Autor: Ballarín Marcial, Alberto. 
 Precios agrarios (II). 
 El campo es el único sector deprimido de España     
 
 Ya.    28/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

28-X-77

ECONOMÍA

PRECIOS AGRARIOS (Y II)

EL CAMPO ES EL ÚNICO SECTOR DEPRIMIDO DE ESPAÑA

Hay que ir hacia la agricultura asociativa para doblar el tamaño medio de nuestras explotaciones • El

FORPPA ha de hacerse plenamente representativo

SABIDO es que en España se utiliza el arma del comercio exterior—comercio de Estado en algunos

casos, licencias en otros, derechos reguladores, primas a la exportación, etc.—para mantener

aprovisionado al país con niveles de precios que en ocasiones hunden la producción nacional.

El sistema comunitario es ejemplar: se establece anualmente un "nivel" por encima del cual, y sólo en ese

caso, se abre la compuerta de la importación y otro "techo" para abrir la de exportación subvencionada. El

sistema resulta automático y por ello no caben las maniobras especulativas de vinos y de otros. Entre esos

límites juega el mercado libre, pues lo cierto es que si bien la CEE es, frente al exterior, muy pro-

teccionista—en lo que se aleja del método inglés—, tiene como principio básico, para el interior, el

respeto del mercado.

ORGANIZACIONES DE PRODUCTORES

La solución de los problemas de productores y precios no puede venir sólo del Estado. Los agricultores

hemos de colaborar superando el individualismo tradicional; a) desarrollando al máximo el movimiento

cooperativo; b) creando "grupos de productores" para la disciplina de la producción, sistema norteame-

ricano de los "marketing orders", ejemplo máximo del "milk marketing board", obra magnífica de los

laboristas; o) organizaciones interprofesionales del tipo holandés y francés. Todo ello debe ser objeto de

regulación.

NUEVO FORPPA

NUEVA regulación del mismo, que ha de hacerse plenamente representativo, estando allí en paridad el

sector profesional con el público disponiéndose un arbitraje final. A él irían las propuestas de

reglamentación para ser aprobadas. Pero, además del FORPPA, debería depender la relación coordinadora

con las organizaciones interprofesionales (de cereales, de la vid, de la carne, hortofrutícola, etc.), e

incluso, mientras surgen de la realidad, deberían realizar sus funciones unas oficinas ínter-profesionales,

como agencias de aquel organismo, bien que democráticas en su composición y gobierno. De este modo

podría suprimirse la Comisaría de Abastecimientos y Transportes, notable reliquia del pasado.

PRECIOS Y SUBVENCIONES

PERO, en definitiva, ¿cuál es el sistema a desarrollar mediante ese juego de nuevos mecanismos?

Yo entiendo que en esta materia no caben dogmatismos ni recetas unidimensionales. Hay que ir a un efec-

ticismo semejante al que practica la CEE, si bien confieso mis íntimas preferencias, hace muchos años

afirmadas, por el sistema inglés.

Pienso que la po1itica de Fuentes Quintana es una política de precios agrarios bajos, a fin de defender la

"cesta de la compra". No puede, ciertamente, ser de otra manera. Pero ello le va a exigir, de todos modos,

revisión de los precios agrarios y subvenciones importantes. No creo que baste "subvencionar costos".

Son precios verdaderos "deficiency payments", y ello viene aconsejado: a) porque la reforma fiscal de

Fernández Ordóñez va a permitir acercarnos al sistema puro de imposición progresiva y honestidad fiscal;

b) porque un sistema de subvenciones por superficie, como el recomendado por el informe del Grupo

Atlántico, o una "política de rentas" alternativa al método actual es el único que permitiría ir a la

reconversión estructural de nuestra agricultura. Ahora bien, debe quedar claro esto: ante una política de

contención de precios, salarios y rentas como la (que traerá el paquete de medidas económicas, los

agricultores no aceptaremos la menor discriminación. Aún recordamos aquel 6,25 de tope especial a la

subida de precios agrarios inventado en 1973 por el ministro de Hacienda. Que no se vuelva a repetir algo

semejante. Que la carga de sanear la economía se reparta proporcionalmente, sin olvidar jamás que el

único sector deprimido que hay en España es el del campo.

El tema de la reforma estructural es siempre importante. Justamente ahora, Mr. Gundelach ha de presentar

antes del 16 de octubre un informe sobre "mejora estructural de las agriculturas mediterráneas" para crear

un instrumento financiero en favor de los candidatos—Grecia, Portugal, España—que les permita situarse

en "un movimiento irreversible hacia la integración".

Pues bien, nosotros, que a partir de ahora no podemos ya enfocar ningún problema más que en la

perspectiva europea, tendríamos que aprovechar la actual coyuntura inflacionaria de subvenciones

complementarias para acometer, utilizándolas, tuna profunda reforma estructural, dando un paso decisivo

hacia la agricultura asociativa para doblar el tamaño medio de nuestras explotaciones. Subvenciones,

pues, pero condicionadas.

En definitiva, también los malos vientos pueden impulsar el barco si son bien aprovechados. Todo menos

que el barco se hunda y desde luego, hace agua por todas partes.

Alberto BALLARIN MARCIAL

 

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