Autor: AUSINES. 
   El Parlamento Europeo que recibirá a España  :   
 En otoño se producirá nuestro ingreso. Semanas antes, los representantes españoles estarán presentes en Estrasburgo.. 
 Ya.    10/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

EL PARLAMENTO EUROPEO QUE RECIBIRÁ A ESPAÑA

En otoño se producirá nuestro ingreso • Semanas antes,los representantes españoles estarán presentes en

Estrasburgo

LAS recientes elecciones en España, su desarrollo y sus resultados han disipado con carácter definitivo

las reticencias europeas sobre la vía democrática en nuestro país. Hasta el punto de que Europa ha puesto

ya en marcha todos sus mecanismos para acogemos de inmediato en todas las instituciones comunitarias.

España, por su parte, se dispone a hacerlo por la puerta grande. Hace tan sólo unos meses nadie apostaba

por nosotros. Una cierta dosis de escepticismo, acompañada de buenos deseos y mejores intenciones,

orquestaban nuestra decidida voluntad de "homologación" europea. Pero con la sorpresa de muchos y la

admiración de todos, hemos superado con pleno éxito la "gran prueba". España puede convertirse en

breve en una de las democracias modelo de Europa. Una Europa en la que la savia española se haga notar

desde el primer momento. Porque, al fin, España va a ser Europa, de hecho y de derecho. Las más altas

instancias políticas europeas se disponen a darnos la bienvenida de forma inminente. La entrada de

España en el Consejo de Europa va a ser, sin lugar a dudas, el primer paso serio en este sentido. El

régimen parlamentario pluralista que se ha dado soberanamente el pueblo español el pasado día 15 de

junio es un argumento irrebatible que nos ha abierto de par en par las puertas de la más antigua y más

amplia institución política del viejo continente, que engloba a todas las democracias occidentales sin

excepción: el Consejo de Europa.

En Estrasburgo, sede del Parlamento Europeo, han comenzado ya los trámites y gestiones de orden

juridico-político para que la incorporación de España tenga lugar el próximo mes de noviembre. El visto

bueno oficial lo dará el Comité de Ministros de Asuntos Exteriores de los "diecinueve". Previamente, en

la sesión de octubre (del 5 al 13), los parlamentarios españoles libremente elegidos se sentarán en los

escaños del hemiciclo de Estrasburgo junto con sus colegas. En esta sesión, los diputados españoles sólo

participarán a titulo de observadores. En cambio, en la reunión de la asamblea de los entonces "veinte" en

enero de 1978, los parlamentarios de nuestro país ocuparán sus escaños europeos como miembros de

pleno derecho, con voz y voto. Nuestra incorporación en Europa se habrá consumado.

La Carta de la Comunidad

Como casi todos los pronósticos políticos al otro lado de los Pirineos coinciden en una pronta

incorporación de España en la Comunidad Económica Europea, bueno será que los lectores conozcan

cuáles son sus instituciones políticas básicas, puesto que el ingreso de nuestro país supone, al tiempo que

una equiparación económica, su asentamiento político en ellas, sobre todo en el Parlamento Europeo,

máxime cara a las elecciones directas y universales de sus parlamentarios en la primavera de 1978.

La Asamblea Europea (también denominada Parlamento) existe desde el nacimiento de la CEE en 1958.

Su existencia es contemplada en los artículos 137 y 138 del Tratado de Roma, firmado en 1957, y

constituye la Carta de la Comunidad. El Parlamento tiene su sede en Estrasburgo, la segunda "capital" de

Europa, junto con Bruselas. Su característica esencial es estar compuesta por delegados elegidos por los

parlamentos nacionales de los países miembros, lo que supone un sufragio universal de segundo grado. Su

composición actual, fijada en el Tratado de Roma, es la siguiente: 198 delegados, repartidos de esta

forma: Alemania, Francia, Italia e Inglaterra, 36; Bélgica y Ho-landa, 14; Dinamarca e Irlanda, 10;

Luxemburgo, 6. Dentro de la Asamblea, los delegados no se agrupan según su origen nacional, sino en

bloques parlamentarios correspondientes a las grandes opciones políticas comunes a los países miembros

de la CEE: cristiano-demócratas, liberales, socialistas, etcétera.

