Fraga: La Corona no tiene más poderes que los que le da la Constitución, pero sí todos los que le da la Constitución     
 
 ABC.    30/11/1980.  Página: 9-11. Páginas: 3. Párrafos: 49. 

DOMINGO 30-11-80

NACIONAL

ABC/9

ABC pregunta

FRAGA: «La Corona no tiene más poderes que los que le da la Constitución, pero sí todos los que le da la

Constitución»

El líder de Alianza Popular y portavoz de Coalición Democrática en el Congreso de los Diputados,

Manuel Fraga Iribarne, ha estado en la Casa de A B C En uno de los habituales coloquios que se vienen

celebrando con destacadas personalidades de la vida pública, el señor Fraga Iribarne ha pasado revista a la

situación política general desde su pers pectiva de dirigente político conservador. El PSOE, del que

aplaude su moderación por considerarla necesaria en una España democrática; los resulta

dos de las elecciones parciales al Senado en Sevilla y Almería, en las cuales su propio partido ha

experimentado un notorio avance; los rumores de discrepancias internas en CD; la formación de una

mayoría natural en el Gobierno; el terrorismo o la configuración del Estado de las Autonomías fueron —

entre otros temas de actualidad— objeto de comentario a lo largo de dos horas intensas de diálogo con los

miembros de nuestra Sección Política en presencia de la Dirección del periódico.

Hizo el señor Fraga, en los minutos iniciales del coloquio, una valoración política de las últimas

elecciones al Senado celebradas en Almería y Sevilla. Dijo en primer lugar «que no se puede exagerar ni

disminuir la importancia de los resultados de unos comicios que se producen a mitad de legislatura» y

añadió que, «en cualquier caso, los resultados parecen confirmar la tendencia ya patente en las elecciones

regionales habidas este año en el País Vasco y Cataluña». Señaló, como dato más importante, el

espectacular descenso de UCD, que en el caso de Andalucía, indicó, «tiene un especial significado por

cuanto tal descenso puede haberse fundamentado en la política de "bandazos autonómicos" protagonizada

por el partido gubernamental en esta región». Añadió que el Partido Socialista de Andalucía también ha

pagado un «alto precio» por su alianza con UCD en la moción de confianza; que la abstención, que no se

puede atribuir sólo a motivaciones ambientales, ha sido muy importante. Sobre Alianza Popular dijo:

«Nosotros hemos experimentado un aumento considerable en las dos provincias.» Con respecto al PSOE,

indicó que lo más interesante es hacer notar que ha mantenido sus posiciones y que ha triunfado «gracias

a la moderación de que han hecho gala sus líderes, salvo en el tema de política exterior». En cualquier

caso, terminó, «no hay nada en estas elecciones que nos pueda sorprender».

—El hecho de que Alianza Popular se haya presentado como tal a estas elecciones y no como Coalición

Democrática, ¿significa que, de alguna manera, la coalición está ya deteriorada, superada o rota?

—No, no significa nada de eso. Si se hubiesen celebrado elecciones parciales en otras provincias, yo no

puedo decir bajo qué nombre y con qué personas nos habríamos presentado. Pero estaba claro que en

Almería y en Sevilla no había otra base más que la que corresponde a Alianza Popular, y por eso se ha

procedido así. De todas maneras parece que la «marca» política es importante y eso no puede negarse.

Lo que sí me parece que hay que destacar es que la mayor parte de los partidos que integraban Coalición

Democrática forman ya parte de Alianza Popular.

Insistiendo sobre tos rumores difundidos en los últimos tiempos sobre la existencia de fisuras políticas de

importancia en el seno del grupo parlamentario de Coalición Democrática, afirmó «que la nuestra es una

coalición de grandes personalidades ("entre las cuales, desde luego, no me incluyo"), un grupo limpio y

abierto en el que existe discusión sobre todos los grandes temas. El señor Areilza ha mantenido en

algunos, como en el del Estatuto Vasco, posiciones muy concretas que, naturalmente, el grupo ha

aceptado. Esto no supone la existencia de grietas en el entendimiento político. En cualquier caso tengo

que afirmar que, tal y como ha dicho efectivamente Areilza, la declaración del estado de excepción en el

País Vasco no se ha tratado en el seno de nuestro grupo».

