Las Constituyentes de 1978. Se impuso el criterio de UCD para la integración. 
 PNV quería otros fueros     
 
 Diario 16.    06/10/1978.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 26. 

Diario16/6octubre78

las constituyentes de 1978

El debate del proyecto de Constitución terminó ayer en el Senado con la

incógnita de la recomendación que el PNV haga a sus electores en el referéndum,

al no prosperar totalmente sus reivindicaciones forales. Como ocurrió en el

Congreso de los Diputados, hasta última hora se hicieron esfuerzos para que se

mantuviera mayor característica de este proceso constituyente: el consenso. El

máximo dirigente del partido nacionalista vasco dijo a los periodistas que sería

difícil recomendar el "sí* a la Constitución. Según los observadores, la

"abstención" será la postura más probabe del PNV. Informa Manuel Soriano.

Se impuso el criterio de UCD para la reintegración

PNV quería otros fueros

MADRID, 6 (D16).—El Pleno del Senado constitucionalizó ayer el amparo y respeto

de los derechos históricos de los territorios forales bajo una fórmula que tuvo

la oposición del Partido Nacionalista Vasco (PNV) y fue impuesta por la mayoría

de UCD.

Hasta el mismo momento en que se debatía la disposición adicional que contempla

ese conflictivo e histórico tema se produjeron múltiples negociaciones

encaminadas a conseguir un texto de consenso.

Dos conceptos diferentes de la foralidad provocaron la falta de acuerdo previo.

Para el PNV significa el reconocimiento de la peculiaridad del País Vasco y ello

implica, desde su punto de vista, la imposibilidad de asumir todas y cada una de

las palabras de la Constitución, ya que ello podría lesionar los derechos

forales, según explicó a D16 Carlos Garaicoechea, máximo d i r i gente del PNV,

Por su parte, el vicepresidente del Gobierno, Fernando Abril Martorell, dijo

ante el Pleno del Senado que UCD tiene que tener garantías a la hora de

reconocer los derechos históricos forales, porque «en caso de colisión entre los

derechos históricos de los territorios forales y la Constitución, necesitamos

saber que prevalecerá 3a Constitución».

A media mañana las negociaciones fueron presentadas como rotas, tanto por el PNV

como por UCD. Ambas partes mantenían los mismos criterios conceptuales,

contrastados durante todo el día y la noche del jueves en la maratoniana reunión

de Castellana, 3.

Responsabilidad

Dos textos concretos aportados por UCD como alternativas y no aceptadas por los

vascos, fueron retirados al comenzar el debate, ante el Pleno, de la disposición

adicional primera. Luis González Seara fue el encargado de fijar la posición del

partido gubernamental, concretada en defender el texto aprobado por el Congreso

de los Diputados.

El senador de UCD dijo que la enmienda aprobada por la Comisión del Senado no

era aceptable por su ambigüedad, e invocó la responsabilidad del partido

gubernamental para justificar el mantenimiento del dictamen del Congreso, que lo

valoró como «la primera vez que una Constitución española respeta y ampara los

derechos históricos de los territorios forales».

A continuación, el secretario dio lectura a las propuestas de los senadores

vascos. Ninguno de ellos subió al estrado para defenderlas. Estaban reunidos con

algunos senadores reales y de Entessa, tratando de buscar una fórmula de última

hora.

Tensión

Alfonso Osorio y Luis Olarra fueron los senadores reales que tomaron la

iniciativa. Su propuesta era aceptada por el PNV, según confirmaron a D16

algunos de sus miembros. Olarra, de designación real y uno de los más destacados

representantes del capitalismo vasco, trató de convencer en los pasillos a Abril

Martorell.

Ante los periodistas que se congregaron en torno a ellos, mantuvieron un diálogo

un tanto tenso. Olarra le presentó la propuesta a Abril, quien, tras leerla,

dijo: «Esta no es la que aprobó el Congreso.» El senador vasco contestó:

«Ministro, tú nos habías dicho que podía ser aceptable si estaba dentro de la

Constitución.»

