Autor: Carandell, Luis. 
   Las fórmulas     
 
 Diario 16.    06/10/1978.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

cortesías

Las fórmulas

Luis Carandell

«¿Quién tiene la fórmula de Olarra?», «aquí tengo la de Satrústegui», «díctame

la segunda fórmula del PNV». Entre los periodistas, en los pasillos del Senado,

se habían convertido en una obsesión las fórmulas con que los distintos grupos

parlamentarios y algunos senadores individualmente. Intentaban salvar el escollo

de la Disposición Adicional relativa a los derechos forales.

Las «fórmulas» señoreaban el recinto del palacio. Pasaban senadores con fórmulas

en la mano, camino del despacho del grupo vasco; se hacían corros para leer

fórmulas recién alumbradas y los senadores que se atrevían a Ir sin fórmulas por

los pasillos lo hacían con aire de estar avergonzados de no haber presentado

ninguna.

En el salón del Pleno, antes y después del descanso concedido para poder

estudiar fórmulas viejas y nuevas, había un continuo trasiego de senadores que

esgrimían y mostraban a los demás papeles con fórmulas supuestamente salvadoras.

Asistimos ayer a la más apasionada y agitada sesión parlamcatarla que nos ha

sido dado presenciar en lo que va de democracia. Poco antes de reanudarse el

Pleno por la tarde, se formaron delante de la Mesa presidencial corros de

senadores que tenían por centre a alguno de los portavoces del grupo vasco, a

quienes trataban de convencer de la conveniencia de aceptar alguna de las

fórmulas. El señor Abril Martorell, en tono que llegaba al que suele calificarse

de cajas destempladas, mostraba su disconformidad con el ultimo desesperado

intento de mediación del senador Villar Arregui.

Hubo un momento antes de comentar la sesión de la tarde, en que lo que, debía

ser debate amenazaba convertirse en una reyerta. El señor Fontán no se decidía a

cortar aquel desbarajuste y tuvo que ser el padre Martínez Fuertes, más avezado,

como eclesiástico, al uso de la campanilla, quien se lo pidiera.

El ultimátum del señor Abril, contestado negativamente por el señor Unzueta,

portavoz del PNV, con lo que pareció a todos un hilo de voa, dejó el camino

libre para volver al texto del Congreso. Hubo ruedas de prensa del PSOE y del

PNV, donde volvieron a manejarse las fórmulas presentadas por unos y otros, y en

las que se escucharon acusaciones mutuas y del PNV contra UCD. Sólo la

solemnidad de las últimas horas, con los discursos de los portavoces de los

grupos parlamentarlos, alivió las emociones de este largo día.

 

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