Autor: Contreras, Lorenzo. 
 Pleno de la Constitución. 
 Queda abolida la pena de muerte en la Constitución  :   
 Mayoría de edad a los dieciocho años e inesperado pronunciamiento antiabortista al final del debate. 
 Informaciones.    07/07/1978.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 21. 

QUEDA ABOLIDA LA PENA DE MUERTE EN LA CONSTITUCIÓN

MAYORÍA DE EDAD A LOS DIECIOCHO AÑOS E INESPERADO PRONUNCIAMIENTO

ANTIABORTISTA AL FINAL DEL DEBATE

Por Lorenzo CONTRERAS

MADRID, 7 (INFORMACIONES).

DESPUÉS de tres jornadas «en blanco», el Congreso ha aceptado en sesión plenaria

las primeras enmiendas constitucionales. La mayoría de edad, a todos los

efectos, se ha establecido, con rango "superlegal", a los dieciocho años. La

pena de muerte, con excepción de las leyes penales militares, ha quedado

abolida, Y finalmente, el aborto ha sufrido una limitación interpretativa. Con

esto último se quiere decir que las fuerzas conservadoras —Alianza Popular,

secundada por U.C.D.— han aceptado que "todos tienen derecho a la vida",

creyendo incluir en la palabra «todos» al concebido no nacido, es decir, al feto

o «nasciturus». Este último tema, (inclusión de la palabra «todos» en lugar de

"la persona") representó la sorpresa de la jornada. Los socialistas montaron en

cólera diciendo que U.C.D. se había dejado asustar por las huestes de Fraga. Los

comunistas acusaron de electoralismo a los "aliancistas". U.C.D. se defendió

como pudo, negando el juicio socialista. Hubo una pequeña guerra de aplausos,

según las intervenciones.

Cada una de estas cuestiones ha tenido su discurso cardinal. El de la mayoría de

edad encontró su voz mas persuasiva en el socialista Sotillo, que, sin embargo,

repetía conceptos utilizados en la comisión tan felizmente presidida por don

Emilio Attard. Por ejemplo, el argumento de que una persona podía ser elegida

alcalde sin dejar de estar sujeta a la patria potestad, pues sus derechos

políticos habrían comenzado, caso de no aprobarse la enmienda constitucional, a

los dieciocho años, pero no así sus derechos civiles.

ADIÓS AL SENTIDO DE LO TRÁGICO

La pena de muerte inspiró las mejores frases abolicionistas al profesor Tierno

Galván, para quien la razón de la supresión estriba fundamentalmente en el hecho

de que España está poniendo fin a su viejo sentido de la tragedia. El dirigente

socialista invocó un ejemplo de esa transformación: «¿Desde cuándo hubiera sido

posible despenalizar delitos contra lo que llamamos honra si no se hubiera

perdido ese sentido trágico?» (Casi simultáneamente, en el Senado, donde se

discutía la despenalización de los anticonceptivos, registrábase una trifulca

descomunal, con las feministas desplegando en la tribuna una pancarta de

espíritu anticonceptivo y abortista donde se leía: (Senadores, machistas.»)

«LIBERAR» AL REY

Tanto la constitucionalización de la mayoría de edad a los dieciocho años como

la abolición parcial de la pena de muerte fueron, en el fondo, el fruto de un

consenso más o menos escenificado. Se pronunciaban discursos solemnes en

relación con asuntos cuyo desenlace legislativo había sido ya pactado o

convenido. Estos discursos estaban cargados de obviedades, si se prescinde de la

relativa novedad introducida por Tierno Galván en sus ilustrados enfoques. Un

aspecto llamativo del aparente debate sobre la abolición de la pena capital

correspondió al discurso del comunista catalán señor Solé Barbera, único

diputado que estuvo condenado a muerte durante el régimen franquista. De sus

argumentos destacamos el que en mayor proporción se evade de los lugares comunes

propios de una cuestión tan conocida y trillada. Ese argumento estuvo dirigido a

subrayar que la pena de muerte sometería al Jefe del Estado a un desgaste como

consecuencia de la facultad exclusiva del derecho de gracia, desgaste —dijo—

«del que quisiéramos liberar al Rey de España».

EXCLUSIÓN DEL FUERO CASTRENSE

Una enmienda «in voce», que pretendía aparecer como espontánea, fue presentada

por U.C.D. para excluir al fuero castrense de la decisión abolicionista. Los

socialistas, durante un descanso de la sesión, se reunieron para deliberar a

solas. Parecía existir controversia. Sin embargo, la abolición, con las reservas

o salvedades impuestas por la enmienda «ucedista», fue aprobada con un solo voto

en contra (el de Letamendía) y diecisiete abstenciones (quince de Alianza

Popular y dos más, una de Cros, U.C.D., y otra de Colino, P.S.O.E.).

