Autor: Soriano, Manuel. 
 Absoluta unanimidad en defensa de la Constitución. 
 Landelino supo recoger el sentir de todos los parlamentarios     
 
 Diario 16.    10/12/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

Absoluta unanimidad en defensa de la Constitución___________________

Landelino supo recoger el sentir de todos los parlamentarios

Los representantes de los diversos partidos políticos manifestaron su plena

identificación con el discurso pronunciado ayer por Landelino Lavilla. El

Parlamento demostró que ninguna barrera ideológica se interpone para formar un

frente unido contra el golpismo. La unanimidad es total en defensa de la

Constitución.

Manuel SORIANO

Madrid — El discurso institucional pronunciado ayer por el presidente de las

Cortes, Landelino Lavilla, en defensa de la Constitución y del sistema

democrático, que de ella se deriva, supo recoger el sentir de todas las fuerzas

políticas parlamentarias, que representan a la inmensa mayoría del pueblo

español.

Sólo hubo dos excepciones, que no se sumaron a la vibrante ovación con que se

acogieron Jas palabras de Landelino Lavilla. Fueron las del ultraderechista,

Blas Pinar, y la del comunista radical Fernando Sagtueta. Sus significativas

ausencias resaltaron la minoritaria dimensión de los sectores que combaten la

democracia desde los extremismos políticos.

Centristas, conservadores, socialistas, comunistas y nacionalistas suscribieron,

sin la mínima reserva, el discurso del presidente de las Cortes. Se sintieron

identificados con él por cuanto supone ta más valiente proclama en defensa de

nuestro sistema constitucional, que se ha hecho en Jos últimos tiempos. Sin caer

en la más mínima concesión a los sectores involucionistas que manipulan los

errores del sistema como mero pretexto para terminar con el régimen de

libertades.

No pasarán

En medio de un estado de opinión pesimista, sin la respuesta adecuada del

Gobierno, los parlamentarios acogieron con júbilo la firme advertencia del

presidente de la institución que representa la voluntad del pueblo español

dirigida a quienes animan al golpe de Estado. El discurso fue interpretado por

una gran mayoría como un grito de «No pasarán». Con este respaldo, ahora se

espera una más decidida y firme actitud por parte del Gobierno.

El presidente CalvoSotelo quizá aproveche la oportunidad que se le brinda hoy

cuando explique ante el Pleno del Congreso el sentido y alcance de la última

remodelación ministerial.

No sólo los parlamentarios rindieron público homenaje a la Constitución. En las

tribunas del hemiciclo del Congreso estaban también los representantes de las

más altas instituciones del Estado. Corroboraron con su aplauso final la

advertencia de Landelino Lavilla de que todas ellas harán una muralla frente a

quienes quieran arrebatar por la fuerza la libertad al pueblo español.

Allí estaban ios presidentes del Tribunal Supremo y del Consejo General del

Poder Judicial, Federico Carlos Sainz de Robles; del Tribunal Constitucional,

Manuel García Pelayo; del Consejo de Estado, Antonio Jiménez Blanco, y del

Tribunal de Cuentas, Servando Fernández Victorio.

En otra tribuna, los miembros de la Junta de Jefes de Estado Mayor: Emiliano e

Ignacio Alfaro Arregüi, José Gabeiras Montero y Luis Arévalo Pelluz, que después

de aplaudir una referencia al papel constitucional del Rey, se sumaron a la

ovación final, puestos en pie como todos los asistentes a la solemne sesión.

Aparte de otras autoridades, éstas eran las más represeritativas, en la

vertiente civil y

militar, de todos que corroboraron con su asistencia su adhesión a la

Constitución.

Los aplausos

Los escaños de la oposición, en honor a la verdad, fueron los que provocaron los

aplausos generalizados.

Ademas de la cita del Rey, los momentos de mayor vibración quizá fueron cuando

Landelino Lavilla dijo que fuera de los valores constitucionales sólo hay

barbarie y regresión, suicidio y esterilidad o cuando proclamó la inutilidad que

supondría el intento de cercenar los derechos y libertades para imponer el

dogma.

En momentos que todos reconocen que son difíciles, los parlamentarios estaban

deseando escuchar una firme y valiente proclama en defensa de la Constitución

 

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