Autor: Moreno, Pedro. 
 Cortes. Provocado por un grupo de feministas. 
 Lamentable espectáculo en el Senado     
 
 Informaciones.    07/07/1978.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 24. 

PROVOCADO POR UN GRUPO DE FEMINISTAS

Lamentable espectáculo en el Senado

ALGUNOS SENADORES PERDIERON LOS NERVIOS Y SE DESATO UNA GUERRA DE INSULTOS

LA TORTURA, TIPIFICADA COMO DELITO VIVO DEBATE BANDRES-MARTIN VILLA

MADRID, 7 (INFORMACIONES, por Pedro Moreno).

MAS de seis horas permaneció ayer reunido el Pleno del Senado en una sesión en

la que fueron tratados multitud de temas, algunos de ellos destacables, y que

tuvo un lamentable final provocado por un grupo de mujeres feministas que

ocupaban parte de la tribuna de público.

Un debate de alto nivel había transcurrido, propiciado por el voto particular

del senador socialista don Francisco Javier Yuste Grijalva al artículo primero

del proyecto de ley por el que se modifican los artículos 416 y 343 bis del

Código Penal y se adiciona uno nuevo. Iniciada la votación, la enmienda obtuvo

55 votos a favor, los del P.S.O.E., Entesa dels Catalans y P.S.I. «Votos en

contra», solicitó el presidente, momento en el que se levantaron los 90

senadores —U.C.D., senadores vascos, agrupación independiente, grupo

independiente y grupo mixto— opuestos a la enmienda. Fue entonces cuando un

reducido número de mujeres, entre 10 y 15, comenzaron a desplegar una pancarta

en el balconcillo de la tribuna pública cuyo texto era «Senadores machistas»,

mientras que una de ellas, dirigiéndose especialmente a los escaños ocupados por

U.C.D., les increpaba llamándoles «cobardes» o frases como «Las mujeres somos lo

último, nadie nos escucha».

ENFRENTAMIENTO

Desde algunos bancos de U.C.D. se increpo a las manifestantes, mientras el

presidente de la Cámara solicitaba a las feministas el abandono del hemiciclo —

anteriormente, al aplaudir una intervención, fueron advertidas por el señor

Pontán—, labor que realizaron algunos ujieres y miembros de los servicios de

seguridad de la Cámara. Cuando el desalojo estaba llegando a su final, un grupo

de senadores del P.S.O.E. aplaudió a las feministas, hecho que originó unos

momentos de grave tensión en la Cámara que pusieron en evidencia lo escasamente

propicios que se muestran algunos parlamentarios a que la reconciliación

nacional sea realidad. Las repetidas advertencias del señor Pontán fueron

desoídas por los parlamentarios, preocupados

en tranquilizar a los señores De la Cierva y Graiño (U.C.D.), Zarrias (P.S.O.E.)

y Huerta Argenta (P.S.I.), particularmente virulentos en los mutuos insultos. La

escena era lamentable y fueron necesarios unos minutos antes de que, flotando en

el ambiente una calma tensa, se reanudase la sesión.

TRES TEMAS DE INTERÉS

Además del lamentable hecho reseñado, sin precedentes en los últimos tiempos del

parlamentarismo español, tres temas merecen ser destacados en el amplio abanico

de los debatidos. Antes de ser abordados éstos, la Cámara había dado su

conformidad al informe elaborado por la comisión especial de investigación para

la comercialización de los productos agrarios, informe que será enviado al

Gobierno previo conocimiento del Congreso. Don Miguel primo de Rivera fue el

encargado de defender dicho informe. El miembro del grupo independiente resumió

en siete puntos las conclusiones del informe, puntos que recomiendan:

«1. Potenciación del sector productivo agropecuario.

2. Racionalización de la oferta.

S. Creación de centros distribuidores.

4. Aumento de exportaciones y disminución de importaciones,

5. Reestructuración del sector minorista.

6. Mejoramiento de las condiciones sanitarias de los productos, y

7. Elaboración de un código de relaciones productor-comercio y comercio -

consumidor.»

