Un acuse de recibo     
 
 Informaciones.    29/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

INFORMACIONES

UN ACUSE DE RECIBO

Aunque el presidente del Gobierno ha aclarado que el viaje iniciado ayer no tiene más objeto que exponer

la actual situación española a los líderes europeos que va a visitar estos días, no es menos cierto que su

realización es compleja y difícil por la índole de los problemas existentes entre España y la Comunidad

Económica Europea.

La negociación de un nuevo concordato o su sustitución por algún tipo de acuerdo (Santa Sede), la

entrada en el Mercado Común y la O.T.A.N. (Holanda y Dinamarca) y la oposición agrícola a nuestra

incorporación económica comunitaria (Francia e Italia), sin contar con la angustiante problemática de los

trabajadores "euroespañoles", van a estar, quiérase o no, rondando el tapete de la mesa de las

conversaciones entre don Adolfo Suárez y los líderes europeos.

El viaje se complica si tenemos en cuenta que la primera etapa se inicia pocas horas después de que el

primer ministro holandés haya dimitido y que sus dos principales estaciones, París y Roma, están

envueltas en una profunda incertidumbre debido a la proximidad de las decisivas elecciones legislativas

francesas (marzo 1978) y a la inquietante situación italiana que da vueltas como una noria la política del

compromiso histórico.

Es evidente que desde el punto de vista europeo la fecha elegida no parece la más oportuna. Pero desde

los intereses del Estado español, inmerso en un difícil proceso de consolidación de una incipiente y frágil

democracia, no cabía retrasar más esta toma de contacto con los países de nuestra área geopolítica. Este

desfase entre la prisa española y la pausa europea va a determinar que desde hoy mismo don Adolfo

Suárez se limite a recitar su propio monólogo sobre qué es la España de hoy. Los problemas generales de

la C.E.E. y los particulares de cada país hacen ahora imposible cualquier diálogo fructífero. Ello no anula

la necesidad de este viaje, sino que lo circunscribe a sus exactas proporciones: los anfitriones no harán

más que firmar el acuse de recibo.

 

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