Autor: Ceberio, Jesús. 
 Derechos forales: último escollo de la Constitución. Especialistas en Derecho foral critican el informe de UCD. 
 Los fueros exigían el servicio militar y el acatamiento de la Corona     
 
 El País.    22/09/1978.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 17. 

Especialistas en Derecho foral critican el informe de UCD

Los fueros erigían el servicio militar y el acatamiento de la Corona

Estudiosos vascos del derecho foral, ajenos a la política de partidos, han

coincidido en calificar , de «precipitado y frivolo» ei informe técnicojurídico

que en torno a la disposición adicional relativa a los fueros ha elaborado un

grupo de expertos de UCD (véase EL PAÍS del 20978).

Historiadores y juristas consultados por EL PAÍS consideran sospechoso que para

sacar a la luz presuntos privilegios forales de difícil cabida en el marco

político actual no se haya citado un solo texto del fuero, mientras abundan las

referencias a las leyes abolitorias o a normas jurídicas extraforales de tan

escaso rango como unas simples cédulas reales. En definitiva, ninguna de las

numerosas citas que figuran en el informe han sido extraídas del fuero, sino de

la legislación común de la época.

La segunda observación de tipo formal es que se trata de presentar el régimen

foral como un sistema jurídico unitario e inamovible cuando se trata de algo

cambiante que sufre a lo largo de los siglos modificaciones tan importantes que

le hicieron sobrevivir el paso de una sociedad feudal a otra absolutista.

UCD entiende que los vascos estaban exentos del servicio militar, y para ello se

basa precisamente en la ley abolitoria de los fueros, de 21 de julio de 1876, en

la cual se equiparan las obligaciones militares de los habitantes de Álava,

Guipúzcoa y Vizcaya con los del resto de España. Los foralistas entienden, por

su parte, que tos vascos no estaban exentos de servir al rey por las armas,

aunque sí es cierto que cumplían esta obligación de forma peculiar.

Ya la ley V, título primero, del Fuero nuevo de Vizcaya editado en 1526

establece que los vizcaínos deberán acudir a la llamada de su señor, que no es

otro que el rey, para defenderlo con las armas sin cobrar sueldo alguno dentro

de los límites del territorio, esto es, hasta el árbol Mátalo de Luyando. Si les

requiere más allá de la provincia habrán de ir también, aunque en ese caso el

rey está obligado a abonarles dos o tres soldadas.

Esta norma foral parece difícilmente compatible con la idea que se trata de

extender de un pueblo vasco exonerado de las obligaciones militares.

Los foralistas vascos esgrimen también el frecuente levantamiento de regimientos

vizcaínos a petición del rey y las levas para la Armada, con la particularidad

de que las juntas corren con el armamento y la intendencia. Varios expertos

opinan que incluso el respeto a los fueros por parle del rey está basado en Los

servicios de armas que las provincias vascas le rinden más allá de sus

fronteras, al mismo tiempo que las milicias municipales vascas mantienen intacta

la costa y los limites con el poderoso vecino francés.

Privilegios fiscales

Lo mismo que se dice del servicio militar cabe decir del régimen fiscal del País

Vasco. Se trata, en efecto, de un régimen tributario especial, que sale de la

norma común, pero sería simplificar demasiado reducirlo a un puro privilegio.

Si en el orden militar los vascos protegían la frontera con otros países por sus

propios mediosy al propio tiempo levantaban regimientos para el rey, en el

terreno estrictamente fiscal puede decirse también que contribuían a los gastos

generales de la Monarquía y al propio tiempo atendían sus propios servicios.

Las contribuciones a la Corona seguían dos caminos: los tributos y los

donativos. Los primeros eran de carácter obligatorio y afectaban al hierro

labrado y a las casas censuarias.

Por otra parte, un aspecto tan importante como acuñación de moneda no fue

realizado nunca por las provincias vascas, excepto un breve espació de tiempo en

Navarra después de la conquista por Fernando el Católico.

Pacto con la Corona y "pase foral"

El pacto con la Corona y el pase foral son dos conceptos que a los expertos de

UCD les llevan a temer la posibilidad de un separatismo solapada, esto es, la

eventualidad de que el País Vasco pueda erigirse en Estado independiente por

incumplimiento de los fueros por parte del poder central.

Puede afirmarse que prácticamente la totalidad de los foralistas vascos han

reconocido que el fuero mismo no tiene sentido sin el reconocimiento de una

autoridad superior, la del señor o el rey. Si se habla de fueros, se habla de un

país que acata a un soberano, aunque ese acatamiento se realiza mediante un

pacto que obliga ai rey a cumplir determinadas condiciones. Para hablar de

separación hay que remontarse forzosamente a situaciones anteriores al fuero.

El pase foral no es sino la salvaguardia del pacto. Una vez reconocida la

autoridad del soberano se reservan los vascos el derecho a analizar cada una de

las decisiones reales para determinar si se ajustan o no a sus leyes peculiares.

Los foralistas no entran a considerar si las normas específicas del fuero son

aplicables o no a la situación presente del País Vasco y del Estado español.

«Esa opinan es labor de los políticos.» Lo que sE creen es que unos principios

jurídicos que fueron capaces de conseguir una relación armónica durante siglos,

en situaciones sociales tan dispares como el feudalismo o la Monarquía absoluta,

contienen aspectos válidos que pueden ser aplicados hoy en dia después de su

actualización. Lo demás, hablar de aduanas o de privilegios en el mar, no son

más que anécdotas que en nada afectan al fondo de la cuestión foral.

 

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