Abril entendía que se salía del texto eceptado e insistió en su tesis, mientras

Olarra hacía ver la buena disposición del PNV. El vicepresidente dijo que

aceptaba la modificación de la expresión «en el marco de la Constitución». La

conversación terminó cuando el senador Uría, también vasco, de designación real,

le dijo a Abril: «Tú serás el único responsable.» El vicepresidente, enérgico,

dijo: «Ya está bien.»

Guerra: Los salvadores

A petición del portavoz del PNV, Miguel Unzueta, y la aceptación de todos los

grupos parlamentarios, se paralizó el debate sobre la disposición adicional.

Nuevamente, reuniones en despachos en medio de un gran desconcierto y

nerviosismo. En esos momentos Alfonso Guerra, cuyo partido se mantuvo bastante

al margen, comentó con D16: «Este país tiene muchos salvadores. Ahora, en diez

minutos, «el» Olarra quiere salvar el país.»

A las dos y media de la tarde se reanudó la sesión con la defensa de Luis

Alberto Aguriano de una enmienda del PSOE, que mantenía la condición de que los

derechos forales se enmarcaran dentro de la Constitución y se acercaba a la

postura del PNV.

Perdiendo tiempo

Las negociaciones continuaban fuers del salón de sesiones, y había interés por

no llegar a un desenlace negativo. Los periodistas midieron oír cómo Juan Carlos

Guerra Zunzunegui. secretario de la Mesa del Senado y de UCD. al entrar en uno

de los despachos de negociación, manifestó: «Le he dicho a Unzueta que hable de

lo que sea, pero que consuma diez minutos.» Estaban reunidos Abril, los vascos,

catalanes v senadores reales.

Mientras el senador vasco «entretenía» al Pleno, a los pocos minutos el

vicepresidente se incorporó, con rostro serio, al «banco azul», donde se

encontraban los ministros y senadores Landelino Lavilla, Rodolfo Martín Villa,

Rafael Calvo Ortega y Marcelino Oreja. Al rato se acercó a Abril el socialista

vasco independiente, Monreal, para que no se entrara en la votación. Fueron

visibles las gesticulaciones enérgicas del vicepresidente. Poco después, Joaquín

Satrústegui le dio a leer una propuesta.

Ultima propuesta Abril

Como miembro del Gobierno, Abril hizo uso de la palabra para, tras resaltar el

carácter autonómico de la Constitución, hacer una nueva propuesta al PNV.

Consistió en conceder algunas de las peticiones de los vascos, pero convirtiendo

la disposición adicional en un nuevo artículo 150 bis. «A veces, en política —

dijo—, las formas hacen posible las cuestiones de fondo que se quieren

resolver.» Accedió a la petición de los vascos de que la sesión se interrumpiera

durante una hora.

A las cinco menos cuarto se reanudó la sesión con la intervención de

Miguel Unzueta, en nombre del PNV, para decir que su partido no aceptaba la

oferta de Abril. Argumentó el rechazo diciendo que la propuesta era regresiva,

porque el reconocimiento de los fueros siempre estuvo en la adicional y ahora se

pasaba al articulado, y que ese reconocimiento antes estaba en presente y la

propuesta lo ponía en futuro.

Propuesta Satrústegui

Al enumerarse las enmiendas que se iban a votar, el portavoz de UCD, tras

consultar con el vicepresidente, pidió que se leyera la de Joaquín Satrústegui.

Esta decía: «La Constitución ampara y respeta los derechos históricos de los

territorios fondea, cuya actúalización general se realizará en su caso de

acuerdo entre sus Instituciones representativas y el Gobierno por medio de los

respectivos estatutos de autonomía, cuyo contenído se ajustará en todo a lo

dispuesto en la Constitución.»

Jiménez Blanco dijo que si el PNV aceptaba esta propuesta, UCD la votaría

favorablemente. Unzueta volvió a decir que no. En rueda de prensa, los vascos

afirmaron que la propuesta de Satrústegui era satisfactoria hasta que una mano

(la de José Pedro Pérez Llorca, portavoz de UCD en el Congreso) la modificó.

Tras las votaciones, nuevamente habló Fernando Abril Martorell para decir que el

tema se había dramatizado en demasía, innecesariamente. Insistió que no era un

problema de fórmulas, sino de principios, y que cualquier fórmula se habría

aceptado si se hubiera reconocido la primacía de la Constitución.

 

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