Cuatro proyectos de ley de concesión de créditos extraordinarios por valor total

de 23.738.938.370 pesetas fueron definitivamente aprobados. Sus destinos son la

Renfe, Hunosa, compensación de la depreciación de la peseta en gastos exteriores

y restauración de establecimientos penitenciarios. A estudio en comisión pasó un

quinto, valorado en 690 millones de pesetas, para financiar el presupuesto del

organismo autónomo Medios de Comunicación Social del Estado,

ESTUPRO Y RAPTO

Doña María Dolores Pelayo, senadora de U.C.D, defendió el dictamen emitido por

la Comisión de Justicia e interior de la Cámara sobre el proyecto de ley que

modifica las edades de estupro y rapto. Señaló la señora Pelayo que la

legislación española contiene «delitos descalificados en la realidad presente»,

por lo que recomendó votar afirmativamente el dictamen, «a pesar —bromeó- de que

a esta senadora se le elimina la posibilidad de raptar o seducir impunemente a

un varón.» Un voto particular tendente a eliminar el artículo 435 del Código

Penal fue defendido infructuosamente por el senador socialista don Joaquín

Navarro Esteban. «Es preciso —dijo— saber distinguir entre derecho y moral

oficial. Late en algunos grupos de la Cámara el recelo de un posible

desencadenamiento de la licencia y el desenfreno en estos temas que desmoralicen

o inmoralicen la vida familiar. Nosotros pretendemos —puntualizó— establecer la

pena para el engaño real, posibilidad que se contempla en el único estupro que

existe: el estupro por prevalimiento.» Los señores García Mateo y Villar Arregui

(P.S.I.), así como el senador vasco Unzueta, se opusieron a la enmienda

socialista y a su alternativa, que pretendía establecer el delito de estupro

para las violaciones cometidas con menores de entre doce y catorce años. El

dictamen del Senado, que pasa a estudio por parte de la comisión mixta,

establece el delito de estupro para las edades entre doce y dieciséis años.

Acto seguido, el Senado aprobó definitivamente el proyecto de ley que deja en

suspenso durante cinco años la vigencia del artículo 123 de la ley general de

Educación y financiamiento de la reforma educativa, mientras envió a trámite en

comisión el relativo a los partidos políticos. Otro proyecto que pasó a ser ley

es el que confiere una nueva reducción a sendos artículos de las leyes de

Enjuiciamiento Civil y Criminal, sobre citación de testigos en una causa por

correo y acuse de recibo.

Un importante debate marginal, protagonizado por el senador vasco don Juan María

Bandrés y el ministro del interior, don Rodolfo Martín Villa, fue originado

durante la, discusión de la proposición de ley socialista que modifica el Código

Penal al tipificar el delito de tortura. En sus argumentos defendiendo el

proyecto, que resultó aprobado por unanimidad, el señor Bandrés denunció un

hecho reciente. Los malos tratos de que fueron víctimas el primer día de su

detención varios jóvenes bilbaínos sospechosos de militar en la organización

terrorista E.T.A., en una Comisaria de Bilbao, afirmación hecha de acuerdo con

el testimonio de los familiares que visitaron a los detenidos. El

señor Martin Villa desmintió la existencia de malos tratos, «al menos yo. no

tengo conocimiento de ello, sino de todo lo contrario», aunque anunció la

apertura de una investigación para esclarecer los hechos denunciados.

Don José Vida Soria, senador granadino del P.S.O.E., defendió la proposición.

«Luchamos —dijo— por la evidencia de no tener que avergonzarnos, aunque sea con

vergüenza ajena, por el hecho de que esta ley no haya llegado antes a las

Cortes, aunque tengo la seguridad de que la tortura no desaparecerá del todo

basta que no se produzca el cambio social, es decir, cuando el Gobierno de los

hombres sea sustituido por la administración de las cosas.» Recordó las

instituciones que lucharon en tiempos difíciles por la supresión de la tortura,

con citas a Justicia Democrática y Justicia y Paz, y señaló que en el Senado

«hay personas que sufrieron tortura. Cuando menos —terminó—, les debemos el

homenaje de aprobar la ley». Don Gregorio Toledo (U.C.D), don Manuel Villar

Arregui (F.S.I.), don Pedro Portabella (Entesa deis Catalana) —«Aprobar el

proyecto es una decisión libertadora», dijo—, don Justino de Azcárate

(agrupación independiente) y don Luis Sánchez Agesta (grupo independiente),

apoyaron la proposición socialista, al igual que el senador vasco don Juan María

Bandrés, que señaló que la tortura «ha sido un mal arraigado en nosotros desde

que el ministro español Serrano Súñer invitara al alemán Himler para que

instruyera a nuestra Policía». La decisión aprobatoria unánime de la Cámara

llegó después de que el ministro de Justicia, don Landelino Lavilla, consumiera

un turno «en defensa de la legislación española».

