Marcelino Oreja. 
 "España solicita su adhesió a la C. E. E. por realismo político"  :   
 Simonet: "Es un acontecimiento histórico para España y para la Comunidad". 
 Informaciones.    29/07/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 35. 

MARCELINO OREJA

"ESPAÑA SOLICITA SU ADHESIÓN A LA C.E.E. POR REALISMO POLÍTICO"

SIMONET: «ES UN ACONTECIMIENTO HISTÓRICO PARA ESPAÑA Y PARA

LA COMUNIDAD»

BRUSELAS, 29 (Resumen de EFE).

NO hay ninguna fecha límite para el ingreso de España en las Comunidades Europeas. Por ahora existe

una voluntad del Gobierno de iniciar negociaciones y somos conscientes de las dificultades que entrañará

ese proceso.» Está fue, en síntesis, la respuesta dada ayer por el ministro de Asuntos Exteriores español,

don Marcelino Oreja, a las preguntas de periodistas europeos relativas al calendario de las negociaciones

de adhesión.

El señor Oreja presentó ayer mañana (ver INFORMACIONES de ayer) la candidatura de ingreso de

España en la Comunidad Económica Europea al presidente del Consejo de ministros comunitario y

ministro del Exterior belga, Henry Simonet, quien calificó el acontecimiento de «importante e histórico

para España y para la Comunidad».

En una conferencia de Prensa celebrada a continuación con la presencia de ambos ministros, el señor

Oreja reconoció que se plantearían dificultades en el terreno agrícola e industrial, pero indicó que había

dos razones fundamentales por las que el Gobierno español había decidido presentar la demanda.

La primera es una razón de realismo político, de protección de los intereses españoles, puesto que la

mayor parte de nuestros intercambios comerciales se hacen con los países de la Comunidad. La segunda,

según el señor Oreja, se sitúa en el terreno de los principios: «España —dijo— se identifica plenamente

con los objetivos del Tratado de Roma y quiere contribuir a la construcción de una Europa unida.»

El señor Oreja puntualizó que no preveía un período de preadhesión, y que no era partidario de la

globalización de negociaciones con Grecia y Portugal.

El ministro español negó que el Gobierno se hubiera precipitado en presentar la candidatura de adhesión,

y añadió que estaba absolutamente en favor de un control legislativo de la política exterior.

Más adelante se refirió a la posibilidad de un debate parlamentario sobre el ingreso de España en el

Mercado Común, debate que, en opinión del ministro, se producirá una vez conocidas las condiciones

planteadas por la Comunidad.

«La adhesión —añadió— es un principio inscrito en los programas de todos los partidos políticos

presentes en el Parlamento. Ahora sólo se trata de conocer las condiciones de esa adhesión, y luego podrá

discutirse.»

El ministro de Asuntos Exteriores español abordó después la posibilidad del ingreso de España en la

Organización del Atlántico Norte (O.T.A.N.), y subrayó que, en este caso, era imprescindible un previo

debate parlamentario, entre otras razones porque no todos los partidos están de acuerdo con la integración

de España en la Alianza Atlántica.

A una pregunta sobre las recientes declaraciones de Jacques Chirac y Georges Marchais, secretarios

generales de los Partidos Gaullista y Comunista franceses, respectivamente, contra el ingreso de España

en el Mercado Común, el señor Oreja dijo: "Es normal, lógico y legítimo que un país defienda sus

intereses, pero eso no puede representar un rechazo de cualquier negociación.»

SIMONET:

«UN ACONTECIMIENTO HISTÓRICO»

A esta misma pregunta, el ministro de Asuntos Exteriores belga respondió que la adhesión de España

constituye para los políticos franceses una oportunidad de relanzar el debate sobre política interior.

«Ambos —añadió Henry Simonet— han hecho estas declaraciones en pleno período preelectoral, y es de

esperar que este debate dure hasta las elecciones legislativas francesas, en marzo de 1978.

En opinión de Simonet, este tipo de manifestaciones no tienen demasiada importancia, sobre todo

teniendo en cuenta que para marzo de 1978 «los nueve» y España estarán en la fase preliminar de los

trabajos.

No obstante, el ministro belga subrayó: «Es evidente que ningún país de la C.E.E aceptará, que la

adhesión de otro plantee en algunos de sus sectores económicos una potencial situación revolucionaria

que pudiera terminar comprometiendo al mismo Gobierno.»

«No sería aceptable —añadió— que los problemas de excedentes agrícolas originen situaciones

explosivas desde el punto de vista social y político. Las negociaciones servirán, precisamente, para im-

pedir que se llegue a esos extremos.» (Día 29.) ...... NUM. 66

El presidente del Consejo de ministros de las Comunidades Europeas declaró: «Para España se trata de un

acontecimiento histórico, porque representa el símbolo de la llegada del país a una situación institucional

que le da derecho a poner en práctica los ideales de sus valores históricos, culturales y sociales: participar

como miembro de pleno derecho en la construcción de una Europa unida.»

