Autor: Fontes de Albornoz, Luis. 
   Es posible una nueva negociación     
 
 Pueblo.    15/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

ES POSIBLE UNA NUEVA NEGOCIACIÓN

BRUSELAS. (Especial para PUEBLO, por Luis FONTES DE ALBORNOZ.)

Más de quinientos barcos españoles pescan actualmente en condiciones ilegales y están amenazados

legalmente con fuertes multas en la zona de 200 millas náuticas de los países del Mercado Común, es

decir en el golfo de Vizcaya, mar del Norte y Atlántico Norte, según se deduce del reglamento del

Consejo de Ministros de las Comunidades Europeas, publicado y en vigor desde el día 8 de abril. La

situación de ilegalidad de estos buques españoles en aguas que se han apropiado unilateralmente los

comunitarios, es consecuencia de la decisión adoptada por los Nueve el pasado día 5 en Luxemburgo,

decisión según la cual sólo pueden pescar simultáneamente en estas aguas 124 barcos españoles, pero 124

barcos cada uno de los cuales debe llevar la correspondiente licencia, expedida por la presidencia del

Consejo de los Nueve, es decir, el Reino Unido y, concretamente, el Ministerio británico de Asuntos

Exteriores.

Existen ya informaciones según las cuales las autoridades marítimas del Reino Unido han apresado un

buque soviético que faenaba en estas aguas sin la correspondiente licencia de pesca. La multa impuesta a

este buque es de 10.000 libras esterlinas, según me dicen.

La situación de los pesqueros españoles, que como decimos es en estos momentos de ilegalidad

reglamentaria, obligará sin duda a nuestra flota a llevar a cabo una profunda reestructuración.

Reestructuración que, según nuestras informaciones, afectaría, en el límite, a unas ochenta mil personas

que, en España, trabajan en el sector pesquero e industrias y servicios relacionados con el mismo.

No se han hecho, me dicen, cálculos concretos todavía en nuestro país de las pérdidas cifradas que

ocasiona a España la decisión comunitaria. Es una decisión que comporta, al menos dos apartados. Por un

lado, prorroga hasta el primero de julio la autorización para pescar, desde buques españoles, no más de

tres mil doscientas toneladas de merluza y demás pescado fino, diez mil toneladas de jurel y 20.000

toneladas de otras especies, quedando sin limitación la captura de invertebrados y cupleiformes. Esta

limitación de cantidades trimestrales significa la reducción a una tercera parte de lo que tradicionalmente

venían capturando los barcos españoles en estas aguas, que desde el 1 de enero de este año se apropiaron

los países del Mercado Común alegando la necesidad de racionalizar la pesca en ellas para evitar el

agotamiento de las especies por superexplotación de los recursos existentes.

Por otro lado, la decisión de los Nueve al imponer el sistema de licencias, obliga, con una urgencia

temeraria, a una profunda reestructuración del sector pesquero español. En efecto, y aunque las licencias

que concede de momento el Foreign Office pueden ser utilizadas por un número ilimitado de barcos, pero

sólo por 124 pescando al mismo tiempo, este sistema significa una reducción muy importante en el

número de pesqueros nuestros que faenan simultáneamente en las aguas comunitarias. Mas de quinientos

buques españoles —me dicen— están diariamente pescando en las aguas de los Nueve, aunque, desde el

8 de abril, sólo pueden hacerlo legalmente 124, lo que supone que van a quedar sin trabajo las

tripulaciones (y sin medios las familias) de unos cuatrocientos pesqueros españoles, la mayor parte de

ellos procedentes de la cornisa cantábrica. Además, y por si fuera poco, de los 124 buques en cuestión,

sólo dos de ellos podrán ser de 1.000 toneladas. Los 122 restantes no podrán superar las 500 toneladas.

Por otro lado, sólo los dos buques mayores tendrán licencia para pescar en las zonas más alejadas del

litoral cantábrico, 30 más al sur y 92 en el golfo de Vizcaya.

En resumidas cuentas los comunitarios han echado a andar unos mecanismos de control y restricciones

que golpean muy duramente al sector pesquero español y que, además, es muy difíci1 predecir hasta qué

punto vamos a poder respetar. Existe la posibilidad de negociar, entre Madrid y Bruselas, nuevas cifras de

embarcaciones autorizadas, siempre y cuando no sobrepasemos el tonelaje total que nos autorizan. De

momento, y hasta el 31 de junio, la situación es la que describimos. Después, ya veremos, y esto tampoco

es previsible que pudiera resolverse ni siquiera con nuestro ingreso en el Mercado Común, porque, entre

ellos mismos, los Nueve han organizado también un sistema similar de reparto para sus propias

embarcaciones, si bien es cierto que algunos, los irlandeses, por ejemplo, se han reservado para ellos

solos una zona de 50 millas. Partiendo de este principio, uno se pregunta: ¿si entre ellos hay disidentes,

por qué no puede haberlos entre los que todavía no somos siquiera de su club?

• CONTINUA

EL PROBLEMA PESQUERO EN CANARIAS

«En Frente Polisario no garantiza la vida de los que transiten por el Sahara o por sus aguas territoriales»,

ha afirmado en una rueda de Prensa celebrada ayer en Las Palmas, un representante de la llamada

República Árabe Saharaui Democrática haciendo referencia a los últimos ataques realiza dos contra

pesqueros en el banco canario-sahariano y que reivindica dicha organización, ataques que trataba de

explicar y justificar en esta rueda informativa.

PUEBLO

15 de abril de 1977

 

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