Autor: Morrison, Godfrey. 
   Hassan explota el miedo al paro en España     
 
 Diario 16.    08/01/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

GODFREY MORRISON

Corresponsal en Rabat de «The Observer»

Hassan explota el miedo al paro en España

Aunque el argumento que se ha dado para explicar la visita de Fernando Moran a Marruecos antes que a

cualquier otro país ha sido la cordialidad vecinal, lo cierto es que Hassan está presionando a España con

el arma del paro. Las licencias pesqueras pesan más que Ceuta y Melilla.

El acuerdo por el que 1.200 pesqueros españoles pueden faenar en las ricas aguas marroquíes expira el 31

de diciembre. Aunque Marruecos acceda a una prórroga, decenas de miles de españoles podrían perder

mañana su empleo, en un país en el que el paro se acerca ya a los dos millones de personas, o, lo que es lo

mismo, a un 16 por 100 de la fuerza de trabajo.

Un funesto comienzo para el Gobierno socialista que llegó al poder con la promesa de crear 800.000

puestos de trabajo en cuatro años.

Al final de la visita de veinticuatro horas de Moran se ha informado oficialmente que Marruecos había

aceptado prorrogar el acuerdo pesquero por seis meses durante los cuales los dos países discutirán una

amplia cooperación económica.

Cooperación

Esta cooperación cubriría un campo mucho más amplio que el meramente pesquero. El rey Hassan quiere

cimentar una entente política y económica con Madrid y es un hábil negociador cuando se trata de política

internacional como demostró en la presidencia de la «cumbre» árabe de Fez, donde, contra todos los

pronósticos, consiguió que el dividido mundo árabe se uniera por primera vez en un plan de paz para

Oriente Medio.

Hassan no es menos avispado cuando de defender los intereses de Marruecos se trata, por eso es por lo

que ahora juega la carta española con tanta habilidad. El año pasado ha habido un cambio dramático en la

política exterior marroquí, alejada Francia, su tradicional aliada en las cuestiones políticas y comerciales,

y con un acercamiento a los Estados Unidos con los que Marruecos ha firmado un acuerdo de

cooperación militar que facilita a los americanos el tránsito de sus fuerzas de intervención inmediata.

Esto ha molestado a la vecina Argelia, protectora del Polisario cuya lucha está encaminada a independizar

de Marruecos el Sahara Occidental. El acuerdo con Washington posibilita a Hassan el acceso al

armamento avanzado necesario para contrarrestar al que los argelinos y libaneses suministran al Polisario,

pero le deja expuesto políticamente en esa parte del mundo «no alineado» en la que está mucho peor visto

aliarse con Washington que con Moscú o La Habana.

Esta es una de las razones por las que el rey Hassan quiere diversificar su política exterior y establecer

lazos con la España socialista. La otra razón es que en el norte de África se considera que España tiene

todavía algo que decir sobre el futuro del Sahara Occidental por haber sido colonia española.

Al principio los marroquíes temieron que el Gobierno socialista de Madrid se mostrase menos imparcial

en sus relaciones con Marruecos y la socialista Argelia, sobre todo por las declaraciones a favor del

Polisario hechas por los socialistas cuando estaban en la oposición.

El Sahara

El «peor caso» de los contemplados por los expertos en política exterior era el que el Gobierno socialista

español denunciara los acuerdos de Madrid de 1975 por los que España cedió el Sahara Occidental a

Marruecos y Mauritania, y la inquietud aumentaba con el conocimiento de que el comercio de España con

Argelia es más importante que con Marruecos.

En todo esto no sólo cuenta la vital cuestión de la pesca, Hassan esconde bajo su manga la carta de la

antigua reivindicación marroquí de Ceuta y Melilla, los enclaves españoles en la costa norte marroquí.

Marruecos siempre ha hecho hincapié en el paralelismo entre esa reivindicación y la española sobre

Gibraltar, y cualquier progreso en las conversaciones hispano-británicas sobre Gibraltar podría

automáticamente reactivar la reivindicación marroquí.

Aunque Hassan intentara obtener su concesión por parte de España, quiere evitar causarles serios

problemas porque los desórdenes políticos o un cambio hacia la extrema izquierda en España podrían

trasladarse rápidamente a Marruecos, un país en el que la diferencia entre ricos y pobres es abismal.

 

< Volver