Referéndum: Hora cero. 60.000 ucedistas trabajarán mañana. 
 UCD-Madrid: Tres ministros y el alcalde bajan el telón     
 
 Diario 16.    05/12/1978.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

60.000 ucedistas trabajarán mañana

UCD-Madrid: Tres

ministros y el alcalde

bajan el telón

MADRID, 5 (D16). —Se-senta mil hombres de UCD estarán presentes de for-ma activa

en el referén-dum de mañana, según se puso de manifiesto ayer, tras el último

acto previo en Madrid a la consulta nacional, organizado por el partido en el

poder, que contó con la participación de tres ministros, un ex ministro y el

alcalde de la ciudad.

Corrió el rumor de que Suárez iba a estar presen-te, pero la grabación tele-

visiva impidió que llegara. intervinieron entre otros, Fernández Ordóñez, iñigo

Cavero, García Diez, Luis Ortiz y José Luis Alvarez.

El ministro de Hacienda se llevó el gato al agua del fervor popular. Recordó a

Dionisio Ridruejo y a Or-tega y dijo que «es verdad que esta Constitución le

parece a la extrema dere-cha que es de izquierdas y que a la extrema izquierda

le parece de derechas, lo que hace creer que es una Constitución para la mayo

ría del pueblo español».

Millones por la libertad

Añadió que «a partir de pasado mañana, quien pre-tenda para España una dic-

tadura de cualquier signo tendrá que pasar por en-cima, no sólo de esta Cons-

titución, sino de los millo-nes y millones de votos que han apostado por la

libertad».

Fernández Ordóñez arran-có la mayor ovación de la noche cuando dijo que «es-ta

Constitución, en el año primero de nuestra era, no hubiera permitido que Cristo

naciera en un pese-bre, porque promueve el

derecho a una vivienda dig na, ni que muriera en una cruz, porque abole la pena

de muerte».

En el polideportivo Ma-gariños, donde se celebró el acto político final de la

Unión de Centro, unas se-tecientas personas llama-ban de tú al frío, mientras

que numerosas azafatas —camisa crema claro de cuello redondo, corbata butano y

falda verde— re-partían chapas, folletos, pegatinas y propaganda del «sí».

La concurrencia se que-dó sin saber lo que hubie-ra dicho un ala liberal del

partido, porque el minis-tro de Obras Públicas, se-ñor Garrigues, disculpó su

asistencia por grave con-tratiempo familiar.

Contra el clero

El democristiano iñigo Cavero, ministro y dipu-tado, arremetió duramen-te contra

el alto clero reaccionario, cuyas argu-mentaciones sobre la Cons-titución, al

margen del texto difundido por la Con-ferencia Episcopal, califi-có de

«coartadas para man-tener posiciones inmovilis-tas, a pesar de que vengan de

distritos eclesiásticos de nombre tan rimbom-bante como se quiera, pe-ro cuya

jurisdicción no pasa de su propia dióce-sis».

Ni rompe ni es irreligiosa

El alcalde, Alvarez dijo que «se ha querido presen-tar la Constitución, por un

sector, como de la rup-tura y un triumfo de la oposición, y por otro sec-

tor, como irreligiosa, que atenta a la familia y a las creencias del pueblo.

Bas-taría con que por unos se tilde de marxista y por otros se llame de dere-

chas, para darse cuenta que no es ni lo uno ni lo otro. Por una vez

—añadió— el péndulo se ha quedado quieto, en el único sitio que físicamen-te

puede estarlo: En el centro».

Juan Antonio García Diez definió quién manda en España con la Constitu ción.

«Durante muchos

años ha estado claro quién mandaba aquí. Después he-mos vivido dos años de

provisionalidad, de vacío de poder, hasta que hemos sabido quién manda en Es-

paña: manda el pueblo, y así lo reconoce la Consti-tución.

 

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