Agricultura española y Mercado Común. 
 La integración supondrá para Andalucía nueva emigración y paro     
 
 Ya.    21/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 22. 

AGRICULTURA ESPAÑOLA Y MERCADO COMÚN

La integración supondrá para Andalucía nueva emigración y paro

Si no se realiza una clara política de desarrollo regional en España (Rodríguez Alcaide) • Las grandes

empresas agrarias españolas tienen muy pequeña significación económica (Balbontín) • Termina la IX

Reunión de Estudios de la Asociación Española de Economía y Sociología Agrarias

Continuaron los trabajos de la Asociación Española de Economía y Sociología Agrarias sobre el tema de

"La incorporación de la agricultura española al Mercado Común Europeo", en sesiones de mañana y

tarde, imposibles de resumir, ni siquiera someramente. Esquematizamos por ello ideas básicas.

LAS REGIONES ANTE LA INTEGRACIÓN

J. J. Rodríguez Alcaide estudió los problemas de Andalucía ante la integración, concluyendo lo siguiente:

• La integración de España en Europa hará que Andalucía sufra a medio plazo nueva emigración y paro,

en ausencia de una clara política de desarrollo regional en España. La atracción de los mercados europeos

llevarán inversiones catalanas y vascas a la Aquitania y al Languedoc, dejando el sur de España

"descolgado" en es-te proceso integrado?. Sin una política regional clara, Andalucía sufrirá de nuevo un

empeoramiento relativo de sus niveles de renta. • En el supuesto de integración de España a la CEE es

indispensable una política agraria regional. La absorción de 420.000 empleados eventuales en el sector

agrario andaluz sólo podrá efectuarse con una política de industrialización regional. Al mismo tiempo, a

largo plazo hay que extraer del campo andaluz los 250.000 pequeños agricultores que hoy trabajan en el

campo. Esta política de industrialización y desarrollo debe hacerse íntegramente y potenciando el medio

rural para suavizar la emigración.

Por su parte, J. Egea, M. Zapata y A. Sempere se refirieron a la región murciana, destacando:

• Una situación clara de la dependencia energética de la agricultura y una necesidad de

conciencia de que el aumento de producción física de los últimos veinte años se debe en gran parte a

los imputs energéticos.

• Murcia está constituida por comarcas agrarias con diferentes agriculturas, entendiendo éstas por

el tipo diferente de empresas por sus costos específicos.

• La evolución de estas agriculturas ante las demandas de renta para igualar los aumentos de nivel de

vida exterior deja marginadas rápidamente a la mayoría de las empresas, que adoptan soluciones que

van desde la agricultura a tiempo parcial hasta la venta de parte de sus tierras.

PROBLEMAS PRODUCTIVOS

Y ESTRUCTURALES Para F. Balbotín hay unas 3.611 grandes empresas agrarias (GEAS)

españolas, entre todas las cuales sólo alcanzaron en 1975 beneficios por 4.375 miliones de pesetas lo sea,

1.300.000 pesetas de media por empresa), frente a los siguientes beneficios de estas empresas industriales

o comerciales (en 1975, y en millones de pesetas): Iberduero, 6.043; Hidroeléctrica Española, 6.001;

IBM, 1.500; UERT, 1.367; Dragados y Construcciones, 1.338; El Corte Inglés, 1.139 millones de pesetas,

lo que revela la pequeñez de las "grandes" empresas agrarias. No obstante:

• La política sobre las grandes empresas agrarias en el MCE no supone acciones directas sobre

ellas, sino únicamente de carácter indirecto a través de los impuestos y quizá el propósito de intervenir en

el mercado libre de la tierra. En todo caso, las ideas del informe Mansholt favorecen la

creación de empresas de tamaño medio, cuya estructura permite calificarlas como GEAS, en relación

con las circunstancias actuales de las que existen en España.

• Si la homologación política de España con los únicos países del MCE, que tienen equiparación de

rentas agrarias con las de otros sectores, y que son Bélgica, Holanda y el Reino Unido, supone

nuestra entrada en Europa y, más adelante, la homologación de rentas agrarias, es evidente que ello

resultará altamente beneficioso para la agricultura española.

PROBLEMAS ECONÓMICOS

E. Amat expuso un original plan LIFECS: libertad, información, formación, economías externas, créditos

y subvenciones agrarias, considerado como un plan de ruptura para la agricultura española con talante,

liberal, sin perjuicio de la necesaria intervención del Estado en lo necesario.

Dicho plan lo basó en:

• Libertad de contribución de empresas agrarias.

• Precios libres con protección frente al exterior y reducción de costes interior.

• Máxima competencia interior (dentro de monopolios).

• Transparencia del mercado en la oferta y la demanda, por la información plena a los empresarios.

• Modificaciones sustanciales en la estructura, dirección y gestión de la empresa agraria y formación

empresarial.

• Transportes, electrificación rural, etc.

• Potenciación del crédito para las empresas agrarias que se modernicen.

• Subvenciones, pero asignadas con criterios objetivos, no subjetivos.

Por su parte, L. A. Fout se refirió concretamente a la "financiación del sector agrario", subrayando que la

marginación del sector es un gran riesgo para el conjunto económico nacional, que la rentabilidad del

sector ha bajado del 12 por 100 en 1964 al 9 por 100 en 1974, justo cuando la inflación ha subido

galopantemente, y que el sector agrario necesita fundamentalmente capital a medio y largo plazo, siendo

estrictamente necesario capitalizar un campo descapitalizado.

 

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