El Mercado Común rechaza la oferta española para un nuevo acuerdo  :   
 Considera nuestra postura industrial más dura que la presentada en 1973 y no admite mayores concesiones en el terreno agrícola. 
 ABC.    23/11/1974.  Página: 33, 73-74. Páginas: 3. Párrafos: 14. 

ABC

MADRID, SÁBADO 23 DE NOVIEMBRE DE 1974 - NUM. 21.419 OCHO PESETAS

EL MERCADO COMÚN RECHAZA LA OFERTA ESPAÑOLA PARA UN NUEVO ACUERDO

Considera nuestra postura industrial más dura que la presentada en 1973 y no admite mayores

concesiones en el terreno agrícola.

Tras una primera sesión expositiva de dos días de duración, las Delegaciones española y comunitaria han

concluido sus conversaciones en Bruselas sin llegar a ningún punto de convergencia en sus posiciones de

partida para un nuevo .Acuerdo comercial entre España y la C. E, E. La respuesta de la Delegación

comunitaria ha sido en opinión de uno de sus miembros, "tan dura y firme como la posición española". En

otras palabras la oferta española se ha rechazado, lo que no quiere decir que todo haya concluido. Y

aunque en contra de la tradición no se ha hecho público un comunicado conjunto, a petición comunitaria,

se ha podido saber que las divergencias podrían ser analizadas en una nueva sesión negociadora en la

semana anterior a la próxima Navidad; es decir, en las fechas comprendidas entre el 15 y el 21 de

diciembre.

En realidad, el desacuerdo básico estriba en la interpretación que la Comunidad y España dan a la

cláusula de reexamen del Acuerdo en proyecto. El Mercado Común considera que la postura del sector

industrial español puede desequilibrar a su favor el. Acuerdo en el futuro, mientras que nuestra delegación

opina que aceptar el desarme arancelario que la CEE nos pide en el terreno industrial, sin la

correspondiente contrapartida agrícola, seria peor que seguir con el actual Tratado preferencia). Francia,

en lo industrial, e Italia, en lo agrícola, han sido los mayores opositores a nuestra propuesta.

ABC EN BRUSELAS

LA CEE RECHAZA LA OFERTA ESPAÑOLA PARA UN NUEVO

ACUERDO

Considera nuestra postura industrial más dura que la presentada en 1973 y no admite mayores

concesiones en el terreno agrícola

LAS DIVERGENCIAS PODRÍAN SER ANALIZADAS EN UNA NUEVA SESIÓN NEGOCIADORA

EN LA SEMANA ANTERIOR A LA PRÓXIMA NAVIDAD

Bruselas 22. (Servicio especial por télex.) Como se esperaba, las negociaciones entre España y las

Comunidades Europeas encuentran grandes dificultades para llegar a un acuerdo rápido y nítido para

ambas partes. El proyecto de acuerdo presentado y argumentado ayer por España ha sido rechazado, en lo

esencial, por la delegación comunitaria que considera «suficientes las ofertas que la CEE ofrece a España

dentro de un marco global mediterráneo y que no solicitará del Consejo de Ministros del Mercado Común

nuevas instrucciones que permitieran satisfacer las exigencias españolas, lejanas de la propuesta

comunitaria. Al término de la segunda y última reunión de esta sesión negociadora no se hizo público

comunicado con junio alguno, a petición de la Comunidad y en contra de la tradición, lo que da una idea

de las diferencias existentes. Divergencias que serán, de nuevo, analizadas en una nueva sesión

negociadora o celebrarse en el curso del mes de diciembre, posiblemente una semana antes de las fiestas

de Navidad.

«Es la primera vez que nos encontramos ante una situación semejante», afirmaron fuentes diplomáticas

comunitarias al término de la reunión, calificada de cordial, pero de poco fructífera. Los mismos

informadores señalaron que ahora se abre un proceso de reflexión para una y otra parte, sin que por el

momento se vean posibilidades reales de «un Acuerdo que no se oriente en los principios trazados por el

Consejo de Ministros comunitarios», que a juicio da la Comunidad no, incluyen discriminaciones algunas

y si una visión global del Mediterráneo y de cada nación ribereña en particular.

La sesión negociadora de hoy constituyó, pues , la clave de los debates que no han hecho nada más que

comenzar, a pesar de que el final del año se acerca con sus efectos negativos económicos y jurídicos para

España, lo que forma parte de la táctica negociadora de la Comunidad. Esta sesión tuvo dos partes una

bilateral, en la que cada Delegación se reunía por su lado, y otra conjunta, iniciada en las primeras horas

de la tarde. La reunión comunitaria matutina constituía la clase de estas conversaciones, ya que en ella la

Comisión Europea redactará su juicio sobre la oferta española, que acababan de conocer tan sólo hacia

unas horas. El juicio es de sorpresa, negativo y, quizá, foco comprensivo para la parte española que. ayer,

argumentó los porques» de sus divergencias frente al mandato de la CEE. Al término de esta reunión

(celebrada en el seno del Comité 113), algún experto europeo dijo La respuesta será tan dura y firme

como la posición española.

