Autor: Contreras, Lorenzo. 
 Cortes. En un jornada histórica que empezó siendo dramática. 
 El Congreso de los Diputados aprueba la Constitución     
 
 Informaciones.    22/07/1978.  Página: 3-4. Páginas: 2. Párrafos: 41. 

EN UNA JORNADA HISTORICA QUE EMPEZO SIENDO DRAMATICA

El Congreso de los Diputados aprueba la Constitución

Por Lorenzo CONTRERAS

MADRID, 22.

NO hace falta decir que Madrid y toda España vivieron ayer una dramática jamada.

En el Parlamento, esa jornada tuvo dos especíales momentos. El día comenzó

enormemente negro y acabó esperanzador. El horrible asesinato de los militares

hizo pensar en las primeras horas de la mañana que peligraba la propia

Constitución. El ambiente parlamentario era entonces sombrío. Una de las

primeras personas gue puso en duda el protagonismo de E.T.A. en el

ametrallamiento del general y su ayudante fue un diputado catalán. Era evidente

que el crimen no parecía perfecto. Los síntomas aconsejaban meditar sobre la

autoría de la organización vasca. El asesinato fue poco hábilmente planeado.

Resulta muy difícil sintetizar en pocas líneas los episodios del día. A petición

o insinuación de Felipe González TVE, transmitió los discursos, creando el

ambiente tranquilizador indispensable. El general Gutiérrez Mellado, ministro de

la Defensa, compareció en el Congreso con vestimenta militar, dando así una

especie de testimonio de solidaridad con sus compañeros asesinados. Era como un

luto de uniforme. Han sido muy escasas las ocasiones en que el vicepresidente se

ha sentado en el banco azul con atuendo no civil. Pero lo importante fue

comprobar que los discursos distaban de ser derrotistas. La necesidad de un

pronto dictamen de la Constitución se proclamaba en los parlamentos efectuados.

Como si las circunstancias hubiesen estimulado las inspiraciones personales, las

palabras pronunciadas fueron felices en todos los casos, de manera especial

cuando hablaron Adolfo Suárez, Felipe González y Santiago Carrillo, Menos

afortunado estuvo Fraga Iribarne, que aprovechó, aunque proclamara lo contrario,

la coyuntura política del día. Recordar en aquellos críticos momentos el

deterioro de la autoridad y la debilidad del Gobierno era llamar sin recato a

los gendarmes.

La televisión extendió una necesaria capa de serenidad en la opinión. En

circunstancias como ésta queda demostrada la importancia del medio. Prepárense

las conciencias electorales.

Afortunadamente, la televisión existe para situaciónes necesitadas de

clarificación. Pero no cubre todo. Si el espectador hubiese contemplado, por

ejemplo, después de los discursos, cómo la emprendía Fraga contra Letamendia a

propósito de una enmienda del diputado «abertzale», y cómo replicaba el

representante de Euskadiko Eskerra, habría comprendido toda la carga explosiva

que todavía se esconde en el seno de las diferencias ideológicas. El líder de

Alianza Popular llamaba indirectamente al representante vasco poco menos que

colaborador de la E.T.A., y Letamendia, de cuya corrección tonal es difícil

dudar, aunque haya cometido excesos conceptuales, introducía una excepción en su

línea cuando llamaba fascista al secretario general del partido más conservador

del Parlamento.

ELOGIO A LOS CATALANES

Los catalanes estuvieron dignamente a la altura de las circunstancias, y fueron

elogiados, aparte de esto, por la ejecutoria que han sostenido durante todo el

proceso constitucional. Creo recordar que fue PérezLlorca quien hizo el

correspondiente panegírico. Un PérezLlorca contra el que estuvo también

destemplado Fraga Iribarne, recordándole innecesariamente que había demostrado

poca originalidad metafórica cuando aludió a las fuerzas reaccionarias que

actúan como San Jorge frente al dragón, con la visera del yelmo caída y sin ver

por ella determinadas realidades. El ex ministro debería comprender que no se

pueden pedir peras al olmo. La capacidad de imagen del portavoz de U.C.D. quedó

posteriormente de manifiesto al señalar que su partido no aprovechó su

prepotencia política «para meter goles» constitucionales. El señor Fraga tuvo

muy poca caridad con las limitaciones oratorias del adversario.