Varios grupos explicaron su voto. Los diputados de la minoría vasca (P.N.V.)

adujeron el «Indudable avance» que la abolición parcial significaba. Los

socialistas, por medio de Gómez Llórente, prometieron luchar en favor de la

abolición total y ponderaron también el progreso obtenido. Gastón, del grupo

mixto, se expresó en términos análogos, y Pérez Llorca, de U.C.D., explicó que

la Constitución no podía resolver con plenitud todas las demandas

parlamentarlas.

INESPERADA ACTITUD SOBRE EL ABORTO

Fue la cuestión del aborto la que implicó sorpresa. Se discutió sobre la

enmienda de Alianza Popular, defendida por Pedro Mendizábal. Especial polémica

se organizó en torno a el la palabra «todos» incluye al feto en ese derecho a la

vida que el precepto proclama o sólo a las «personas». El comunista Solé Tura

sostenía esto último. Fraga, lo contrario. El vasco del P.N.V. José Ángel Cuerda

expuso los mejores razonamientos. La palabra «persona» responde —según dijo a

la jurisprudencia hasta ahora conocida, y es inadmisible e1 dilema planteado por

A.P., según el cual aceptar el término «todos» significaría ser antiabortista, y

preferir la palabra («persona» equivaldría a pronunciarse a favor del aborto.

Fraga negó la intención electoralista de su grupo. Acto seguido se votó y la

enmienda de los aliancistas se impuso por once votos de diferencia y tres

abstenciones.

PECES-BARBA RECUERDA " EL INFANTICIDIO "HONORIS CAUSA"

Peces-Barba reflejó en sus vehementes palabras finales la contrariedad de los

socialistas. "Para nosotros —dijo— el cambio de palabras no puede tener la

trascendencia que se le ha querido dar. Aquí se ha introducido de contrabando

un debate sobre el aborto, y nosotros estamos frente a los fraudes intelectuales

y científicos y contra los juegos de palabras. Los socialistas hemos quedado

sorprendidos por una defensa Un fulgurante de un tema que no venía a cuento,

cuando en cambio se consiente que el Código Penal castigue muy levemente el

delito de infanticidio, favoreciendo así intereses tan reaccionarios como la

honra de la mujer soltera"

Un aplauso sonó prolongado desde los bancos de la izquierda. Los aplausos se

intensificaron cuando el portavoz socialista agregó: "Este debate se ha

provocado exclusivamente para asustar a U.C.D y hacerle cambiar su voto.

Nosotros no cambiamos."

Peces-Barba manifestó también que la cuestión dependerá en el futuro de la

fuerza parlamentaria que cada cual tenga. Entonces Pérez-Llorca, de U.C.D.,

comentó: "Grave cosa es que un jurista eminente como el señor Peces-Barba haya

dicho que el derecho dependa del poder y de la fuerza." Añadió algo más, pero

los aplausos de su grupo ahogaron las palabras. Antes había explicado el mismo

portavoz que U.C.D. no tenía por qué explicar su voto, pues no había cometido

las ambigüedades de otros grupos. "No tenemos miedo —recalcó— ni a nuestras

propias indefiniciones".

SOLO DERECHOS POLÍTICOS PARA LOS ESPAÑOLES

Por la, mañana, aparte de la constitucionalización de la mayoría de edad a los

dieciocho años, se había establecido, pese a varias enmiendas en contra, que

"solamente los españoles serán titulares de derechos políticos". El dictamen de

la Comisión Constitucional (la que preside Attard) se había modificado, en

cambio, para dar entrada a una garantía: la del derecho de asilo en los términos

que marque la ley. Había quedado invariada la exclusión de los "actos de

terrorismo" la catalogación de derechos políticos a efectos de extradición.

El polémico articulo 14 tiene ahora el siguiente contenido:

"Todos tienen derecho a la vida y a la integridad física, sin que en ningún caso

puedan ser sometidos a torturas ni a penas o tratos inhumanos o degradantes.

Queda abolida la pena de muerte, salvo lo que puedan disponer las leyes penales

militares para los delitos de personas sometidas por su condición al fuero

castrense."

Fraga habla hablado en este punto sobre "la tragedia del terrorismo rampante que

dispone fríamente de la vida de los demás". Consumía un turno "no

específicamente en contra" de la solución abolicionista que se aprobaba. De paso

manifestaba que, a su modo de ver, el "Che" Guevara habría salido mejor librado

si en Bolivia hubiese existido la pena de muerte, pues eso le habría podido

deparar las ventajas de un Juicio ante los Tribunales en vez de una expeditiva

carga de plomo.

Efe

El diputado de UCD García Añoveras, en el momento en que presenta a la Cámara el

texto de la abolición cíe la pena de muerte, que fue abrumadoramente aprobado,

con un solo voto en contra.

 

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