Autor: Vilaró Giralt, Ramón. 
 Hoy comienzan en Madrid las reuniones España - Mercado Común. 
 Españoles y comunitarios hablarán sobre la negociación de un nuevo acuerdo     
 
 Ya.    06/04/1973.  Página: 5-6. Páginas: 2. Párrafos: 15. 

HOY COMIENZAN EN MADRID LAS REUNIONES ESPAÑA-MERCADO COMÚN

ESPAÑOLES Y COMUNITARIOS HABLARAN SOBRE LA NEGOCIACIÓN DE UN NUEVO

ACUERDO

Un total de veinticinco altos funcionarios de la CEE participan en estas reuniones, que pueden aclarar

puntos de cara a la nueva negociación • La delegación española expondrá las dificultades reales que

supone para el comercio español la ampliación de la CEE y solicitarán una rápida propuesta del Consejo

de ministros del Mercado Común

BRUSELAS 5. (Crónica por télex de nuestro corresponsal, R. Vilaró Giralt.)

Españoles y comunitarios se reunirán en la capital de España para tratar de la gestión corriente del

acuerdo comercial preferente España-Mercado Común. Es la misión de todas las comisiones mixtas que

funcionan entre la CEE y los países terceros con acuerdos especiales con los "nueve".

Españoles y comunitarios, sobre todo los primeros, sobrepasarán el marco específico de la Comisión

mixta (intercambios comerciales, contingentes, problemas aduaneros, etc.) para abordar el centro de

preocupaciones, sobre todo después de los últimos acontecimientos sobre el tema, que es la negociación

de un nuevo acuerdo España-Mercado Común adaptado a la realidad de una Comunidad Económica

Europea ampliada a nueve miembros desde el pasado 1 de enero de este año. El tema, sin ser asunto que

pueda resolverse en una simple Comisión mixta (que se ocupa sólo de problemas técnicos), acaparará el

ambiente de la sala de reuniones en Madrid.

Los comunitarios tomarán "nota" de las justificadas preocupaciones españolas y volverán a Bruselas

después de una estancia de varios días en Madrid, donde se mezclarán relaciones CEE-España y turismo,

para seguir trabajando a nivel de Comisión (que se propone), de Comité de Representantes Permanentes

(que dispone) y de Consejo de ministros (que decide) sobre el futuro contenido de una oferta CEE a

España para llegar, a un nuevo acuerdo que pueda entrar en vigor el 1 de enero de 1974. Junio, según lo

anunciado en el último Consejo de ministros de la CEE, en Luxemburgo, debe marcar el punto de partida

de estas nuevas negociaciones, que, como decía el embajador de España ante la CEE hace unos días en

Bruselas, se presentan "lentas y difíciles"

PRINCIPALES PUNTOS DE LA COMISIÓN MIXTA

Un total de 25 altos funcionarios de las comunidades, incluidos dos representantes a nivel de

secretarios de embajada por cada uno de los nueve Estados que integran la CEE, han salido esta tarde

de Bruselas con destino a Madrid, presididos por Roland de Kergdlay, director general de la división

Europa de la Dirección de Relaciones Exteriores de la Comisión Europea, que dirige su vicepresidente,

sir Christopher Soames. En la agenda de los comunitarios figuran varios puntos de tipo técnico, que, en su

opinión, deberían desaparecer o modificarse para que el acuerdo comercial funcione correctamente:

ciertos métodos de fiscalidad española sobre productos importados (Impuesto de compensación sobre

gravámenes interiores), evolución de contingentes comunitarios con destino al mercado español

(problemas en automóviles, aunque en otros sectores los contingentes se han superado Incluso en más de

un 50 por 100) y solicitud de una reunión del Comité de Cooperación Aduanera (donde la CEE podría

"quejarse" del aumento de arancel español para productos siderúrgicos y solicitar una mayor

armonización de nomenclaturas).

No hay litigio, por el contrario, en cuanto a pretendidos casos de "dumping". El de tubos de acero

soldados se resolvió favorablemente para España, el de productos cerámicos es objeto de estudio por

parte de la CEE y el de los Juguetes se ha arreglado, al parecer, a nivel de fabricantes españoles y

comunitarios del sector.

De lado español, cada Ministerio Interesado presentará sus "quejas", que también las hay, contra el

precario funcionamiento de organismos europeos, sobre todo en lo que se refiere a preferencias agrícolas.

