Referéndum. 
 Historiadores y políticos opinan sobre los resultados del referéndum     
 
 ABC.    09/12/1978.  Página: 9-11. Páginas: 3. Párrafos: 46. 

ABC. SÁBADO, 9 DE DICIEMBRE DE 1978. PAG. 9.

REFERENDUM

HISTORIADORES Y POLÍTICOS OPINAN SOBRE LOS RESULTADOS DEL REFERENDUM

Dice la Escuela inglesa que «la Historia es política pasada y la política

Historia presente». El referéndum constitucional del pasado día 6 es aún

presente activo, y palpitante, y polémico. Es política y es Historia: lo

convocaron los partidos, que habían hecho la Constitución, y lo protagonizó el

pueblo español, que habrá de hacer de ahora en adelante, por sí sólo,

soberanamente, la política y la Historia. Es también, la fecha del 6 de

diciembre, vigencia y actualidad periodística. Periodísticamente traemos hoy,

para conocimiento, análisis y juicio de nuestros lectores, el juicio y el

análisis de historiadores y políticos sobre los resultados del referéndum.

Comparecen, por los primeros, don Vicente Palacio Atard, que es catedrático de

Historia Contemporánea, y don Javier Tusell, catedrático también de Historia

Contemporánea y militante de U.C.D. Por los políticos concurren don Juan José

Rosón, gobernador civil de Madrid (U.C.D.), don Gregorio Peces-Barba (P.S.O.E.),

don Ramón Tamames (P.C.E.), don Manuel Fraga (A.P.), don Marcos Vizcaya (P.N.V.)

y don José María Areilza (A.C.L.). La diferente sensibilidad para el tiempo —el

tiempo político y el tiempo histórico— de unos y de otros se traduce claramente

en la naturaleza de las respectivas respuestas. La del pueblo español a la

política constitucional de los partidos se inscribe por derecho en el libro vivo

de Ia Historia.

MANUEL FRAGA (A.P.): «Con un aprobado raspado, pero ahí está la Constitución»

«Sólo dentro de unos años sabremos si esta vez el pueblo español ha hecho suya

la Constitución o si, como en otras ocasiones, le ha resbalado.»

«El elevado número de abstenciones y el significativo número de papeletas del

"no" o "en blanco" significan un indudable fracaso del Gobierno. La lentitud

desesperante en la elaboración constitucional, el claro intento de querer

capitalizar la Constitución como algo propio, la desaforada y poco convincente

propaganda de los medios oficiales y oficiosos, han sido factores clave» en el

mediocre resultado. El resultado de la consulta me parece, por emplear términos

académicos, un aprobado raspado; no es para echar las campanas al vuelo, sino

para un modesto repique.»

«El Gobierno hizo un planteamiento equivocado, queriendo que apareciese como un

éxito suyo el resultado, y se ha encontrado con la horma de su zapato.»

Respecto al resultado, el señor Fraga estima que es «lo menos malo que podía

pasar; porque si no se hubiese aprobado, la situación sería peor».

Para el secretario general de Alianza Popular «urge la necesidad de una

clarificación de la situación, mediante la convocatoria inmediata de unas

elecciones generales». «U.C.D. sabe que no pueden gobernar solos.» «Nosotros —

añadió— podemos tener en unas generales un diecisiete o un dieciocho por ciento

de votos.»

"Es hora de enfrentarse con la realidad y de variar el rumbo. España necesita

confianza, eficacia y decisión. Ahí está, de todos modos, la Constitución, y

A.P. servirá claramente esta causa de afirmación constitucional y de su

cumplimiento real y justo. Pero también están ahí las fuerzas de la izquierda y

de los nacionalismos. Ahora hace falta una gran fuerza democrática popular,

progresista, que agrupe a todos los

demás. La ocasión es clara y tcrminante»

JOSÉ MARÍA DE AREILZA: «Existe hoy otro marco de tendencias»

La Constitución ha sido aprobada por el voto del 59 por 100 de los electores

censados. Un 41 por 100 se abstuvo o votó en contra o en blanco. Esta segunda

cifra es significativa por el alto volumen de indiferencia o rechazo que supone,

después de los atronadores condicíonamientos psicológicos de la televisión. En

el pais hay un extendido clima de malestar y protesta por un estado de cosas que

se debe al desgobierno y que no remedia la sola presencia de una Constitución.