COMPENSACIÓN A LOS VASCOS

Naturalmente, los vascos ocupaban el interés parlamentario, y si los atentados

no se hubiesen producido, el dramatismo derivado del diálogo de sordos entre

U.C.D. y el P.N.V. habría quedado especialmente de manifiesto. Los nacionalistas

vascos se retiraron del hemiciclo después de haber conseguido un éxito evidente.

Este éxito consistió en la aceptación de su enmienda al apartado segundo del

articulo 144, cuya nueva redacción potencia las posibilidades de las comunidades

autonómicas. En efecto, el Estado podía «transferir», aparte de delegar,

facultades de «titularidad estatal» a esas comunidades, siempre que sean

«susceptibles de transferencia o delegación». Además se promete en la norma

constitucional «1a correspondiente transferencia de medios financieros».

A pesar de todo, los vascos se retiraron, porque el Consejo Político del P.N.V.

lo exigía. Previamente, sin embargo, Arzallus, hombre da gran ponderación, había

declarado, durante la defensa de la disposición adicional pretendida por el

P.N.V. sin fortuna, la ausencia de resentimiento vasco por no haberse conseguido

la aspiración manifestada. Señalaba que, no obstante, se habían sentado las

bases para la consecución de una «foralidad plena».

En contraste con los vascos, los catalanes han conquistado en la opinión, a

tenor de los discursos oídos en el Congreso, una especial credibilidad como

políticos flexibles. Pujol recordó en la tribuna de oradores el espíritu

pactista que anima a los hombres de Caialuña. Reventós, igual que Pujol, ofreció

constancia de esta predisposición dialogante.

La jomada terminó en apoteosis de aplausos, pues no era para menos. La

Constitución, en su conjunto, había sido aprobada —son cifras históricas— por

258 votos contra dos y 14 abstenciones. Los votos negativos fueron de Letamendia

y Silva. Cuando el público de las tribunas vio levantarse a Silva prorrumpió en

exclamaciones (A.P. había

decidido abstenerse), casi como sucede en las películas de intriga cada vez que

aparece un malo inesperado. El señor Silva, que no tuvo ocasión de explicar su

voto porque el turno de A.P. lo tenía acaparado Fraga, manifestó en una nota

entregada a la Prensa que el tema de las nacionalidades y de las autonomías, más

la puerta abierta al federalismo, habían determinado su actitud.

No cabe cerrar estas impresiones sin una constancia de los elogios que por vía

de aplausos casi unánimes recibió Felipe González en su discurso. El político

más lesionado por sus conceptos fue Fraga. El líder de Alianza Popular había

dicho durante el debate relacionado con la (Pasa a la pág. siguiente.)

LA VOTACIÓN FUE:

• 258 SÍES

• 2 NOES [Silva y Letamendia)

• 14 ABSTENCIONES (Alianza Popular y Esquerra Republicana de Catalunya)

INFORMACIONES

La cámara, puesta en pie, aplaude largamente la aprobación masiva de la

Constitución

(Viene de la pág. anterior.)

muerte de los militares que era preciso optar, llegado el caso, entre España y

la democracia. Sin embargo, Felipe González discutía esta disyuntiva, pues para

que ésta sea valida es necesario indicar por qué España se opta, dado que muchos

españoles estuvieron cerca de cuarenta años soñando con su España, es decir, con

la España democrática.

El dirigente socialista, al igual que Santiago Carrillo, anunciaron el apoyo a

la Constitución en el referéndum. González sacó de los luctuosos acontecimientos

del día, dirigidos a echar a pique la Constitución, la enseñanza de que esa

Constitución es precisamente importante, pues —se deducía de sus palabras— los

atentados la avalan.

Casi todos los diputados, incluidos los de U.C.D., aplaudieron con calor al

secretario del P.S.O:E.

