Autor: Corral Bravo, David. 
 Profundo interés en Marruecos. 
 Entrevista Suárez-Hassan II en Fez     
 
 Informaciones.    26/06/1978.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

PROFUNDO INTERÉS EN MARRUECOS

ENTREVISTA SUAREZ-HASSAN II EN FEZ

Por David CORRAL

(Enviado especial de INFORMACIONES.)

RABAT, 26.

DON Adolfo Suárez, primer presidente español que visita Marruecos desde la independencia de este país,

se ha entrevistado esta mañana, nada más llegar a Fez, directamente desde Madrid, con el Rey Hassan II.

La búsqueda de una cierta definición política española con respecto al norte de África es, según los

observadores políticos, el primer objetico de este viaje, más o menos improvisado, que se encuadra en el

relanzamiento de nuestras relaciones africanas —«año de África» para el Ministerio de Asuntos

Exteriores—, iniciado con los viajes de don Marcelino Oreja y misiones parlamentarias españolas, para

incrementar nuestras relaciones económicas con los países africanos y aportar datos auténticos sobre la

realidad de las islas Canarias, cuya españolidad está siendo cuestionada por la Organización para la

Unidad Africana (O.U.A.) a instancias de Argelia.

La proximidad de la «cumbre» de Jefes de Estado en Jartum (Sudán), donde estará sobre el tapete este

tema, y la fragilidad del equilibrio que el Gobierno español desea mantener en sus relaciones con los

países del norte de África, especialmente con Marruecos y Argelia, parece haber provocado también este

viaje presidencial, aprovechando la visita del primer ministro marroquí, señor Osman, con el que el señor

Suárez mantendrá conversaciones esta tarde en Rabat. El intercambio de puntos de vista sobre las

relaciones hispano-marroquíes, en las que no se puede olvidar el futuro de Ceuta y Melilla, será un plato

fuerte de los contactos que al más alto nivel está manteniendo el presidente Suárez, pero en medios

políticos se advierte que el tema prioritario en estos momentos para España es el de la pretendida

africanidad de Canarias, y en este contexto, las relaciones Madrid-Rabat y Argel.

RETRASADA LA VISITA A ARGEL

Casi coincidiendo con la visita del presidente Suárez, ayer por la tarde, el diario comunista de Rabat, «Al

Bayane», publicaba a cuatro columnas, en su primera página, una información sobre la situación de los

trabajadores marroquíes en Melilla, titulada: «La verdadera cara de la ocupación colonialista en Melilla:

explotación a ultranza de los trabajadores marroquíes», en la que se lanzaban incomprensibles

acusaciones de imperialismo contra España. En la misma página, el periódico informa que varios países

africanos se han apuesto al reconocimiento del M.P.A.I.A.C. en el seno del Comité de Liberación de la

O.U.A. El delegado de Senegal se ha retirado del Comité y los delegados de Marruecos y Mauritania han

expresado sus reservas sobre una moción que pedía se acordara una ayuda económica al movimiento

independentista canario.

El equilibrio en las relaciones de España con Argelia y Marruecos no está más en peligro que en

situaciones anteriores, pero el presidente Suárez parece dispuesto a coger personalmente «el toro canario»

por los cuernos, buscando una fecha adecuada para entrevistarse con el Presidente argelino, Bumedian. El

señor Suárez intenta conocer qué es lo que realmente quieren los argelinos y hasta dónde están dispuestos

a llegar, planteando, por su parte, la inamovible, y políticamente compartida por todos los partidos

políticos, postura española sobre el tema canario. En este sentido, la visita a Marruecos sería el primer pa-

so, lleno de cierta lógica, por otra parte, para seguir después con la entrevista con Bumedian, que el

propio Suárez hubiera querido realizar al mismo tiempo, pero que la resistencia política argelina y las

susceptibilidades marroquíes han postergado, parece, hasta después de la «cumbre» de Jartum. El

equilibrio se presenta difícil.

Esto no quiere decir que la visita presidencial a Marruecos tenga menos importancia de lo que algunos

pretenden darle, pues entra de lleno, al margen de las relaciones poli-ticas concretas con Marruecos, en el

esquema del pretendido equilibrio español en la zona, tambaleado ahora por la cuestión canaria

(inventada y pagada por Argelia) y la resurrección oficiosa por parte de Marruecos del tema de Ceuta y

Melilla (parlamentarios marroquíes quieren que se estudie su futuro antes de la próxima Asamblea de la

O.N.U., ante cuyo Comité de Liberación la reivindicación marroquí permanece congelada). La

información publicada ayer por la tarde en el diario «Al Bayane» echa leña al fuego. La situación del

Sahara, asunto en el que parece imposible cualquier entendimiento entre Marruecos y Argelia, complica

además a España en la búqueda de este equilibrio.