Existe hoy otro mapa de tendencias en la opinión distinto al del 15 de junio de

1977. El primer Parlamento de la Constitución democrática debe corresponder a

esa nueva correlación de fuerzas y reflejarla adecuadamente a través de unas

elecciones generales. Mientras se convocan y llegan hace falta restablecer la

autoridad y el prestigio del Estado; la seguridad jurídica y física de personas

y cosas y ofrecer un programa de gobierno que haga frente a la grave situación

económico-social que atraviesa España.

RAMÓN TAMAMES: «No va a haber espacio para las nostalgias»

Los resultados ya los conoce todo el mundo: la Constitución ha quedado aprobada

por margen más que suficiente y sin las falsas unanimidades del pasado que «ya

no volverán». Ahora, la única alternativa váflda para España, de cara al futuro,

consistirá en ensanchar y profundizar el nuevo cauce constitucional que hemos

abierto el 6 de diciembre. Y la responsabilidad de todos es cumplir a fondo con

los inexcusables deberes, si realmente aspiramos a ejercitar en plenitud

nuestros derechos. Sólo asi podremos construir una democracia eficaz capaz de ir

atendiendo con justicia las necesidades individuales y colectivas en materia de

trabajo, vivienda, educación y sanidad.

Las grandes metas a cubrir, cada día, para mejorar las condiciones de la vida

cotidiana de todo el pueblo, van a requerir un esfuerzo también continuado,

tenaz, bien organizado, con entusiasmo y alegría. No va a haber espacio para las

nostalgias, como tampoco debería haberlo para las imposiciones, el derroche y el

desencanto.

Con la Constitución hemos de contribuír a crear un nuevo clima de entendimiento

y trabajo del que podamos sentirnos orgullosos todos los españoles.

GREGORIO PECES-BARBA: «La abstención del P.N.V.: piedras contra su propio

tejado»

"El resultado del referendum es satisfactorio para la instauración de la

democracia en España. La Constitución ha sido muy claramente aprobada por los

votantes, y el "no" ha sido incluso menor de lo esperado. Por otra parte, su

valor es muy relativo, por el alejamiento de los fundamentos ideológicas de los

dos extremos que lo han propiciado. Me parece evidente, también, que los

resultados expresan que la nostalgia del autoritarismo de algunos no es

compartida por el pueblo español.

El número de abstenciones es superior en cinco o seis puntos a lo que se

esperaba. Hay que tener en cuenta que en ese porcentaje ha influido la

abstención específica del País Vasco, y que en un sector —que yo calculo del 4 ó

5 por 100 del electorado— se ha producido también cierto desencanto por la

longitud y complejidad del proceso de transición que ha culminado con la

Constitución. Este sector deberá ser recuperado para que participe activamente

en la democracia. En el País Vasco, por una ceguera histórica acompañada de un

desinterés egoísta por los problemas generales, la abstención ha sido muy

fuerte, lo cual no es bueno ni para la democracia ni para la Constitución; pero

tampoco lo es para el Estatuto, que ve debilitado su punto de apoyo

constitucional, con lo que los defensores de la abstención allí han tirado

piedras contra su propio tejado. De todas formas, los votos han mantenido

sensiblemente los niveles del 15-J., modificados en el sentido de que los votos

del P.N.V. de entonces deben computarse hoy como abstenciones. Tranquiliza el

poco apoyo en el conjunto de los votos que ha tenido el "no" de la izquierda

«abertzale». muy .superado por el «si» y por el abstencionismo moderado del

P.N.V.

Los socialistas estamos satisfechos, por el país en general y también por el

mantenimiento y la disciplina del voto del sector de opinión que representamos,

cosa que no pueden decir en este caso otros partidos.»

VICENTE PALACIO ATARD; «La práctica de obstrucción electoral es un viejo arte

del P.N.V.»

• ANÁLISIS DE LA ABSTENCIÓN.—

El índice general de abstención es demasiado elevado como para excusarse de

someterlo a un análisis en profundidad. Minimizar la significación política del

mismo es esconder la cabeza debajo del ala. Las primeras explicaciones

apresuradas que escuché anoche al señor Martín Villa parecían seguir la

«constante» suya de «desdramatizar» las situaciones graves. No faltarán tampoco

sociólogos complacientes que busquen explicaciones tranquilizadoras, con su sal

y pimienta científica, a un resultado que ha causado indudable sorpresa. Pero

tampoco me parece válido el intento, a la inversa, de capitalizar en una unidad

las sumas de abstención, votos en blanco y negativos, dándosele un sentido de

rechazo a la Constitución.