«También es un acontecimiento histórico para la C E. E. —añadió Simonet— por el peso político de

España y su potencial económico.»

En su opinión, se plantean dos problemas fundamentales: el de la capacidad de los «nueve» para

continuar su integración y el de la solución de los problemas de todo tipo planteados por la entrada de

nuevos países miembros.

«Como ministro belga de Asuntos Exteriores, aprecio la muestra de confianza que manifiesta España en

él futuro de la Europa comunitaria», manifestó también Simonet.

«La voluntad comunitaria de ver a España integrada en Europa existe, pero su existencia no es suficiente

para eliminar los problemas planteados», añadió.

ENTREVISTAS

Todas estas cuestiones fueron abordadas precisamente por Simonet y Oreja en el curso de la entrevista

que mantuvieron en el palacio de Egmont, seguida de un almuerzo ofrecido por el presidente del Consejo

comunitario de ministros, con motivo de la entrada de la demanda de adhesión española.

La entrevista, que duró media hora, sirvió también para abordar diversos temas de actualidad

internacional y analizar las relaciones bilaterales hispano-belgas.

Los altos contactos diplomáticos mantenidos durante estos dos días en Bruselas por le ministro español de

Asuntos Exteriores se complementaron ayer con la visita al primer ministro belga, Leo Tindemans, que

ocupa actualmente la presidencia de las Comunidades Europeas.

CALENDARIO PARA LA INTEGRACIÓN

En efecto, España dio hoy un paso histórico al presentar oficialmente su candidatura para el ingreso en el

Mercado Común.

Quince años después que lo pidiera el anterior régimen político, el 28 de julio de 1977 se convirtió en el

día «D» para la integración española en la Europa comunitaria y democrática.

El ministro de Asuntos Exteriores, don Marcelino Oreja, en nombre del Gobierno español, entregó ayer al

presidente del Consejo de ministros de los «nueve», Henri Simonet, las cartas de petición de la adhesión

de España a la C.E.E. (Comunidad Económica Europea), C.E.C.A. (Comunidad Europea del Carbón y del

Acero) y EURATOM (Comunidad Europea de la Energía Atómica).

En los tres documentos se solicita simultáneamente la apertura de negociaciones para la integración de

España como miembro de pleno derecho.

Establecidas las condiciones políticas democráticas estipuladas en el Tratado de Roma, la petición se

realiza en virtud de su artículo 237: «Cualquier país europeo puede solicitar convertirse en miembro de la

Comunidad Europea. Dirigirá su demanda al Consejó de ministros, el cual, después de considerar el

dictamen de la Comisión Earopea, se pronunciará por unanimidad.»

Tras la presentación oficial de la candidatura española, el Consejo Comunitario de ministros de Asuntos

Exteriores deberá acusar recepción en su próxima reunión (prevista para los días 19 y 20 de septiembre y

encargará simultáneamenté a la Comisión Ejecutiva de la C.E.E. la elaboración del preceptivo informe.

A la vista del dictamen, que todo parece indicar será positivo, el Consejo de ministros de los «nueve»

dará su respuesta oficial al Gobierno español, aproximadamente dentro de un año.

Las negociaciones, que durarán entre cinco y tres años. a juicio de los observadores, comenzarían

inmediatamente después, con el objeto de organizar el proceso de integración de la economía española en

la maquinaria comunitaria.

La tarea mas ardua consistirá en vencer las resistencias de los países comunitarios más reacios a la

ampliación de la C.E.E., asi como las reservas de franceses e italianos ante la fuerte competencia de la

producción agrícola española, sin olvidar la penetración conseguida ya en los mercados comunitarios por

su acero y productos textiles.

Las graves dificultades económicas que sigue conociendo la Comunidad, incapaz de salir todavía del

largo túnel de la crisis de 1973, no facilitará las cosas.

También debe tenerse en cuenta que los comunitarios se encuentran ya ante los procesos de adhesión de

Grecia y Portugal, iniciados en junio de 1975 y abril de 1977, respectivamente.

Respecto al calendario de la integración española y más concretamente la fecha del ingreso como

miembro de pleno derecho, el ministro español de Asuntos Exteriores declaró en su conferencia de Prensa

que no hay ninguna fecha límite: «Por ahora sólo existe la voluntad del Gobierno español de iniciar las

negociaciones, y somos conscientes de las dificultades que entrañará ese proceso.»

El señor Oreja regresó ayer tarde a Madrid.

(Más Información, en página siguiente.)

INFORMACIONES 29 de julio de 1977

 

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