Autor: López Sancho, Lorenzo (ISIDRO). 
   ¿Hacer el juego al terrorismo?     
 
 ABC.    06/12/1978.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

¿HACER EL JUEGO AL TERRORISMO?

Ya hemos oído a todos, A los que proyectan el futuro y a los que se aferran al

pasado. A los progresistas y a los reaccionarios. A los transigentes y a los

intransigentes. A los del sí, a los del no y a los del yo qué sé. Si algo

pudiera sorprendernos en este país nuestro no sorprendería haber visto quiénes

son los que, proponiendo el no o la abstención, se alinean junto u los

terroristas, que llevan meses y meses sugiriendo dulcemente el no a la

Constitución, a la libertad, a la democracia por el persuasivo sistema de

sembrar de seres asesinados el pobre suelo de España.

Estoy seguro de que quienes se proponen detener el proceso constitucional, en la

mayoría de los casos sufren el daltonismo de no ver que el «no» está teñido de

rojo por la sangre. Este es un país de daltónicos políticos. No se ven todos los

colores del espectro. Se ven solamente algunos. La precisión con la que anoche,

en un discurso sereno, razonante, minucioso, el presidente Suárez desmintió las

acusaciones de que se ha hecho objeto el texto constitucional que, en efecto, ni

es ateo, ni es abortista, ni es divorcista, ni está contra la familia, ni suena

a clarín de la disolución de la patria, antes al contrario, sólo convencerá a

los convencid os y, probablemente, habrá decidido a los Indecisos. Los

obstinados del no, que es negación equivocada o acertada, pero valiente, y los

obstinados del «qué sé yo», que es miope, renuncia a un derecho que durante

decenios le había sido secuestrado sin petición de rescate al pueblo español, no

se dejarán convencer porque nunca ha habido peor sordo que el que no quiere oír.

Pero, probablemente, esta mañana, como aquel 15 de .junio, va a resultar que se

hacen ilusiones los que todavía creen que es estimable el número de los que

mantienen esas actitudes. España había cambiado mucho en tiempos de Franco. Se

negaba por todos los medios, pero la sociedad se le había escapado de las manos

a la propaganda del régimen. Es que siempre acaba siendo más fuerte la vida que

la publicidad.

Hoy es la vida la llamada a las urnas. Un pueblo que quiere vivir y, sobre todo,

que quiere vivir en libertad, no puede quedarse en casa lo mismo que un

matrimonio que anhela tener hijos no debe dormir en habitaciones separadas. La

coyunda de España con su porvenir pasa por las urnas.

Lo primero, para nosotros, los españoles, es decidir por nosotros mismos. Es

fijar de una vez para siempre nuestra capacidad para formar nuestros propios

Juicios, negándonos a someternos a autoridades supuestamente morales que se

contradicen. ¿Dónde está la verdad, sí en el seno de un mismo sector, que

tradicionalmente ejerce magisterio, unos afirman lo que otros niegan? La

grandeza de este día es que cada español está convocado a obrar según su

conciencia Individual y su sentido de amor a España. ¿Quién renunciará a un

derecho que puede dársele una sola vez a lo largo de toda su vida? Y luego está

la juventud. ¿Cómo no va a tomar la juventud a tomar ilusionadamente en sus

manos esa responsabilidad que se le ofrece y le abre las puertas a todos los

derechos, responsabilidades y participaciones?

Nadie sensato, deseoso de so propia dignidad humana, aceptará hacerle el Juego

al terrorismo. ¿Dicen las pistolas, no? ¿Qué vamos a decir los demás?—

Lorenzo LÓPEZ SANCHO.

 

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