NADA DE CEUTA Y MELILLA

No parece ser, pues, que el fondo de las conversaciones que ha mantenido el presidente Suárez con el Rey

Hassan II y las que mantendrá esta tarde con el primer ministro, Osman, y altos dirigentes políticos

marroquíes sea el futuro de Ceuta y Melilla. Han estado presentes en el temario por su decisiva

importancia política para España y Marruecos, y porque su «resurrección provoca reacciones encontradas

en nuestro país», pero se asegura que el presidente Suárez no ha querido —-tampoco parece que los

marroquíes— tratar profundamente el tema y estudiar posibles soluciones a largo plazo para estas dos pla-

zas españolas en África. Es verdad, sin embargo, como comentaba a este cronista un experto en las

relaciones hispanomarroquíes, que «Ceuta y Melilla son un poso, siempre removible, que está en el fondo

del excelente café de nuestras relaciones con Marruecos».

El Ministerio español de Asuntos Exteriores ha desmentido que exista un compromiso hispanomarroquí

para la devolución de Ceuta y Melilla a Marruecos, desvelado oficiosamente por la Prensa de este país

poco antes del viaje presidencial. Se trataría, según fuentes diplomáticas españolas, de un estudio político

más de los que llenan los cajones de las oficinas del palacio de Santa Cruz, sin que tenga ningún tipo de

finalidad concreta ni signifique nada por el momento. La Prensa marroquí ha escrito sobre este presu-

mible proceso de devolución de Ceuta y Melilla a Marruecos, en el que como situación intermedia Ceuta

y Melilla podrían internacionalizarse, de manera semejante a la situación que tuvo Tánger en épocas

anteriores. Lo que sí es cierto es que Marruecos, por boca de su primer ministro, ha ligado el futuro de

Ceuta y Melilla al de Gibraltar, planteándolo como situación similar y paralela.

UN LARGO TEMARIO

Don Adolfo Suárez ha traído a Marruecos en su cartera todos estos temas y otros más concretos, como

son la cooperación económica entre España y Marruecos, país que está atravesando por una dura etapa de

estabilización; el desarrollo de la cooperación militar; la situación política del continente africano, y el

estudio, con muy pocas perspectivas de concreción a corto plazo, de la posibilidad de construir un túnel

bajo el estrecho de Gibraltar que uniría Marruecos con Europa a través de España, proyecto en el que los

marroquíes tienen mucho interés. La eventual incorporación de España a la O.T.A.N. también ha estado,

al parecer, sobre la mesa. Marruecos vería con buenos ojos 1a presencia española en la Alianza y más

ahora, después de que, según se anunció en la conferencia de Paris sobre África, la O.T.A.N. estudia rom-

per su atlantismo mirando hacia este continente vapuleado por las guerras internas; en algunos casos pro-

movidas abiertamente en función de los intereses hegemónicos de las grandes potencias y para hablar más

claro de la U.R.S.S., que junto con Cuba, mantienen en el continente fuerzas regulares, armadas e

instructores militares.

CON OSMAN

El programa de la visita del presidente Suárez a Marruecos prevé, además de la entrevista de esta mañana

con el Rey Hassan II, un encuentro esta tarde con el primer ministro Osman y una rueda de Prensa con los

periódicos españoles. El señor Suárez se alojará en Rabat, en una nueva residencia, inaugurada por él,

construida por el Gobierno marroquí para acoger a las altas personalidades extranjeras.

Por cierto que en Marruecos se especulaba ayer por la tarde, con la posibilidad de que el señor Suárez

planteará la posible visita del Rey don Juan Carlos a este país antes de que finalice el año, aceptando la

invitación del Monarca marroquí.

Las expectativas que ha despertado la visita del presidente español a Marruecos son destacables. Las

agencias internacionales de Prensa están muy atentas al significado y consecuencias de la misma, y los

observadores políticos están pendientes de lo que, a partir de hoy, publiquen los periódicos españoles. La

búsqueda de una definición política española en torno a los temas norte-africanos, que toca España,

aparece como objetivo clave de la presencia del señor Suárez a Marruecos. Es seguro que estas

definiciones no van a producirse a corto plazo, aunque la coincidencia sobre su sinceridad no escapa a

nadie.

26 de junio de 1978

 

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