En un coloquio organizado por ABC. 
 Los ponentes coinciden: hay que hacerla perdurar     
 
 ABC.    06/12/1981.  Página: 10-11. Páginas: 2. Párrafos: 53. 

En un coloquio organizado por A B C

Los ponentes coinciden: Hay que hacerla perdurar

La Constitución sirve, lo Importante ahora es hacerla perdurar. Esta fue la Idea

común y esperanzada que vertebró las opiniones de cinco de sus ponentes,

convocados por A B C a un almuerzo coloquio con motivo del tercer aniversario de

la promulgación de nuestra norma fundamental. Gabriel Cisneros (UCD), Gregorio

Peces-Barba (PSOE), Jordi Solé Tura (PCE), Miguel Roca Junyet (Minoría Catalana)

y Manuel Fraga (AP), revivieron cordialmente las difíciles y largas jornadas de

trábaje dedicadas a elaborar un texto válido para todos los españoles. A lo

largo de varias horas, elogiaron y autocrítlcaron su obra. Desde sus opciones

Ideológicas contrastadas apuntaron defectos y virtudes, aspectos logrados y

aspectos mejorables. La coincidencia fue unánime en lo fundamental. La

Constitución es un texto «de consenso» que quiere superar la traumática historia

constitucional española y fue hecha con voluntad de que dure. Por eso tiene

imprecisiones; es larga y ambiciosa.

Fue debatible en el momento culminante de que un arduo proceso de transición y

esto también la ha marcado. Hubo, en et coloquio, como es justo y necesario,

divergencias entre los padres de la Constitución. Fraga habló en reformista y

destacó los aspectos mejorables. Fue sincero, pero terminante: «No propondré

reforma alguna al no es con un mandato electoral adecuado.» PecesBarba, Solé

Tura, Roca y Clsneros hicieron también sus reservas, pero relegándolas a un

segundo plano: más Importante que embarcarse en mudanzas, es hacerla permanecer,

consolidar el sistema democrático. El balance, al fin, fue positivo y válido,

preocupado y esperanzados Por parte de A B C asistieron al coloquio su director,

Guillermo Lúea de Tena; director adjunto, Miguel Torres; subdirector, Francisco

Giménez Alemán, y tos miembros de la Sección de Política, Ángel Antonio

González, redactor jefe; Luis Pelro, lele de sección; Carlos pavita, Pilar

Urbano, Obdulio Martín Bernal y José María FernándezRúa.

JORDI SOLÉ TURA; "El consenso es necesario para preservar la Constitución"

«Nuestra posición ante la Constitución, y la mía en particular, no es

exactamente igual a la de Manuel Fraga, eso está claro. Tengo también mis

reservas; hay algunos puntos que no son especialmente satisfactorios, como

pueden ser la forma de regulación de las relaciones entre el Ejecutivo y el

Legislativo, o la composición del Senado, o incluso las imprecisiones enormes

que hay en un Título tan decisivo como el Octavo. Pero a pesar de estas

reservas, que son importantes, pero menores, creo que debemos valorar altamente

la Constitución como un esfuerzo muy serio de resolver el problema político de

este país sin traumas. Cuando hicimos la Constitución todos éramos conscientes

que este país tiene una historia constitucional que no ha sido precisamente una

historia tranquila, sino complicada y dramática en la que normalmente cada

Constitución ha sido la expresión de unos contra otros. Entonces la voluntad era

hacer una Constitución que no dividiese a los ciudadanos de este país y que

durase: que estabilizase un sistema de libertades políticas que todos sabíamos

era un sistema muy precario. Yo creo que este fue el sentido profundo de la

labor constituyente y que desde ese punto de vista fue un éxito. La Constitución

no es ideologista, no es ningún trágala para nadie, no es una Constitución que

intente imponer un sistema social contra viento y marea frente a la otra mitad

del país. No es eso. Es una Constitución de consenso, de acuerdo, con la mira

puesta en la estabilización de un sistema que, insisto, era, y pienso que es,

precario. Desde esta perspectiva opino que es un esfuerzo muy loable el que se

hizo y pese a las imprecisiones técnicas que pueda tener el resultado global es

bueno. Hoy, sobre todo después de lo ocurrido el 23 de febrero, sabemos que este

sistma constitucional por precario y por difícil, o por insatisfactorio que

puede parecer a algunos, es un sistema amenazado y desgraciadamente

irreversible.