Con los datos que tengo a mano, publicados hacia las seis de la mañana del día

7, no es posible avanzar mucho en ese análisis necesario. Pero hay una cosa que

parece clara. La abstención no es homogénea en toda España, ni cuantitativa ni

cualitativamente. Los casos de más alta abstención, como son las provincias

vascas, Galicia, Tenerife, Asturias, requieren una explicación particularizada.

Por supuesto, puede haber factores comunes, y entre ellos tal vez estén los

efectos psicológicos contraproducentes deducidos de la campaña pro referéndum.

Pero las variables en el componente «abstención» de cada una de esas regiones

habrá que considerarlas por separado.

Con la provisionalidad de estos primeros momentos, me voy a concretar al caso de

Vizcaya. El abstencionismo en esta provincia de un 56 por 100 constituye una

sorpresa relativa. Naturalmente, hay que deducir de él un porcentaje de

«abstención vegetativa» normal, pero que nunca debe ser mayor que el atribuido

en las elecciones de junio de 1977. En el caso actual cuenta sobre todo el

«abstencionismo activo» recomendado por el P. N. V., la presunta obstrucción

electoral directa a que aluden algunos telegramas de Prensa y el ambiente de

intimidación colectiva que se vive en la región.

El P. N. V, obtuvo porcentajes en las elecciones de junio de 1977 del 31 por 100

de los votos emitidos en Vizcaya. No podemos establecer las cifras de abstención

que ahora corresponden a la recomendación del P. N. V.: difícilmente habrá

modificado en grado importante su influencia electoral anterior. En todo caso,

conviene tener en cuenta que el P. N. V. en Vizcaya viene perdiendo porcentaje

de votos en todas las elecciones generales, desde las de 1933: el 46 por 100 en

1933, el 37 por 100 en 1936. En Vizcaya, en Junio de 1977, entre el P. S. E. (P.

S. O. E.) y el P. C. E. obtuvieron el 36 por 100 de los votos emitidos, y entre

U. C. D. y A. P., el 25 por 100. De mantenerse la capacidad persuasiva de estas

fuerzas sobre aquel electorado, ahora debiera haberse rebasado ligeramente el 50

por 100 de participación en Vizcaya. La pérdida, al menos, de seis puntos

refleja un desplazamiento, por la izquierda o por la derecha, o por ambas

partes, hacía la abstención. ¿Desplazamiento voluntario? ¿Influencia de la

obstrucción electoral? La práctica de la obstrucción electoral es un viejo arte

del P. N. V., que la practicó en numerosos colegios de Vizcaya (circunscripción

provincial) en las elecciones de febrero de I936», para conseguir alzarse con

los dos diputados de la mayoría y el único de la minoría, según la distribución

del reglamento electoral de entonces.

» VOTO NEGATIVO—Las votos negativos en Vizcaya corresponden bastante bien con

los obtenidos por los «abertzales» en junio de 1977. Habrá que detectar también

posiblemente en la suma total de noes un componente de la derecha ultra.

• VOTOS EN BLANCO—Los votos en blanco, y quizá muchos de los nulos, pueden

tener al menos otros dos componentes: los de un sector de la derecha españolista

que no haya querido confundir su voto con el de los «abertzales» y los de un

sector «vasquista» no nacionalista, decepcionado del tratamiento dado en la

Constitución al tema «foral», según exponía José M. Azaola en un artículo

publicado en «El Correo Español», de Bilbao, la víspera del

referéndum.

• RELACIÓN CON LOS RESULTADOS DE LOS DIFERENTES PARTIDOS POLÍTICOS.

— Estas indicaciones que sugiero, con las prisas de la urgencia periodística,

creo bastan para llamar la atención sobre la complejidad del análisis de la

abstención y la interrelación de votos en el caso concreto de una provincia. El

análisis general se deducirá de los análisis particulares debidamente hechos. La

cosa es importante para conocer el comportamiento electoral de los españoles

ante la Constitución. Las lecciones las deducirán, en último término, los

políticos y los partidos.

JAVIER TUSELL: «El País Vasco no está integrado en esta nueva Constitución»

ANÁLISIS DE LA ABSTENCIÓN.—Se ha producido un descenso en la participación del

orden de 10 puntos. Es un descenso que parece muy importante y debe hacer pensar

a la clase política acerca de un posible desvío de la opinión del electorado en

relación con la clase política en su totalidad, mucho mas que en relación con

una opción política concreta. Ahora bien, la disminución, en realidad, es menos

peligrosa de lo que parece. En primer lugar, porque cuando el resultado ya es

sabido y ademas no parece una cuestión decisiva, la disminución en el porcentaje

de participación se produce siempre, no sólo en España, sino en muchos países.