ANTICONCEPTIVOS

El tema que mayor expectación había despertado quedó inconcluso. Se trata del

debate sobre el proyecto de ley que modifica los artículos 416 y 343 bis del

Código Penal y se adiciona el 342 bis. El dictamen de la Comisión de Justicia e

Interior fue defendido por el portavoz del grupo U.C.D., don Antonio Jiménez

Blanco. «Hemos intentado —señaló— distinguir entre publicidad e información,

limitando aquélla y facilitando la segunda al máximo, con lo que se adecúan ley

y praxis; es decir, dotando de categoría legal a lo que hoy existe en la

práctica.» Tras hacer una serie de consideraciones jurídicas, el señor Jiménez

Blanco expresó la necesidad de «afrontar el tema desde un punto de vista

político, no técnico ni moral. A la luz del cambio social, la ley se enmarca en

una política de bienestar social, liberando a la mujer de muchas de sus

marginaciones», Un posterior canto a dicha liberación, con citas de Mao Tsetung

—«Las mujeres sostienen la tapa del cielo»— fue el final de la intervención del

señor Jiménez Blanco, antes del comienzo del debate de mayor altura dialéctica

de la sesión.

Don Francisco Javier Yuste Grijalva, senador del Partido Socialista Obrero

Español, fue el primero en dotar de contenido la discusión. En tonos claros y

duros, el señor Yuste defendió un voto particular que solicitaba la supresión

del articulo 416 del Código Penal. «No quiero introducir —dijo— un caballo de

Troya en el grave tema del aborto, puesto que ese es un tema importante que será

abordado en su día, pero si quiero constatar la existencia de mentes cerriles

que no aceptan otra forma de no procrear que con la práctica de la abstinencia,

mentes que han presionado para que la despenalización que debatimos no sea

realidad.» El senador Yuste explicó que el contenido de la norma no es realmente

un avance. «Si el espirita de la ley permite el uso de todos los

anticonceptivos, absolutamente todos los recogidos por la O.M.S., este voto

particular que defiendo no tendría lugar. Pero tengo una duda; creo que con ella

no va a ser posible una seria planificación familiar. Si la ley sólo sirve para

que el partido del Gobierno se ponga una careta de falso progresismo, no

aportaremos nuestro concurso. Creemos en el consenso, no en la hipocresía, Y

creo con sinceridad que hacer distingos entre los anticonceptivos es como poner

barreras al mar. Todo ello, para que exista claridad y no confusión —terminó—,

seguridad jurídica y no arbitrariedad, pido que sea suprimido el articulo 416

del Código Penal»

El señor Yuste propuso como voto alternativo la supresión de la palabra

«facilitar», permaneciendo «posibilitar» en dicho artículo, respecto a las

propiedades de los anticonceptivos, voto que, como el anterior, fue rechazado

por el pleno.

NO MATARAS

«Lo grave no era el caballo de Troya, sino lo que iba dentro —señaló

el señor Jiménez Blanco, en turno en contra—. Si el artículo se suprime, se

introduciría por la puerta falsa, la posibilidad del aborto, y este tema no

puede ni quiere plantearlo hoy el Gobierno.» El señor Jiménez Blanco

anticipó, no obstante, la posición de U.C.D. ante la legalización del aborto:

«Estaremos contra la supresión del mandamiento "No mataras"», teoría que

también dijo compartir el señor Yuste, en nombre del P.S.O.E., «pues es por ello

por lo que nos oponemos a que persista la pena de muerte. Ocurre que queremos

hacer las cosas bien y no posibilitar, entre otras cosas, que los

laboratorios farmacéuticos y las casas de prótesis inicien una guerra». Los

senadores Baixeras (Entesa dels catalans) y Navarro Esteban (P.S.O.E.)

apoyaron las tesis del señor Yuste. «Es preciso —dijo el primero— terminar

con fórmulas hipócritas, ya que el viaje a Londres es hoy más realidad que

demagogia.» El señor Navarro Esteban, por su parte, acuso el senador

Jiménez Blanco de «falta de argumentos en su oposición, ya que otros

artículos del Código, como reflejo de la sociedad burguesa en que

nacieron, invalidan cualquier posibilidad, por tímida que sea, de aborto»,

una riña dialéctica de competencias en el saber, mantenida por don Félix Pérez

(U.C.D.) y don Ángel Zamanillo (P.S.I.). puso punto final al debate y de paso

a la votación, interrumpida lamentablemente por los incidentes comentados al

principio de esta información.

7 de julio de 197fl

 

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