Autor: Orgambides, Fernando. 
   Noche de pesadilla vasca     
 
 Informaciones.    20/07/1978.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Noche de pesadilla vasca

Por Fernando ORGAMBIDES

MADRID, 20.

LA actividad política tuvo ayer como escenario privilegiado el Parlamento. El

tema vasco no fue sólo motivo de preocupación para sus señorías, sino que se

extendió a los despachos. Los teléfonos no pararon de sonar en toda la tarde y

en gran parte de la noche.

Por la mañana, Adolfo Suarez y Felipe González se encerraban en la Moncloa

durante una hora para hablar de las negociaciones con el Partido Nacionalista

Vasco. Mientras tanto, en algunos sectores de la capital y en gran parte de las

provincias de Guipúzcoa y Vizcaya se extendía el rumor de que el diputado

Letamendía había sido objeto de un atentado. Letamendía estuvo toda la mañana en

el hemiciclo.

Por la tarde, la preocupación fue mayor ruando se conoció la noticia que

INFORMACIONES adelantaba en su primera página señalando que el encuentro de

Suárez y Gutiérrez Mellado con la Junta de jefes de listado Mayor había sido la

clave de la ruptura de las negociaciones Gobierno P.N.V. Existía malestar en la

clase política y también en algunos sectores militares. Estos últimos

consideraban que se estaban rebasando los limites, que se cuestionaba la unidad

de España... Las primeras horas de la tarde —según fuentes fidedignas—, para el

señor Abril Martorell, fueron m.is acusadas que de costumbre. La noticia de

INFORMACIONES era citada en casi todas las llamadas. La amenaza de los vascos de

abandonar las Cortes si no se aceptaban sus condiciones fue el .segundo plato

del día. La clase política recordaba los discursos de Liniers Pidal en

Argentina; Alfaro, en el Día de las Fuenas Armadas, y Arévaló, el domingo, ante

don Juan («luchar en el treinta y seis, al lado de nosotros»!. Los tres forman

parte de la Junta de jefes de Estado Mayor.

Adolfo Suárez y el Rey —aunque es habitual— estuvieron en permanente contacto

telefónico durante toda la tarde. la marcha de las negociaciones con el P.N.V.

no se descarta que fuera el tema principal de las conversaciones. Se da la

circunstancia de que el presidente del Gobierno no acudió personalmente ayer a

La Zarzuela a despachar con el Rey, sino que todos los contactos que con él

mantuvo se realizaron a través del telefono.

En el Parlamento y en los despachos —principalmente en" el sector de U.C.D.— se

hablaba del «chantaje de los voseos». La postura del P.N.V. muchos la

calificaron como "tipica de un grupo democristiano», y otros, como de "presión

por parte de los "abertzales"». A media tarde se confirmaba el encuentro que hoy

mantendrán Abril Martorell y la delegación de E.T.A., encabezada por el ex

«etarra» Mario Onaindía.

Felipe González también seguía paso a paso todos los acontecimientos. Una cena

que tenia prevista, con veinte periodistas a las diez y inedia de la noche en un

restaurante del barrio de Salamanca fue aplazada para hoy.

Las reuniones y llamadas telefónicas al terminar la sesión —mientras Martin

Villa intentaba esclarecer ante la Comisión de Interior del Congreso los sucesos

de Pamplona, Rentería y San Sebastián— se sucedieron entre numerosos

parlamentarios, principalmente hombres de U.C.D. y del P.N.V. A las once de la

mañana de hoy —muy raro en su persona—, el presidente del Gobierno no se

encontraba todavía en su despacho. En un hotel de la calle de Alcalá, los vascos

han esperado, a las nueve de esta mañana, como último recurso para sus

exigencias. Ha sido una «noche de pesadilla vasca». El presidente del P.N.V.,

Carlos Garaicochea, se encontraba en Madrid, y el Euzkadi Buru Batzar (órgano

supremo del Partido Nacionalista Vasco) recibía toda clase de información en

Vitoria, ciudad donde se encontraba reunido. También los subsecretarios

prolongaron su sesión habitual de trabajo de cara al próximo Consejo de

ministros hasta las cuatro de la madrugada.

La jornada, pues, fue larga y tensa. El tema de la reunión militar suscitó

preocupación. El martes —según anuncia una agencia— habrá una nueva «cumbre»

militar del presidente del Gobierno y el ministro de Defensa con los jefes de

Estado Mayor, reunión que a última hora otra agencia desmiente. El presidente

Suárez tiene todas las facultades para presidirla, aunque a veces delega en el

teniente general Gutiérrez Mellado.

 

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