Referéndum: Hora cero. 
 Suárez: España necesita el sí     
 
 Diario 16.    05/12/1978.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 21. 

Referéndum: Hora cero

Suárez: «España necesita el "sí"»

MADRID, 5 (D16).

Adolfo Suárez, en su condición de presidente del gobierno y de UCD, se

dirigió anoche a los españoles a través de RTVE, instandoles que acudan

mañana a las urnas y voten afirmativamente a "la constitución de la concordia

porque España lo necesita".

El presidente dedicó es-pecial atención a disipar dudas que pudieran te los

sectores cristianos más conservadores sobre el texto constitucional invocando

su condición de católico. Hay quienes querrían la Constitución con de molde

-dijo Suárez determinadas afirmaciones dogmáticas acor n sus ideas; quienes

quieran establecer prohibiciones expresas y tajantes que otros españoles

comparten; qui e n e s ían prohibir con la ion jurídica actitudes han de tener

su ca y su cauce en una dad libre y pluralista. Desgraciadamente, éste es po de

constituciones han caracterizado la historia constitucional española;

constituciones en que se reflejaban las s de unos españoles cedores de otros

espa es; constituciones fugaces en el tiempo o sin icación en la práctica;

constituciones que, en definitiva, nos condujeron una y otra vez al

enfrentamiento civil y al conflicto armado.»»

Enterradas las dos Españas

Adolfo Suárez manifesto que el objetivo de toda forma política impulsada por él

y el resto de partidos era elaborar una Constitución «basada en la libertad, la

justicia, la igualdad y la solidaridad que enterrase definitivamente las dos

Españas Insistio despues que la

constitución «rompe el mito de la España diferente, la España ingobernable, la

España anárquica», afirmando que el "texto constitucional «ha nacido el

deliberado propósito de ser de todos y para todos los españoles». pedirles que

voten afirmativamente a la Constitución -añadió Suárez- no les estoy pidiendo

que renuncien a sus más profundas convicciones, ni a sus ideas políticas; no

solo su voto como expresión de confianza en una

ona o en un determinado partido. Sí les pido respaldo a una tarea izada entre

todos. Si

pido que tengan fe en futuro de nuestra patria, en la grandeza de sus es y en el

trabajo de

sus hombres y mujeres.

Votar sí a la Constitución es asegurar desde el presente nuestro futuro y el de

todos aquellos que nos sucedan.» El presidente del Gobierno y de UCD declaró que

el futuro tendremos que elegir responsable y libremente un programa de Gobierno

votando a las fuerzas políticas que mejor representen nuestras ideas, nuestros

valores o nuestros legítimos intereses.

No se consagra el aborto

(Así es -agregó- cómo los seres racionales y libres resuelven los problemas

normales de la vida pública y tal es el sistema que rige en las sociedades

avanzadas de nuestro tiempo.»

Saliendo al paso de ciertas críticas, Adolfo Suárez negó tajantemente que la

Constitución consagre el aborto; que proclame el divorcio; que prescinda de la

familia, que deje de garantizar la libertad de enseñanza o que atente contra la

unidad de España.

El presidente hizo hincapié en que la Constitución proclama que todos tienen

derecho a la vida. Se remite a una ley que regule las formas de matrimonio y sus

causas de disolución; la protección social, económica y jurídica de la familia

por parte del Estado, y la libertad de enseñanza al amparo de la Declaración

Universal de Derechos Humanos.

Unidad de España

Suárez resaltó que el artículo segundo proclama que la propia Constitución se

fundamenta en la indisoluble unidad de la nación española, patria común e

indivisible de todos los españoles.

Afirmó que la Constitución de 1978 «asume España en su diversidad real, es

decir, contempla España como realmente es, no como a algunos les gustaría que

fuese», citando las posibilidades de autogobierno para los pueblos de España que

el texto abre.

Con el Vaticano II Saliendo al paso de quienes han interpretado la Constitución

como contraria a una recta conciencia cristiana, Suárez dijo que «con el

Concillo Vaticano II hemos entendido que «el establecimiento de los fundamentos

jurídicos de la comunidad política» compete a «todos» los ciudanos creyentes o

no creyentes. Precisó que «el Estado

no puede discriminar a los ciudadanos por razón de sus creencias», y que la

misma Iglesia Católica, superando tiempos pasados, «nos ofrece la concepción de

un Estado auténticamente neutral».

No es atea

Añadió que «es falso e injusto calificar de atea a una Constitución que respeta

al hombre y al santuario de su conciencia. Una cosa es que para los cristianos

nuestra fe nos diga que el hombre y la sociedad tienen que rendir culto al Dios

verdadero, y otra cosa muy distinta que ese deber religioso haya de ser

establecido necesariamente con leyes coactivas del Estado que obliguen

indiscriminadamente a todos los ciudadanos, e incluso a aquellos que no profesan

nuestra fe».

Citó al Rey en su reciente manifestación proclamando su orgullo de ser español,

para terminar diciendo: «Pasado mañana; gracias al poder moderador de la Corona,

a la madurez del pueblo español y a la responsabilidad de los partidos

políticos, todos seremos protagonistas de nuestra historia.»

 

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