Autor: Quiñonero, Juan Pedro. 
 Larga entrevista Giscard - Suárez. 
 Francia pone condiciones al ingreso de España en la C.E.E.  :   
 Antes de la ampliación de la Comunidad, salvar la Europa verde. 
 Informaciones.    01/09/1977.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

LARGA ENTREVISTA GISCARD-SUAREZ

Francia pone condiciones al ingreso de España en la C.E.E.

ANTES DE LA AMPLIACIÓN DE LA COMUNIDAD, SALVAR LA EUROPA VERDE

Por Juan Pedro QUIÑONERO

PARÍS, 1.

DESPUÉS del encuentro de ayer, de dos horas y veinte minutos de duración, entre don Adolfo Suárez, en

su gira por algunas capitales europeas para apoyar personal-mente la petición de ingreso de España en el

Mercado Común, y el Presidente de la República Francesa, señor Valéry Giscard d´Estaing, en París, en el

palacio del Elíseo. Francia no sólo no ha modificado su actitud económicamente intransigente y hostil

hacia España, sino que ha sugerido que España compre a Francia materias capitales que pueden hipotecar

el futuro energético de un país, como es la tecnología nuclear.

Fuentes diplomáticas de la máxima solvencia aseguraron ayer a INFORMACIONES que el señor Jean

Claude Paye, un consejero diplomático del primer ministro francés, señor Raymond Barre, ha «sugerido»

en este viaje a las autoridades españolas la conveniencia de que empresas francesas se responsabilizaran

en España de la construcción de algunas centrales nucleares. Francia y Alemania son los líderes

mundiales en materia de exportación de tecnología atómica, hasta el extremo de que el Presidente

norteamericano, Jimmy Cárter, en repetidas ocasiones, ha intentado frenar la agresividad industrial de sus

aliados occidentales, que en junio firmaron un acuerdo bilateral para la formación de un consorcio

industrial especializado en la exportación de tecnología atómica, que en su día los expertos consideraron

como la empresa mundial más poderosa en este campo de actividades. En Francia, este verano

precisamente, la tecnología nuclear ha encontrado una campaña generalizada de pro-testa que culminó

con la muerte de un manifestante, en Cerys-Malville, en un encuentro entre militantes «ecológicos» y

fuerzas de la Gendarmería general.

SALVAR LA EUROPA VERDE

Un portavoz del Elíseo, ayer, fue terminante en cuanto a la estimación francesa de la solicitud española de

ingreso en la C.E.E. Según un escueto y tajante comunicado, el señor Giscard d´Estaing le hizo saber al

señor Suárez, muy amablemente, que «Francia está decidida a no sacrificar su agricultura mediterránea,

numerosa y productiva», agregando: "Por esta razón la Comunidad debe comenzar por adoptar las

disposiciones necesarias asegurando a sus produciones mediterráneas ventajas comparables a las de otras

producciones.»

El comunicado añade: «Las negociaciones que vendrán deberán llevarse con precisión y realismo, a fin de

que las ga-rantías y las transiciones sean fijadas a un nivel indispensable.» Para finalizar de modo

escueto: «La Comunidad deberá interrogarse sobre las consecuencias de la nueva ampliación, para

asegurar un funcionamiento eficaz de sus instituciones.»

Casi textualmente, el señor Giscard d´Estaing ha repetido los mismos argumentos que hace dos meses, en

la primera semana del mes de junio, dio a conocer al respecto en su ya clásico discurso de Carpen-tras:

Francia no admitirá nuevos miembros en la Comunidad hasta que la «Europa verde, agraria» esté

modelada según sus intereses. En julio, para afirmar esta política, Giscard d´Estaing y el presidente del

Consejo Italiano, señor Andreotti, firmaron en París un acuerdo bilateral en el que se comprometían a

vetar el ingreso de nuevos miembros hasta que el Consejo de ministros de la Comunidad adoptase las

medidas económicas, respecto al tema agrícola, que Francia e Italia estimen pertinentes. Como es sabido,

la competitividad de los productos agrícolas españoles alarma a los agricultores franceses e italianos.

Todas las fuerzas políticas francesas, desde la derecha gaullista a la izquierda comunista, las

organizaciones sindicales y la presidencia de la República, esgrimen los mismos argumentos: «Francia

tiene todas las razones para desear el ingreso de España en la C.E.E., pero nunca antes de que Francia

estime a salvo sus intereses. La feroz campaña preelectoral que está viviendo Francia ha hecho que la

firme oposición sufra una notable escalada verbal.

Por su parte, don Adolfo Suárez, ayer, en una rueda de Prensa de sólo media hora

de duración (con más de medio centenar de periodistas , «por razones de horario», interrogado por las

dificultades que España encontraba para ingresar en el Mercado Común, respondió: «No existen

dificultades. Pienso que no existen problemas que no puedan negociarse, con negociaciones serias».

En su entrevista con el Presidente Giscard, el señor Suárez expuso, según sus palabras, los siguientes

temas de discusión: solicitud española de ingreso en la C.E.E., situación política de ambos países y

relaciones bilaterales. En su posterior encuentro con el primer ministro francés, señor Raymond Barre, en

el que también participaron los ministros de Asuntos Exteriores de ambos países y nuestro embajador en

Paris, marqués de Lerma, según el señor Suárez, que no especificó más detenidamente, «se entró en

detalles» de esas cuestiones.

Interrogado por los argumentos españoles que había esgrimido personalmente en su gira aérea por

algunas capitales europeas, para apoyar la solicitud de ingreso española, el señor Suárez comentó: «Son

evidentes y de principios: España es Europa y desea sentirse miembro activo en la construcción europea.

Después, también existen razones de interés económico y político.»

LOS ARGUMENTOS FRANCESES

Por el contrario, los argumentos franceses de su estricto «sí, pero...» son particularmente empíricos:

— Veto a los productos agrícolas españoles, mientras Francia no resuelva sus problemas.

— Veto al espinoso tema de la pesca, que, a través de la política comunitaria y francesa, amenaza el

futuro de nuestras pesquerías.

— Veto a la inflación española, que Francia teme como grave peligro de contagio.

— Veto a la competitividad monetaria española, que a través de la devaluación, es un riesgo que Francia

desea evitar meticulosamente. Un diario financiero, conservador y de sólido prestigio, el «Journal des

Finances», comenta que la devaluación de la peseta ha sido contemplada en los medios económicos

franceses «con seria inquietud». Afirmando que «deberán ser impuestas rigurosas garantías a este

país —•España— antes de que le sea abierta la gran puerta...

A esta serie de medidas negativas, Francia añade «medidas positivas». Se nos «sugiere» que Francia

«pudiera contribuir a equiparnos en materia nuclear». Fuentes financieras de la máxima solvencia

aseguran que «el "dossier" Secam —sistema francés de televisión en color-pudiera estudiarse de nuevo, al

igual que el del "Airbús" (un proyecto de avión francés), asegurándose, en los medios mas competentes,

rigurosos y dignos de crédito, que «Francia no desespera de ver a Iberia reconsiderar su posición sobre

este avión».

Según el diario económico «Les Echos», «el único asunto de satisfacción real en esta negociación entre

Francia y España es la cooperación militar», agregando: «París espera poder continuar las favorables

relaciones que le permitieron vender 24 aviones «Mirage F-l» hace tres años; Francia es el país que más

armas yende en el mundo por habitante y año.

1 de septiembre de 1977 5

 

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