Esta precisión se confirmó a lo largo de la tarde, durante la sesión conjunta, en la que predominó un

diálogo de respuestas y preguntas, en el que la CEE llevó la parte interrogante y España la de las

respuestas. Los comunitarios solicitaron toda una serie de precisiones técnicas de la oferta española y,

finalmente, presentaron argumentos contrarios a los que España expuso ayer en defensa de su posición.

Sobre el corazón del acuerdo o desacuerdo podemos decir que las «filosofías» de partida, de una u otra

postura, constituyen el núcleo del debate. Ayer, España presentó tres puntos claves: concesiones

agrícolas, desarme industrial y cláusula de reexamen del futuro acuerdo. He aquí la. posición de la CEE

frente a las posturas y argumentaciones españoles de estos apartados:

AGRICULTURA.—España solicitaba para antes de 1978 nuevas concesiones (calendarios, aranceles y

contingentes) para una lista de unos veinte productos agrícolas, argumentado esencialmente que existía

una discriminación frente a otros países mediterráneos y que había que equilibrar los sectores agrícolas e

industrial.

La Comunidad ha declarado que el último mandato negociador incluye «nuevas y amplias" mejoras del

sector agrícola, rechazó las acusaciones de discriminación y añadió que la agricultura y la industria son

sectores distintos. Supimos, por otra parte, que ciertas naciones, como Italia, se oponen a toda nueva

concesión en este sector «tan delicado para la CEE."

INDUSTRIA.—La Comunidad califica la postura española de "más dura que la presentada en diciembre

del pasado año» y añade que ello contradice el gesto de la CEE que durante 1974 amplió «sensiblemente»

las concesiones incluidas en el primer mandato comunitario. Añade que la «crisis internacional toca a

tocios los Mediterráneos y a la propia CEE.» y no quiere entrar en detalles como los efectos que esa crisis

provocará en España, en comparación con otros países. La CEE pide precisiones sobre los productos y

criterios que conforman las diferentes listas de desarme industrial español, sin que esta cuestión

constituya un tema urgente o mayor.

REEXAMEN.—Al término de la reunión el embajador Ullastres señaló que «en este punto esencial no

hay acuerdo porque las filosofías son distintas». La Comunidad no quiere que estas citas o «rendez-vous»

tengan el carácter condicionante. España decía que a falta de concesiones agrícolas importantes por parle

comunitaria. Madrid quería revisar el Acuerdo en 1978 en busca de dichas mejoras que de no ser

satisfechas obligarían a la parte española a suspender su desarme industrial en curso.

La Comunidad señala que para 1978 la CEE habrá dado casi el 100 por 100 de sus derechos industriales

(franquicia), mientras que España, en mano y «como armo» más del 60 por 100 de sus aranceles del

sector. Asimismo considera que el reequilibrio agrícola se hará poco necesario en dicha fecha, porque "las

ventas industriales de España subirán tanto que las exportaciones agrícolas ocuparán un segando plano".

Con ello la CEE. quiere reducir la importancia de su parca oferta para el agro español. Por último cabe

añadir en los temas centrales que existe un acuerdo sobre el objetivo del nuevo contrato que será, de

momento, "la eliminación de los obstáculos de lo esencial en los intercambios». La Comunidad no quiere

incluir la palabra «agricultura" en un titulo que comience Por el vocablo libre cambio.

Así están hoy las cosas. Una y otra parte conocen ya las posturas, argumentos y divergencias del lado

opuesto, lo que no quiere decir que el compromiso sea imposible, aunque sí difícil si se Parte de los

supuestos actuales. La Comisión informará al Consejo de Ministros de la CEE de estas sesiones y

esperará en las fechas de la parte española para proseguir los debates en busca de mi compromiso

definitivo. Cada uno tiene sus rosones v ambos el deseó de concluir un Acuerdo. La Delegación española

informará, por su lado, al Gobierno de estas conversaciones v comenzará en breve la preparación de las

próximas, que podrían iniciarse en la semana del 15 al 21 de diciembre. En suma, las negociaciones

siguen. — Pablo SEBASTIAN.

LA MAYOR OPOSICIÓN, EN FRANCIA E ITALIA

Bruselas 22. Al final de la sesión negociadora entre España y la CEE, un portavoz oficial comunitario

manifestó que «no había ningún comentario que hacer».

El portavoz se limitó a precisar que ambas partes quedaban en sus posiciones de partida y seria necesario

encontrar una forma de aproximación antes de la próxima reunión de las Delegaciones negociadoras.

En los medios comunitarios se dice que existió tensión en la reunión mantenida separadamente esta

mañana por la Delegación comunitaria para establecer la respuesta, a la posición española. Francia, en lo

industrial, e Italia, en lo agrícola, ofrecieron la mayor resistencia a la contra

propuesta española.—Efe.

 

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