Los agrios, aceite de oliva, vinos y hortalizas estarán en la mesa de la reunión conjunta España-Mercado

Común. Sin embargo, no parece muy probable que los hispanos insistan demasiado, sobre todo teniendo

en cuenta que se espera una total modificación del sistema comercial agrícola comunitario frente a

terceros en un plazo próximo.

¿CUAL SERA EL CONTENIDO DEL NUEVO ACUERDO?

Una vez tratados los aspectos de tipo técnico, que pueden ser perfectamente vistos, lo que no equivale a

decir resueltos, durante la sesión de la mañana, la delegación española presentará a la comunitaria un

Informe —no se sabe si oral, como ocurrid en la última reunión de la Comisión mixta del 25 de febrero de

1972, celebrada en Bruselas, o escrito y en forma de demanda oficial—exponiendo, una vez más, las

dificultades reales que supone para el comercio español la ampliación de la CEE, sobre todo el comercio

agrícola con destino a Gran Bretaña, Irlanda y Dinamarca, que son los recién Integrados en el "club"

comunitario, y solicitando una rápida propuesta del Consejo de ministros del Mercado Común para que

comiencen las negociaciones con vistas a la firma de un nuevo acuerdo.

Nuevo acuerdo que, a juzgar por las últimas orientaciones comunitarias sobre la política prevista para el

Mediterráneo, no promete ir más allá de un remozamiento del actual. La propuesta de la Comisión,

realizada, por cierto, bajo el mandato de Sisco Mansholt como presidente, y de la que dimos cuenta en su

día en estas mismas páginas, se está quedando reducida y recortada por todas partes a nivel de Comité de

Representantes Permanentes..., y falta todavía el visto bueno del Consejo.

• En lo industrial se puede pasar de la propuesta inicial de un libre cambio total a una serie de

reducciones que alcanzaría antes de 1977 una liberalización total de un 80 por 100 de los intercambios,

lo cual quizá no es malo para la industria española, que debería aprovechar este plazo para reconvertirse y

capacitarse para aguantar una posterior competencia total al ciento por ciento de los productos

industriales de la CEE.

• Lo agrícola, sin que haya sido nunca espectacular, se recorta también por parte de los comunitarios

que se orientan hacia una calificación de productos españoles que, como siempre que se discute de

agricultura entre los "nueve", serán generosas en lo que los campesinos españoles no producen, y

restringidas en lo que les sobra: aceitunas, alcaparras, conservas de trufas y pimientos dulces entrarían

prácticamente con toda libertad a los mercados comunitarios; zanahorias, berenjenas, uvas de mesa,

melones, judías, fresas y cebollas verían aumentar ya sus dificultades cara a Europa, gozando sólo de una

reducción tarifaria del orden del 60 al 30 por 100, según productos, y, muy importante, estarían sometidos

a calendarios precisos para poder obtener dicha reducción; agrios, tomates y conservas de pescado

estarían sometidos a precios mínimos a negociar entre España y la CEE; finalmente, las hortalizas en

general, conservas de guisantes y zumos y jugos de fruta quedarían prácticamente excluidos de las

ventajas al aplicárseles mecanismos comunitarios de estricto control.

Hasta qui, la orientación general del Comité de Representantes Permanentes, que deja para más adelante

otro de los capítulos espinosos de la posible oferta: los vinos.

Cuando el Comité de Representantes Permanentes llegue a un acuerdo final, seguramente a finales de

mayo, los ministros tendrán ya un documento muy, muy pulido, que algunos países como Francia e Italia

todavía podrían refinar en lo que se refiere a lo agrícola.

La posición oficial de España es esperar la oferta de la CEE, que puede llegar en junio, para decir su

primera palabra. Por lo menos, esto es lo previsto, salvo que se aproveche la reunión de la Comisión

mixta en Madrid para cambiar de táctica, es decir, para empezar a hablar mientras se sigue esperando para

ver lo que va a caer... Adelantarse a la tempestad equivale a ganar tiempo. Y eso es importante si se

quiere llegar a un acuerdo adaptado, que tal como pintan las cosas es lo que ocurrirá a primeros de 1974.

los miembros de la C. F. E. Llegaron a Madrid

(Página 12)

 

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