.LA DEMOCRACIA ES POSIBLE»

La sesión de la mañana habla quedado dividida en dos partes, dedicándose la

primera, como es bien sabido, al asesinato de los militares. Los discursos

terminaron con mi minuto de silencio. Todo lo que se dijo ha tenido amplísima

difusión radiofónica y televisiva. Tierno pidió no crear en aquellos momentos

problemas de Gobierno. El nacionalista vasco José Ángel Cuerda dio seguridades

del abatimiento de su grupo. El catalán Roca Junyent anunció que «la democracia

es posible y la haremos posible por muchos años». El socialista catalán Eduardo

Martín estimó que lo ocurrido se enmarca en un problema de Estado. Fraga dijo lo

que antes se ha reseñado. Corrillo calificó los hechos como atentado contra la

Constitución. Felipe González, como atentado contra la libertad. Pérez Llorca,

como ofensiva armada contra el Estado. Del discurso del presidente Suárez cabe

entresacar su mentís a las Interpretaciones sobre las presiones supuestamente

ejercidas por las fuerzas armadas para condicionar los trabajos

constitucionales.

EL ARTICULO 144

Los debates constitucionales ae reanudaron inmediatamente. Lo más destacado de

ellos fue la aceptación de una enmienda vasca al artículo 144 y la. derrota de

otra de lamisma procedencia a la disposición adicional. La primera modificó el

párrafo segundo de aquel artículo en los términos ya resumidos. Su tenor literal

es éste:

"El Estado podrá transferir o delegar en las comunidades autónomas, mediante ley

orgánica, facultades correspondientes a materias de titularidad estatal que por

su propia naturaleza sean susceptibles de transferencia o delegación. La ley

preverá en cada caso 1a correspondiente transferencia de medios financieros, así

como las formas de control que se reserve el Estado."

Alianza Popular estuvo contra esta enmienda y U.C.D. la defendió como —eran

palabras de Pérez Llorca— Inspirada en técnicas de descentralización

administrativa y Amparada por una cautela fundamental: solo son delegables o

transferibles las facultades que tal cosa permitan "por su propia naturaleza".

De "mejora técnica" hablarla después, en la explicación de voto, el diputado

ucedista sefior Meilan.

EL INCIDENTE FRAGA LETAMENDIA

Ca todos los artículos que restaban fueron aprobados con poco o ningún debate,

en aras de las urgencias finales. Las discusiones se produjeron en el artículo

149, donde Alianza Popular quería reservar al Congreso, y no al Senado, como

prosperó, la tarea de aprobar las medidas que el Gobierno adopte para obligar a

las comunidades autónomas a cumplir las obligaciones que la Constitución u otras

leyes le impongan.

También hubo debate —y precisamente el más tenso del día— cuando el vasco

Letamendía defendió su enmienda consistente en un nuevo título VIII, donde se

recogería el derecho a la autodeterminación de los pueblos que lo reclamen. El

diputado de Euskadico Ezkerra pidió comprensión hacia la presión moral que

sufría después de los atentados y resaltó e] riesgo físico que podría correr.

Fraga cargó contra él diciendo que este riesgo no vendría de los comandos

terroristas y calificando de "odiosos y despreciables" a los personajes que

defienden o justifican determinadas acciones.

Letamendía replicó que Fraga había tergiversado "cínicamente" sus palabras,

actitud esta que junto al ensañamiento con el débil y el insulto al rival

político configuran la manera "fascista" de proceder.

Contra la autodeterminación se pronunció el ponente constitucional señor Herrero

de Miñón en base a que la Carta de las Naciones Unidas sólo reconoce este

derecho a los territorios no autónomos que estén geográficamente separados de la

metrópoli y arbitrariamente sometidos a ella mediante un estatuto de

inferioridad. Según Herrero, la decisión que debe tomarse es la de una

"autodeterminación a la española", consistente en "seguir siendo España". Contra

la autodeterminación estuvo expresamente el grupo comunista. "Letamendía —

comentó Solé Tura— pedía liacer otra Consttiución, pero precisamente estamos

haciendo ésta."

ABRIL RECLAMA TODA LA RESPONSABILIDAD

Cuando se entró en la disposición adicional, Xabier Arzallus, portavoz del

P.N.V., dijo que los fueros no pueden ser despachados como una antigualla, y

recordó que los vascos, durante las negociaciones con Abril Martorell, habían

terminado aceptando la referencia a los términos de la Constitución para poder

obtener otros enriquecimientos de la disposición citada. Reprochó a U.C.D. la

retractación de . los últimos días y el propio Abril, tras asumir toda la

responsabilidad de las negociaciones, lamentó profundamente que se hubiesen

podido crear expectativas imposibles de asumir después de una reflexión.