En consecuencia, ei problema número 1 en estos momentos es para mí, no es

reformar la Constitución sino hacer que perdure, que se mantenga. En

consecuencia, creo que si entonces había necesidad de hacer una política de

consenso hoy la hay y mucho más. O somos capaces de consolidar este sistema

dentro de un marco constitucional y parlamentario o las soluciones se harán al

margen de este sistema parlamentario.»

MANUEL FRAGA: «Nunca plantearé una reforma sin el mandato electoral adecuado»

«En primer lugar, es obvio que la Constitución está en vigor y básicamente se

cumple. Hay una serie de leyes Orgánicas que la desarrollan, se han aprobado

tres Estatutos y se han creado órganos, como el Tribunal Constitucional, que

funciona bien. En segundo lugar hay razones para dudar de que sea cierta la

frase, que desde luego yo no haga mía, de que la transición ha terminado. Ha

terminado la primera fase de la transición, pero creo que quedan otras

importantes. Yo mismo recordaba en el debate de la OTAN que hay decisiones que

son decisivas para configurar una época, un sistema, una forma política y que no

se pueden poner en la Constitución: decisiones de política exterior, decisiones

de política económica, el acuerdo para gobernar p desgobernar el país en un

momento determinado.

¿Quiere decir esto que yo haya modificado sustancialmente mis visiones sobre la

Constitución? No, en absoluto. Yo fui desde el primer momento reformista. Estaba

en minoría entre los que la hicieron, y coincidi con ellos en muchísimos temas.

Pero yo voté si a la Constitución con cuatro puntos que entonces mencioné y que

sigo creyendo que hubiera sido mejor hacerlos de otra manera. En primer término

hay un problema de estilo o de planteamiento. Sigo pensando que las

constituciones desde el año 12 son demasiado largas, demasiado ambiciosas,

aspiran demasiado no a ser el punto de comienzo de un cambio social, sino a ser

ellas mismas el cambio social, con lo cual quizá se enriquecen demasiado con

cosas que deberían venir de uso y de la costumbre y, por otra parte, se hacen

demasiado rígidas. Otra punto se refiere a la palabra "nacionalidades» (que

habrá que regular por ley hasta donde llega la nacionalidad y donde termina la

nación, porque si no se hace así los conceptos son sinónimos). También está el

Título VIH, que será bueno o malo, pero ya ha habido que plantear una LOAPA para

ver cómo se aclaraba un poco su sentido. Otro aspecto es el tema electoral. Creí

que es un error introducirlo en la Constitución.

Sentado esto, y en reformista, quiero decir que nunca plantearé un tema de éstos

sin el mandato electoral. Pero además quiero añadir ahora que yo, a pesar de

esos defectos, o temas de posible mejora en la Constitución, creo que hoy los

problemas más graves que España tiene planteados no nacen la Constitución en sus

defectos. Nacen una vez más de la debilidad, de la fragilidad, del personalismo,

de la falta de responsabilidad de las fuerzas políticas (lo cual no quiere decir

que a todos éstos se aplique por igual, como es lógico).

Yo deseo, en fin, que se cumplan muchos aniversarios de la Constitución.»

PECES-BARBA:

"Resuelve los problemas básicos do la convivencia"

«La tarea con la que nos encontramos era complicada. El país estaba inmerso en

unos principios graves: forma de Estado, existencia de culturas nacionales o

regionales que no estaban integradas en la comunidad y et tema de la bandera de

España. Todas estas cuestiones las hemos integrado en la Constitución. La

abolición de la pena de muerte ha sido un buen servicio a la forma de Estado.

Estoy encantado de que a ninguno de los señores que intentaron el golpe de

Estado el 23 de febrero pasado se les implante la pena de muerte.

La Constitución es buena desde este punto de vista, y también técnicamente —

somos los redactores y tenemos que explicar nuestra obra—, y quiero subrayar

que, en mi opinión, desde el punto de vista de la estabilidad de los Gobiernos

la Constitución también es correcta.

No es prudente hablar ahora de reformar la Constitución. Todavía hay que

esperar. Probablemente habrá que modificarla, pero no es un tema de este

momento.

