El texto constitucional, cauce de integración. Landelino Lavilla descalificó en su discurso a los grupos involucionistas. 
 Hay fuerzas oscuras que pretenden borrar la convivencia democrática     
 
 ABC.    10/12/1981.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Landelino Lavilla descalificó en su discurso a los grupos involucionistas

«Hay fuerzas oscuras que pretenden borrar la convivencia democrática»

Los aspectos mea destacados del discurso pronunciado por Landelino Lavilla son

los siguientes:

«Es indudable que el mantenimiento del espíritu de enfrenamiento con el que

nacieron otros textos constitucionales comportó su breve e inestable vigencia y

marcó el signo pendular de nuestra Historia. Y es indudable, por lo mismo, que

la perduración del espíritu de entendimiento, con el que ha nacido la actual

Constitución española, comportará su permanencia y estabilidad: no hay

vencedores ni vencidos, sino encuentro de todos en un terreno común, en el que

cabe la acción de gobierno de las distintas opciones políticas y cuyos límites

no habrán de ser excedidos por ninguna de ellas.

Podría parecer, a ojos extraños, que una movilización de la conciencia

ciudadana, dando vivas a la Constitución, tiene perfiles de ingenuidad y hasta

de anacronismo, puesto que una Constitución, en cuanto tabla de derechos y

organización del sistema político, es prácticamente un dato, aceptado como tal

en nuestros tiempos y en cualquier país de nuestro desarrollo y cultura.

Pero hay experiencias en nuestra Historia, y hay circunstancias en nuestra

realidad política, que dan sentido profundo a esta conmemoración. Con demasiada

frecuencia han resonado en el aire de España ecos desgarrados, propagadores a la

par del júbilo de españoles triunfantes y del lamento de españoles vencidos; hay

demasiadas páginas en nuestra Historia escritas con sangre de hermanos o con

oscuras tintas de odio y rencor para que los españoles todos no nos esforcemos

en asegurar la fecundidad det momento histórico en el que hemos gritado, con

dolor y con fe, nuestra voluntad de vivir juntos, en paz y en libertad. Y la

Constitución es hoy la traducción articulada y coherente dt ese grito de dolor y

de fe.

EXPRESION DE UNIDAD

La Constitución es expresión de unidad, en cuanto decisión soberana del pueblo

español, que afirma su identidad y asume su destino. La Constitución es símbolo

de cohesión, en cuanto manifestación de la voluntad de convivir. La Constitución

es cauce de integración, en cuanto expresión de posibilidades y alternativas,

abierta siempre a lo que se ha llamado el «principio de esperanza» para

cualquier opción política que la acate.

Poro la Constitución es, además, norma jurídica, la principal del ordenamiento,

y es, por lo mismo, mucho más que un marco de referencia lejano y programático:

es la consagración normativa de un conjunto de valores que han de hacerse

realidad en las leyes y en el comportamiento diario de las instituciones y de

los ciudadanos. Como se han hecho realidad ejemplar en la firmeza del Rey de

España que, considerándose desde su proclamación «el primer español obligado a

cumplir con su deber», ha demostrado con sus actos la profunda verdad de las

palabras con que expresó su decidida votuntad de acatar y servir la Constitución

en el acto mismo de sancionarla.

 

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