Pero, además, y esto no ha sido tomado en consideración, es que el aumento de la

abstención se produce sobre todo en aquellas zonas en donde existe una

abstención estructural es decir, una abstención permanente. Hay unas cuantas

regiones y provincias en las que el porcentaje de abstención es muy grande.

Estas regiones son, sobre todo, Canarias. Galicia y la zona Norte. El aumento de

la abstención se ha producido, sobre todo, en estas zonas; por ejemplo, en

Pontevedra la abstención ha pasado del 22 al 44 por 110; en Orense, del 48 al

59: en La Coruña, del 38 al 45; en Tenerife, del 38 al 42 por 100. Es decir. lo

que se ha producido es debido al poco interés, mejor dicho, más que al poco

interés a que la consulta ya tenía un resultado conocido ha aumentado el

abstencionismo estructural. En las reglones de Canarias, Galicia y, en general,

en la mitad norte de la Península, es decir, la abstención en Galicia se

extiende también a Asturias y a León, zonas en las que la población dispersa es

abundante, o sea, que es la dispersión de la población el factor más importante

en el aumento del abstencionismo.

VOTO NEGATIVO.—El examen del voto negativo, tal como aparece a través del examen

provincial de los resultados, es fundamentalmente un voto de derechas. Han sido

dos regiones fundamentalmente de derechas las que tienen un porcentaje de voto

negativo superior a la media nacional. Es decir. Castilla, la Vieja, en la que

el porcentaje de voto negativo supera al total nacional del 8 por 100, en una

proporción que va desde el 9 al 14 por 100. y Castilla la Nueva, en unos

términos muy parecidos, del 10 al 14 por 100. Madrid, a pesar de ser una ciudad

que evidentemente tiene un voto de izquierdas muy importante, tiene un 10 por

100 de voto negativo. Aparte de ser un voto de derechas, el voto negativo ha

sido un voto de una zona de polarización política, es decir, una zona de

enfrentamiento entre derechas e izquierdas. Esto es especialmente visible en el

País Vasco, donde el porcentaje de votos negativos supera a la media nacional,

pasando de ser un 8 a más de un 20 por 100. En esta reglón, en el País Vasco,

han votado en sentido negativo no sólo las derechas, sino también las

izquierdas. En todo caso, el País Vasco nos da el índice más pesimista acerca

del resultado del referéndum porque tiene un alto porcentaje de abstención muy

superior a la media, un alto procentaje de "noes" muy superior también a la

media nacional e incluso tiene un alto porcentaje de votos en blanco también muy

superior a la media nacional, lo que demuestra que el País Vasco no está

integrado en esta nueva Constitución. Hay sin embargo, diferencias muy

considerables. Navarra tiene un porcentaje de participación semejante al del

resto de España, y Álava, parecido. La situación peor se da en Guipúzcoa.

En cambio, Cataluña se ha integrado plenamente en la nueva Constitución, da un

porcentaje de participación alta y un porcentaje de votos negativos menor a la

media nacional, apenas el 4 por 100.

VOTOS EN BLANCO.—En términos generales, los votos en blanco han tenido una

distribución muy homogénea y, por lo tanto, difícil de interpretar a escala

nacional, porque para un resultado nacional de 3,5 por 100 de votos en blanco,

el máximo de desviación es el caso de Álava, con un 7 por 100. Demuestra, por lo

tanto, una reticencia con respecto a la Constitución, pero que no es fácil

aclarar si es de derechas o de izquierdas. De todas las maneras, los porcentajes

más altos de votos en blanco, como también de votos nulos, se dan una vez más en

el País Vasco, demostrando su falta de integración en el contexto nacional.

Igual sucede con los votos nulos.

RELACIÓN CON LOS RESULTADOS DE LOS DIFERENTES PARTIDOS POLÍTICOS.—En relación

ron los resultados del 15 de junio, teniendo en cuenta el pronunciamento del

electorado por partidos políticos, quizá lo más significativo sea que se ha

producido un crecimento del voto de los que al oponerse a la Constitución

muestran una postura derechista, es decir, en las dos Castillas, en las que el

predominio es de U.C.D. y. en parte, también de A. P. Yo creo que los resultados

demuestran el mérito de la postura de Fraga en A.P., al ser capaz de recomendar

el si cuando una parte de su electorado se podía pensar que adoptara una postura

más reticente, y el peligro creciente de que una porción considerable de la

derecha del país se aleje del marco constitucional.

Pero el problema más decisivo que demuestra el referéndum es el del País Vasco,

como ya ha quedado explicado con anterioridad.