La Constitución no tiene nada que ver con los problemas que hay en el país. Ha

contribuido, incluso, a minimizar estos problemas.

Hay crisis en los partidos, es verdad; hay cierto desarme moral de los

defensores de la democracia y de la Constitución, pero esto se puede superar.

¿Quiénes son los enemigos del sufragio universal? Los que no pueden ganar unas

elecciones por ese sistema. No somos enemigos, por tanto, del sufragio

universal. Y sí, por el contrario, de aquello que siempre están dispuestos a

desestabilizar in

cluso apoyados por algún sector de la Prensa.

Para mí y para el PSOE es fundamental la existencia de partidos como la UCD y lo

que representa, el PC y lo que representa y Alianza Popular y lo que representa.

Estamos en crisis de consolidación, experiencia de la que saldremos y que. sea

cual sea su resultado, nada afecta a la Constitución,

En resumen: la Constitución resuelve los temas básicos de la convivencia. En

cuanto a la existencia de problemas ajenos a la Constitución, quiero subrayar

una vez más que éstos tienen solución dentro de las reglas del juego

constitucional.

MIGUEL ROCA: "En los países de democracia consolidada la Constitución no es la

pieza fundamental"

«El balance de tres años de Constitución es positivo. Lo único malo es que se

hable mucho de problemas que se imputan a la Constitución, pero que no son de la

Constitución. Si algo no funciona no es culpa de la Constitución, porque la idea

básica es que la Constitución sirve.

El sistema democrático se apoya en la Carta Magna, pera no sólo en ella. En los

países donde la democracia está consolidada no es la Constitución la pieza

fundamental; hay una serie de hábitos, de aceptación de ío que la democracia

supone.

Me preocupan los criterios que se exponen sobre reformar (a Constitución. Cada

uno pondría los acentos sobre cosas distintas y al final se haría una

Constitución distinta y esta Constitución no ha entrado en crisis. Sería malo

que la campana electoral se basara en su reforma.

Es evidente que en este momento es más trascendente fa crisis de los partidos

políticos que la propia Constitución. Puede que no se haya avanzado

suficientemente en esos otros aspectos. Hecha la Constitución hay que cimentar

el sistema mediante otros aspectos, que van desde las prácticas parlamentarias

hasta los mismos hábitos políticos.

Yo no creo que esta Constitución sea ambigua, porque tos valores fundamentales

están bien daros y quedan protegidos. Es ur texto, eso si. que admite

interpretaciones diversas una vez que están salvados los valores fundamentales

que un Estado debe proteger. Yo creo que tos textos rígidos se traducen en

desestabilizadores.»

GABRIEL CISNEROS:

"La pretensión de reforma debe ceder a la voluntad de enraizarla".

«Nuestra azarosa historia constitucional, si de algo nos previene, es de la

tentación de mudanza o de atribuir a la Constitución poderes traumatúrgicos. La

mayor virtud de la Constitución es la de permanecer. La crítica debe ceder

respecto de la virtud de permanecer, ta pretensión de reformarla debe ceder ante

la voluntad de enrizamiento de la Constitución.» «La intención social de hacer

fiesta del aniversario de la Constitución es buena, fa Constitución de 1978 es

uno de los pocos hitos que tenemos.»

En relación a las insinuaciones para continuar el consenso que en su

intervención haba realizado Jordi Solé Tura, el ponente centrista se mostró

contrarío al consenso «si por el se entiende pactos, contraprestaciones,

etcétera. Eso responde al momento constituyente y ahora sería contrarío a la

credíbililidad del sistema. Si soy partidario de conseguir un consenso real:

Creación de una sociedad suficientemente homogénea, pautas de comportamiento y

aceptación de las reglas de juego democráticas para que alternativas diferentes

de oposición no lleven de suyo cargas dramáticas y agónicas que tuvo nuestra

Historia reciente. Pasa por la aceptación de la permanencia en democracia, el

rechazo a soluciones seudoconstitucionales y por la voluntad de permanecía en

una sociedad civil». El señor Cisneros rechazó cualquier imputación a la

Constitución de la crisis de tos partidos, crisis que, a su entender habría que

estudiar en un contexto más amplio para poder meditarla, aunque reconoció que la

acumulación de los problemas internos de los partidos puede traducirse en una

imagen de fragilidad del Estado.

 

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