La disposición adicional ha quedado definitivamente en estos términos;

"La Constitución ampara y respeta los derechos históricos de los territorios

forales. La actualización general de dicho régimen foral se llevará a cabo, en

su caso, en el marco de la Constitución y de los Estatutos de autonomía."

VALENCIANOS Y REPUBLICANOS

Cuando se votó la disposición transitoria segunda, según la cual los territorios

que en el pasado hubiesen plebiscitado afirmativamente proyectos de Estatutos de

autonomía no tendrán que esperar cinco años para recuperar esa situación, el

valenciano Burguera dijo que se habla abstenido en consideración a los derechos

que deberían amparar a loa pueblos que perdieron sus libertades y fueros "por

derecho de conquista en el decreto de Nueva Planta" (reinado de Felipe V).

Durante las explicaciones

de voto se dio el caso curioso de que el diputado de Esquerra Republicana de

Catalunya, señor Arana, explicó el voto abstencionista de su grupo (lo integran

él y Hcribert Barrera) a la totalidad del texto constitucional. No era, como

suele decirse, el momento procesal oportuno, pues todavía quedaban disposiciones

que aprobar. Pero el señor Arana entendía que debía hacerlo porque en los turnos

oratorios finales quien hablarla en nombre del grupo mixto seria Tierno y no él.

Cuando el presidente del Congreso, señor Alvarez de Miranda, le llamó la

atención, el señor Arana confesó que sabia estaba "haciendo trampa", pero

continuó hablando y terminó su explicación de voto global con un encendido

elogio al Rey.

DEROGADAS LAS LEYES FRANQUISTAS

Los vascos obtuvieron, a iniciativa de U.C.D., la inclusión de un nuevo párrafo

en la disposición derogatoria. El párrafo establece la extinción de leyes

anteriores, una de julio de 1876, que pueden ser lesivas para los intereses de

las provincias vascas,

La lectura de la disposlcin derogatoria fue coreada con gritos de "Bien, bien"

cada vez que se mencionaba la ley que desaparecía: Reforma Política, Principios

Fundamentales del Movimiento, Fuero de los Españoles, Fuero del Trabajo, ley

Constitutiva de las Cortes, ley de Sucesión en la Jefatura del Estado, ley

Orgánica del Estado y ley de Referéndum Nacional.

"UNA CONSTITUCIÓN PARA TODOS"

La sesión, memorable a todas luces, acabó con discursos recapituladores, después

de que se aprobase el preámbulo constítuciona1 propuesto por el profesor Tierno,

un preámbulo en que se proclama la voluntad de garantizar la convivencia

democrática, la independencia de España y su cooperación con todos los pueblos

de la Tierra. Alianza Popular estuvo de acuerdo con el texto, que sólo recibió

dos votos en contra y dos abstenciones.

Alvarez de Miranda, presidente del Congreso, abrió el turno final subrayando que

se habia aprobado "una Constitución de todos", en virtud de que "ninguna

ideología se ha impuesto a las demás". Resaltó el presidente el "papel

determinante y decisivo" de la Corona en todo el procoso político que la

Constitución ha cerrado.

Tierno Galvan indicó que en ella "hemos vencido a los mitos". Pujol exhortó a

tornar la firme decisión de "no fracasar otra vez", porque no todo está hecho

con una Constitución, sino que "sólo se ha elegido el campo de Juego". Reventos,

socialista catalán, manifestó que a su pueblo se le acaba de hacer con esta

Constitución "Justicia histórica". Fraga expuso las razones de la abstención

aliancista, entre ellas el riesgo que comporta la inclusión del término

"nacionalidades", el régimen de las escuelas y el modelo económ i c o. Carrillo

destacó el triunfo legal de las autonomías. Felipe González puso al pueblo en el

primer plana, pues sin él "hubiese sido imposible dar el paso que hemos dado".

Finalmente, PérezLlorca declaró que mediante la Constitución "hemos roto .con

la reacción pendular y con la tentación de reesoribir la Historia, pues "la

prudencia de las faenas políticas ha hecho posible parar el péndulo en el

centro". Suponemos que el señor Pérez-Llorca escribía mentalmente la última

palabra con minúscula.

22 de julio de 1974

 

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