MARCOS VIZCAYA: «El P. N. V. valora muy positivamente los resultados del

referéndum»

«Sin perjuicio de la declaración definitiva que sobre la valoración del

referéndum saque el Partido Nacionalista Vasco, a título personal puedo decir

que el P. N. V. valora muy positivamente los resultados del referéndum en

Euzkadi. El elevado índice de abstencionismo, postura preconizada por el P. N.

V., y el alto porcentaje de votos negativos, significan que un gran sector

mayoritario del pueblo vasco no se ha encontrado en esta Constitución; que en

esta Constitución la problemática específica vasca no ha hallado acomodo ni

soluciones auténticas. Por otra parte, el pueblo vasco ha reaccionado con dureza

a una política de consenso que ha marginado los derechos históricos de Euzkadi y

que ha consagrado un Estado uniformista construido de arriba abajo y no de abajo

arriba a partir de la soberanía de los pueblos que lo forman, como se pretendía

en nuestras enmiendas.

También ha habido una reacción ante las promesas y grandilocuentes declaraciones

con que partidos de ámbito estatal han bombardeado a un pueblo que después de lo

visto en los debates constitucionales y después de lo que ha sufrido junto a sus

parlamentarlos necesita ver para creer. Creer, sobre todo, a quienes en las

Cortes han ido en contra de un reconocimiento digno de la personalidad nacional

vasca.

El pueblo vasco ha demostrado que con él no se juega, que a él no se le engaña

con farsas preautonómlcas o compromisos incumplidos. Que a un pueblo que guarda

su democracia y libertades vascas como su más preciado tesoro no se le convence

con anuncios televisivos. Ha demostrado, en definitiva, que su sentimiento

nacional está por encima de oportunismos electoralistas y falsas palabras.

El P. N. V. con su abstención anuncia también su voluntad reformista de la

Constitución a fin de encontrar el adecuado encaje para nuestra soberanía

originaria, a la que no renunciamos jamás. Trabajaremos denodadamente para

obtener un estatuto de autonomía que sirva al menos como principio para la

libertad y para la paz que deseamos, y esperamos por el bien de todos que no se

intente escatimar de nuevo las cuotas de poder autonómico que permite la

Constitución y que Euzkadi reclama ya urgentemente, aunque sean sólo como

anticipo a cuenta de los derechos que nos corresponden.»

JUAN JOSÉ ROSÓN: «No creo que nadie deba exagerar la interpretación de la

abstención»

«A nivel provincial de respuesta es para mí categórica por el 73 por 100 de

participación y el 85 por 100 de votos afirmativos que llevan a un 76 por 100

absoluto. Una definición absolutamente tajante de los madrileños. Aunque los

estudios matemáticos tardarán unos días, tengo que decir que la respuesta es

general y homogénea: barrios de alto nivel y otros de trabajadores modestos

igualan en los niveles más altos.

Aunque ambos extremos se acercan del 70 al 76. La z o n a campesina dio los

índices máximos de participación, y esto es sintomático si consideramos que allí

habitan los más conservadores de los madrileños. Otro tanto se puede decir si

analizamos Municipios similares del clnturon madrileño: un alto número de

votantes

en Pozuelo de Alarcón se equipara, por ejemplo, al de Coslada. Aquél,

residencial, y, éste, fundamentalmente obrero.

Para mi los resultados, y ya juzgo a nivel nacional, son ampliamente

representativos de la voluntad afirmativa del pueblo español.

Esa primacía del «si» es, inequívocamente, definitiva. Por lo demás, no creo que

nadie deba exagerar la interpretación de la abstención. Un texto como el

constitucional no admite, por la diversidad de planteamientos internos, una

respuesta tan lineal y simple como la Ley de la Reforma Política. Luego, porque

el significado de la abstención es ambiguo. Considerando que las consultas

anteriores anduvo entre el 15 y el 23 por 100, si entre estos márgenes esta la

normal, la de ahora llegaría a un 10 por 100. No importa, pues, en segundo

lugar, en la actitud abstencionista caben posturas muy diversas. Desde el precio

por las renuncias pactadas para alcanzar el consenso constitucional, hasta la

inseguridad que algunos pueden tener ante un modelo de sociedad actual, moderno

y realista.

Lo importante es que tenemos Constitución. Que ésta es, irrevocablemente la

Constitución de todos. Y que, a partir de ella, estamos en condiciones de crear

el marco real de nuestra pacifica convivencia civil. Y en ese contexto todos

hemos ganado, porque nuestros derechos quedan amparados. Pero también se han

establecido, de modo inequívoco, nuestros deberes."

 

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