevista de media hora con su colega Maati Buabid. Inmediatamente después, ambos jefes de Gobierno

presidieron una reunión a nivel técnico de las Delegaciones de los dos países. Por la noche, el primer

ministro, Buabid, ofreció a su huésped una cena en el hotel de la Tour Hassan, famoso por sus hojaldres y

sus asados de cordero.

Tergiversaciones asombrosas

El presidente González había iniciado su visita con unas declaraciones de circunstancias que, muy

probablemente, serán también interpretadas a la buena de Dios, como sucedió con sus declaraciones a la

televisión marroquí. En estas últimas, el presidente no dijo en modo alguno que el «Plan de Fez para la

paz en Oriente Medio» facilitaría el reconocimiento por España de Israel. Se limitó a afirmar algo que en

varias ocasiones ha dicho también el señor Moran: que sólo en caso de que el reconocimiento diplomático

de Israel ayudase a este Plan, España accedería a ello. Pero añadió: «Mantenemos nuestras posiciones de

principio respecto a los derechos del pueblo palestino.»

Los medios de comunicación marroquíes mantuvieron ayer el tono amable y receloso que en los últimos

días se reflejó en tergiversaciones asombrosas. El diario del Istiqlal «La Opinión» publicaba ayer, por

ejemplo, una antología de citas —casi todas ellas mutiladas o extraídas de su contexto— de

personalidades españolas, donde parecía que se sostenía la postura de Marruecos sobre Ceuta y Melilla.

Políticos, periodistas y escritores, tales como Fraga Iribarne, Amando de Miguel, Enrique Líster,

Fernando Moran, Alberto Míguez o el propio Felipe González aparecían en esta antología del disparate

como favorables a una transacción o a un endose de las tesis anexionistas marroquíes. Por su parte, la

Radio Nacional marroquí evocaba ayer el tema de las dos plazas de soberanía, al dar cuenta de la llegada

a Rabat de Felipe González. El diario oficialista «La Mañana», cuyo director es un ministro primo del

Rey Hassan, titulaba en primera página con unas declaraciones del primer ministro, Maati Buabid: «No

habrá temas prohibidos en las conversaciones con Felipe González.» Y así sucesivamente.

Entrevista cordial

La entrevista entre los dos primeros ministros ha sido cordial y plácida, según fuentes de ambas

Delegaciones. Y no parece que ningún tema prohibido hiciera saltar chispas entre el huésped y el

anfitrión. En el diálogo fueron abordados asuntos de carácter bilateral, regional e internacional. O, si se

prefiere, la cooperación hispano-marroquí con los contenciosos económicos en primer plano, los

problemas del Sahara occidental y el futuro de la paz tras la reconciliación con Argelia y, desde luego, la

Conferencia del Mediterráneo, el ingreso de España en el Mercado Común, nuestra permanencia en la

OTAN, la situación en Oriente Medio, la colaboración estratégica con Estados Unidos y un largo etcétera.

El tema de la cooperación bilateral lo puso desde el principio sobre la mesa Felipe González, así como el

de la mutua estabilidad y entendimiento. En su discurso durante la cena que le ofreció el primer ministro

marroquí propugnó por «una visión global de la cooperación y la solidaridad», aunque reconoció que en

nuestra redacción bilateral «encontramos puntos de discrepancia, análisis distintos y en algunos casos

intereses encontrados».

Hoy, el Rey Hassan recibirá a Felipe González en su palacio de Fez. A última hora hubo variación en el

programa y la audiencia real no tiene, como en principio, límite de tiempo (estaba prevista para una hora).

Es otro detalle, amable y significativo.

 

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