Las negociaciones con la C. E. E. comenzarán el 6 de enero. 
 "España será dura, fría, implacable y mercantil, como los "nueve""  :   
 La condición de candidato oficial supone participar en la cooperación política europea y debatir los problemas en el contexto de la adhesión. 
 ABC.    21/12/1978.  Página: 39. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

ABC. JUEVES. 21 DE DICIEMBRE DE 1978. PÁG. 39.

ABC ECONÓMICO

LAS NEGOCIACIONES CON LA C. E. E. COMENZARÁN EL 6 DE FEBRERO

«ESPAÑA SERA DURA, FRÍA, IMPLACABLE Y MERCANTIL COMO LOS "NUEVE"»

La condición de candidato oficial supone participar en la cooperación política europea y debatir los

problemas en el contexto de la adhesión

Las negociaciones de España con la C. E. E. serán necesariamente largas, duras y difíciles. Europa es un

ideal político, empañado por intereses económicos. La Europa que ha respondido a España es la que

existe hoy, la económica. En las negociaciones estamos dispuestos a ser tan fríos, duros, implacables y

mercantiles como los «Nueve», pero sin olvidar el ideal europeo de España, afirmó el ministro para las

Relaciones con la C. E. E., Leopoldo Calvo-Sotelo, en la conferencia de Prensa mantenida ayer en el

palacio de la Trinidad.

El señor Calvo - Sotelo manifestó igualmente que el 19 de diciembre es la fecha más importante en el

calendario de las relaciones de España con la Comunidad. El Acuerdo del Consejo de Ministros de la

C. E. E., de iniciar las negociaciones, cierra el ciclo iniciado con la carta de Adolfo Suárez, solicitando la

integración, y abre la etapa de negociación propiamente dicha, que finalizará con la ratificación del

Tratado de adhesión por los Parlamentos de los países miembros.

ESPAÑA YA NO TIENE PRISA

A partir de ahora —añadió— España deja de ser un país tercero para convertirse en un candidato oficial

que, en su condición de tal, será invitado a participar en la cooperación política europea. Todos los

problemas que puedan suscitarse —dijo— deberán ser llevados a la mesa de negociación y España no

eludirá ninguno.

Igualmente, y a partir de ahora —señaló el señor Calvo-Sotelo— España ya no tendrá prisa y dará a las

negociaciones todo el tiempo que sea preciso. Ello no impide que empecemos a asumir compromisos,

cuya vigencia no exceda de la fecha de la ratificación de la adhesión.

En otro momento de su intervención, el señor Calvo-Sotelo se refirió a la necesidad de abandonar las

claves y planteamientos sentimentales. Europa —afirmó— no es una máquina de querer, sino una

máquina de medir intereses. Y, por el momento, España y Europa se necesitan mutuamente.

FECHAS DE NEGOCIACIÓN

El ministro de Relaciones con la C. E. E. desmintió que existieran problemas especiales con el Ministerio

de Asuntos Exteriores. Las dificultades de coordinación técnica —precisó— pueden plantearse con los

Departamentos sectoriales.

Más adelante, el señor Calvo-Sotelo se refirió a las fechas de iniciación de las negociaciones. Señaló que

el Acuerdo del Consejo de Ministros de la Comunidad dispone que los trabajos preparatorios dirigidos a

lograr una base común de negociación se desarrollen con la mayor rapidez posible y con espíritu positivo,

y confirma que las negociaciones se abrirán en el mes de febrero y continuarán cuando los trabajos

preparatorios hayan alcanzado esa base común de negociación.

Explicó que, probablemente, la apertura del proceso negociador tendría lugar el día 6 de febrero, fecha

para la que está convocado el Consejo de Ministros. Indicó que el hecho de que se fije una fecha para el

comienzo, cosa que no se hizo en el Acuerdo relativo a Portugal, es muy positivo.

LA AMBIGÜEDAD FRANCESA

Señaló además que la posición ambigua de Francia, y el intento de retrasar las negociaciones obedece más

a razones políticas que económicas. Recordó que en junio de 1979 se celebrarán las elecciones para el

Parlamento Europeo, tema importante de la política interior francesa y que los partidos tratan de evitar

que el planteamiento de ciertos temas conflictivos coincidan con la campaña electoral.

El señor Calvo-Sotelo expuso también cuál va a ser el proceso a seguir por España en estos momentos. En

primer lugar, hay que fijar internamente las posiciones globales. A tal efecto, se viene elaborando un

documento en el que se inventarían los problemas, se valoran y se proponen soluciones. Un resumen de

este informe será transmitido al Gobierno.

En segundo termina, se comunicarán las líneas generales de negociación a las Comisiones de Exteriores

del Congreso y del Senado y, finalmente, se establecerá un diálogo informal de ida y vuelta, con las

centrales sindicales y organismos de representación empresarial.

EL ACUERDO COMERCIAL DE 1970

El ministro de Relaciones con la C. E. E. informó que Francia había intentado introducir en la resolución

del Consejo de Ministros una referencia al Acuerdo comercial de 1970, propuesta que, evidentemente, no

cuajó. La revisión debería llevarse a la mesa de negociaciones. España no rehuye hablar de ningún tema,

pero siempre en el contexto de las negociaciones para la adhesión.

Finalmente, el señor Calvo-Sotelo se refirió al problema de la pesca, sector muy sensible, para señalar que

la discusión era más política que económica y social, resaltando que las negociaciones de las veinte

licencias en discusión afecta a unos doscientos puestos de trabajo, distribuidos en todos los puertos del

Norte y Noroeste. Se refirió igualmente a los problemas internos de la Comunidad en materia de pesca,

que les ha llevado a imponerse restricciones. Esta falta de acuerdo —indicó— les ha llevado a prorrogar

el actual régimen de licencias hasta el 31 de enero. Recordó que el punto de partida había sido de 120 e

informó que la C. E. E. había propuesto una reunión para los días 15 y 16 de enero.

 

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