Sus poderes

Según el artículo 137 del Tratado de Roma, la Asamblea ejerce poderes de deliberación y control que le

son atribuidos en el Tratado. Estos poderes, constitucionalmente restringidos, son de dos clases:

consultivo y presupuestario .La Asamblea no dispone de poderes legislativos, inherentes a los

Parlamentos nacionales. Las leyes comunitarias son adoptadas por el Consejo de Ministros de la

Comunidad, a propuesta de la Comisión Europea. Pero la Asamblea interviene de

distintas formas: conocimiento previo de todas las propuestas, .posibilidad de interpelar por escrito o de

forma oral a la Comisión Europea o al Consejo de Ministros de los "nueve", etcétera. Sus poderes de

control afectan a un doble plano, político y presupuestario. La Asamblea no nombra la Comisión (lo

hacen los Gobiernos), pero puede revocarla mediante una moción de censura. Si la votación le da la

razón, la Comisión dimite en bloque y los Gobiernos deben nombrar otra nueva. Raramente utilizada, este

arma no ha conducido nunca a nada positivo.

La Asamblea c o n t r ola también el uso del presupuesto comunitario, actualmente estimado en unos

cincuenta mil millones de francos franceses, la octava parte del presupuesto total francés. En la práctica,

el sistema de control es bastante complicado y varía según la naturaleza de los gastos. La Asamblea puede

asimismo rechazar el presupuesto de la Comunidad "por motivos importantes". Para ello requiere la

mayoría de los miembros de la Asamblea y los dos tercios de los sufragios emitidos.

Elección directa

El Tratado de Roma prevé la elección de la Asamblea Europea por sufragio universal directo. El artículo

138 precisa que la Asamblea, en su forma actual, elaborará proyectos en este sentido y que el Consejo

mantendrá las disposiciones definitivas, que serán sometidas a la aprobación de los Estados miembros

para su ratificación. Los estudios sobre la elección del Parlamento Europeo por sufragio universal directo

comenzaron con gran lentitud y los debates interpaíses han sido largos y con frecuencia ampliamente

polémicos. Sin ir más lejos, la reciente aprobación de este sistema en la Asamblea francesa ha ensanchado

aún más el abismo que separa hoy a la mayoría gubernamental en el país vecino. Chirac, concretamente,

quería que el debate sobre el sistema fuera pospuesto a las legislativas del año próximo. También en

Inglaterra el gobierno laborista de James Callaghan se debate entre la crisis por idéntica razón. No

obstante, el sistema acabará imponiéndose y la elección del Parlamento Europeo, prevista para la

primavera del año próximo, se hará de forma universal y directa entre todos los ciudadanos de los países

que ahora componen la Comunidad Europea. El Consejo de Ministros de la Comunidad fijó en julio de

1975 la fecha para las primeras elecciones europeas: mayo-junio de 1978.

Composición

Los estudios preliminares concluyeron en la necesidad de un aumento sensible de los efectivos de la

futura Asamblea. Tras una larga serie de discusiones difíciles y acaloradas, especialmente entre "grandes"

y "pequeños", el Consejo Europeo de julio de 1976 decidió que la futura Asamblea estuviera compuesta

por 410 miembros, distribuidos de esta forma: 81 escaños para Alemania, Gran Bretaña, Italia y Francia;

25 para Holanda; 24 para Bélgica; 16 para Dinamarca; 15 para Irlanda, y 6 para Luxemburgo.

El Tratado de Roma prevé también que fecha y la forma de la elección de la Asamblea deben ser

idénticos en todos los países miembros de la Comunidad. Y en razón a la gran diversidad de sistemas

electorales en los distintos Estados, se ha decidido que para las primeras elecciones cada uno decida por

su cuenta el procedimiento aplicable en su territorio.

 

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