Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   El reto de Europa     
 
 Informaciones.    29/07/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

EL RETO DE EUROPA

Por Abel HERNÁNDEZ

ESPAÑA acaba de dar el primer paso para su entrada en Europa. La entrega de la solicitad de

negociaciones hecha ayer por don Marcelino Oreja en Bruselas es, ante todo, un importante gesto

político. El sistema democrático español, recién estrenado, encaja en las exigencias veladas del Tratado

de Roma. Puede decirse que ahora España es ya más europea. El largo proceso de negociación

hispanocomunitaria tendrá de hecho la virtud de consolidar la democracia en nuestro país. Que no es

poco. Es, de momento, un objetivo nacional apasionante. Todos los partidos políticos están de acuerdo

con el objetivo.

La Europa comunitaria tendrá que demostrar ahora que no es un simple «club de intereses», sino que

alberga en su seno fuertes sentimientos éticos de solidaridad. Si esto no fuera así, se produciría una peli-

grosa frustración en los pueblos sureuropeos: España, Portugal y Grecia. Las consecuencias las pagaría

pronto la propia Europa comunitaria. El reto obliga mucho a España, que tendrá que reajustar a fondo su

estructura económica, social y cultural, y obliga no menos a la Europa de la C.E.E. Pero parece que el

empeño, para ambas partes, vale la pena. De momento, en las capitales europeas, exceptuada París —por

razones electorales—, se ha dado una acogida favorable y receptiva a la petición española. El camino, no

obstante, es largo y difícil.

En cuanto a la O.T.A.N., el Gobierno de Madrid parece decidido a la entrada de España. La neutralidad es

muy cara, y en el caso español, prácticamente imposible. Además quedaría en entredicho la lógica opción

atlantista. La O.T.A.N., aparte su importancia militar, es uno de los mejores foros de información y de

decisión del mundo. Es un contrasentido que nuestro país esté ausente del mismo. El debate

parlamentario, a pesar de la oposición de ciertos partidos de izquierda, dará resultados favorables. Italia

entró en la Alianza Atlántica por un escaso margen de votos en el Parlamento. España puede seguir su

ejemplo. En el caso de la O.T.A.N., una vez dentro, nadie suele cuestionar luego el hecho. Ahí está el

ejemplo de Portugal. El mayor obstáculo es la Unión Soviética, que está presionando por todos los

medios para impedirlo, incluso «alentando» la cooperación entre los dos países y presionando a los

empresarios. Según nuestras fuentes, la integración de España en la O.T.A.N. puede estar próxima.

Así las cosas, España ha solicitado ser sede de la próxima Conferencia de Seguridad y Cooperación en

Europa. La oferta española ha sido bien acogida. Moscú ha intentado prejuzgar el ingreso de nuestro país

en la Alianza Atlántica, aludiendo, al dar su voto favorable a la propuesta de Madrid, a las ventajas que

ofrece la neutralidad española, cosa que, por otra parte, no es rigurosamente cierta, porque ahí están las

bases americanas.

INFORMACIONES 29 de julio de 1977

 

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