Autor: Popescu, Valentín. 
   Bonn recibió con satisfacción la solicitud de ingreso de España en la CEE     
 
 Ya.    30/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

30-VII-77

Bonn recibió con satisfacción la solicitud de ingreso de España en la CEE

El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Genscher, declaró que el Gobierno alemán hará todo lo posible

para que la CEE acepte el ingreso de nuestro país • El líder de la oposición, el demócrata-cristiano

Kohl, manifestó por su parte que Europa no puede renunciar a la incorporación de España.

Del corresponsal de YA y «La Vanguardia», Valentín Popescu.)

Bonn, como todos, pero un poco más que todos, se ha mostrado satisfecho de la solicitud española de

ingreso en el Mercado Común. Así, Genscher, vicecanciller, ministro de Asuntos Exteriores y jefe del

Partido Liberal (FDP), declaró que "sin España, Europa no es completa".

También declaró el máximo responsable de la política exterior federal que e1 Gobierno alemán hará todo

lo posible para que la CEE acepte el ingreso de España. En cuanto a las dificultades económicas y

estructurales que origina el ingreso de nuestro país (así como de Portugal y Grecia), Bonn confía en que

serán superadas "a satisfacción de todos".

Por su parte, el jefe de la oposición—el líder cristiano-demócrata Kohl—manifestó que el futuro de

España necesita el apoyo de Europa libre, así como Europa no puede renunciar a la incorporación de

nuestro país. Solamente el diputado bávaro Heinrich Aigner (CSU) dijo que era altamente satisfactoria la

solicitud española de ingreso, "pero que no se podría continuar ampliando la Comunidad si se quería que

las instituciones comunitarias siguieran siendo eficientes".

Esto último es en realidad el gran problema político de la Comunidad. Nacida con intencionalidad

eminentemente política—la creación de un Estado federativo europeo occidental de potencial similar al

de la URSS y Estados Unidos—, la Comunidad ha evolucionado mucho más en el terreno de la

integración económica que en el de la política. En especial el desplazamiento decisorio de la Comisión al

Consejo ha ido resaltando más la discrepancia de intereses de los Estados miembros que la identidad de

metas. Si con seis Estados miembros la CEE era políticamente lenta, con nueve esta lentitud resulta

irritante y se teme que con doce sea ya francamente paralizante.

En el Ministerio alemán de Agricultura—ya se sabe que la política agraria es el talón de Aquiles

de la CEE—señalan, sin ambages, este problema. "Hemos de crecer sin perder calidad—dicen. "Para que

la ampliación del Mercado Común resulte beneficiosa a los miembros viejos y nuevos, los órganos

comunitarios no han de perder eficiencia." Claro que los políticos alemanes señalan que si el problema es

decisivo y grave, en cambio dista, mucho de ser insoluble.

EL PROBLEMA ES LA AGRICULTURA

Los otros problemas derivados del ingreso de España (Portugal y Grecia) son más concretos, pero de

menor envergadura. Porque con la entrada de estos tres países aumenta notablemente el sector agrícola en

la Comunidad, y con ello, la carga económica de las naciones industrializadas. Pero debido a que el

período transitorio será—con toda probabilidad—muy largo, ni las finanzas comunitarias sufrirán una

sacudida brusca ni la financiación futura resultará problemática por cuanto se habrá previsto. Lo que es

seguro es que Francia e Italia serán menos subvencionadas (los dos tercios del gasto comunitario van

destinados a la "Europa verde") que ahora, pero con esto tampoco se le hunde el mundo a París y Roma...,

como no se le hundirá a Bonn al tener que desembolsar más en el fondo comunitario o a Atenas, Lisboa y

Madrid, que recibirán menos ayuda de la que podrían recibir hoy.

Finalmente, por lo que hace referencia a la RFA, ni la balanza de pagos ni 1a cesta de la compra parece

que vayan a variar apenas con el ingreso de España en la CEE. Ya hoy en día las importaciones agrícolas

de productos españoles son muy importantes en Alemania y el tratado preferente sitúa nuestros productos

en el mercado alemán a un precio muy parecido al de italianos y franceses. La gran diferencia será para

los agricultores españoles: una vez dentro del Mercado gozarán de la "garantía de compra" cuando el

precio del mercado libre baje por debajo del llamado límite de rentabilidad, si es que para dentro de unos

años, cuando los tres países mediterráneos hayan entrado en el Mercado Común; sigue vigente esta norma

que ha creado ya e1 problema de los excedentes lácteos y cárnicos.

 

< Volver