Autor: Barra, Alfonso. 
   Posible salida pacífica para el conflicto del Sahara  :   
 Argelia ha reducido su apoyo al Polisario y quiere evitar un enfrentamiento abierto con los países árabes. 
 ABC.    31/05/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

POSIBLE SALIDA PACIFICA PARA EL CONFLICTO DEL SAHARA

Argelia ha reducido su apoyo al Polisario y quiere evitar un enfrentamiento abierto con los países árabes

LONDRES, 30. (De nuestro corresponsal.) El apoyo oficial argelino al Frente Polisario se va

atemperando por una serie de actores opuestos a una solución militar. En la reciente conmemoración del

V aniversario de la creación de ese movimiento —nacido para oponerse a la presencia española en el

Sahara—, celebrada en una comarca a 60 kilómetros de Kinduf, el representante argelino era Djebel

Melaika, director para las relaciones con los movimientos de liberación. No tiene la categoría oficial para

honrar a un Estado independiente el día de su fiesta nacional.

Factores decisivos en el decaimiento de la asistencia argelina al Polisario son la política firme de Francia,

el precio de la acción guerrillera, las complicaciones con Marruecos y la frialdad de otros Gobiernos

árabes. París ayuda directamente a Mauritania y coopera con Marruecos para desvanecer la amenaza de

los combatientes clandestinos adiestrados y financiados por Argelia. Con ese apoyo francés, los países

interesados no consideran la posibilidad de un triunfo militar del Polisario.

POBREZA.—En las fiestas conmemorativas del nacimiento de esa organización, únicamente pudieron

desfilar 350 hombres, como exponente de la capacidad bélica de la República del Sahara. Según John

Gret-ton, que escribe desde Argelia para «The Times», la exhibición fue pobre y no pudieron exponer

muestras convincentes del material de guerra que cogen al enemigo, según la propaganda de los

guerrilleros.

Entre los refugiados procedentes del Sahara occidental cunde el desconsuelo porque la flamente

República no es reconocida por países árabes que están en vanguardia de las causas revolucionarias. El

reconocimiento de Libia sería el gran premio diplomático, pero hasta ahora ese país no se ha unido a

Argelia, Corea del Norte y media docena de países africanos menores, que son los que admiten

oficialmente a la República del Sahara, concebida por el Polisario.

Las acciones bélicas corren a cargo del presupuesto argelino y resultan caras. Más peligros aún; exponen

a un conflicto con Marruecos. Se producen, asimismo, las fricciones normales entre todo Estado que

brinda asilo a guerrilleros extranjeros y estas organizaciones. Esa es la experiencia de los combatientes

palestinos y Jordania, Siria, Egipto, Líbano e Irak, que en algún caso se liquidó en batalla campal.

NEGOCIACIÓN.—El tema del Sahara se orienta hacia una negociación. La política de Libia,

concretamente, es que el antiguo territorio español se transforme en zona modelo para la cooperación de

las potencias árabes de la zona, en beneficio de los 100.000 habitantes que aproximadamente constituye la

población autóctona.

La posición política de Argelia y de los otros países interesados sigue siendo idéntica, pero hay cambio de

matices. El titulado jefe del Gobierno del Polisario, Muhamed Lamín, ha dicho recientemente que su

organización no renuncia a un palmo del territorio nacional. Establece, sin embargo, una diferencia entre

derecho a la autodeterminación y soberanía con plena Independencia.

Los indicios favorecen el logro de una transacción estable que devuelva el equilibrio a la zona, con

posibilidades para las potencias interesadas en beneficio de todas las partes y de los vecinos del Sahara

occidental.—Alfonso BARRA.

 

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