MAYORÍA CON MINORÍAS

Posteriormente, el señor Fraga Iribarne respondió a otra pegunta sobre la posibilidad de que se esté

fraguando en estos momentos una mayoría parlamentaria amplia, una mayoría que UCD trata de

componer con los votos de la Minoría Catalana y con los posibles de las vascos si, por fin, se firman los

conciertos económicos y se aprueba la constitución de la Junta de Seguridad. «¿Entrarían ustedes

en esta mayoría?», se le preguntó. El líder aliancista respondió: «En caso de formarse esta mayoría me

resultaría peligrosísima. El tema concreto de los conciertos me parece bien, pero no sucede así.con la

Junta de Seguridad, que —como ya afirmé en su momento— se trata de un grave error. El PNV, por otro

lado, nunca se ha adarado, nunca ha especificado cuáles son sus aspiraciones sobre la configuración

regional. Por esto, y porque en el caso de Navarra existe un claro caso de colonialismo, mis reservas son

mayores que con los catalanes, cuyo apoyo al Gobierno, también me pareció, y así lo dije en su momento,

peligroso. Por tanto, y mientras el PNV no haga declaraciones precisas sobre la unidad de España, yo no

tengo ninguna esperanza de entendimiento con ellos».

GOBIERNO DE GESTIÓN

Al hilo del supuesto apoyo que diversos sectores económicos, financieros y militares pudieran prestar a

un «Gobierno de gestión» presidido por Alfonso Osorio, Manuel Fraga comparte la misma opinión de

este último en el sentido de que no sería posible un Gabinete de ese tipo al margen de la Constitución.

«Lo que pasa es lo que no pasa. Es decir, como no hoy un Gobierno que gobierne, como no hay una

situación que tenga futuro, como son pocos los españoles que piensan que así se puede ir tirando hasta

1983, como así no se puede seguir, entonces es natural que la calle de la Villa y Corte esté llena de

rumores.» Puso el ejemplo de la pregunta que ha llevado a Reagan hasta la Casa Blanca cuando planteó a

los americanos que votaran a Carter si creían que este año estaban mejor que el anterior y el anterior

mejor que el otro, para concluir: «Esto es lo que ha pasado en Sevilla y en Almería, que los españoles no

creen que este año estemos mejor que el pasado y el pasado mejor que el anterior.» «Los problemas —

continuó— siguen creciendo, el terrorismo aumenta, la economía continúa en crisis. Sobre esa situación,

la aparición de serpientes informativas es algo inevitable.»

Dentro de esas serpientes informativas, Fraga incidió sobre el tema de la «gran coalición» o apertura «a

sinistra». «Es natural que alguien diga que se junten los dos mayores partidos. Yo, personalmente, no creo

en esa solución. La diferencia ideológica es muy importante; esas coaliciones funcionan siempre durante

un tiempo muy breve, solamente en períodos excepcionales y luego, normalmente, cada partido vuelve a

sus posiciones. Por otro lado, una de las pocas ventajas que le quedan aj Gobierno es la propuesta del

decreto de disolución. Y subrayo la palabra "propuesta" porque, en mi opinión, no es más que un derecho

de propuesta que la Corona, dentro de su poder arbitral, puede considerarla o no. Yo creo que en la actual

Constitución la Corona no tiene la prerrogativa histórica, no tiene más poderes que los que le da la

Constitución, pero sí tiene todos los que le da la Constitución y no es un mero instrumento de nadie.» «Es

obvio —por tanto— que en un Gobierno de coalición, en el momento en que un partido se retirase, sería

dejarle al otro la posibilidad de la propuesta de disolución. En cualquier caso, de lo que nadie puede

sorprenderse es que de eso se hable de vez en cuando.»

En cuanto a la posibilidad de la celebración de elecciones anticipadas, y en conexión con lo dicho

anteriormente, Manuel Fraga se dedara absolutamente contrario a ellas. «En este momento sería un acto

irresponsable.» Volviendo al tema del «Gobierno de gestión», el líder aliancista recordó que esa fue una

tesis mantenida por él. «Eso tuvo su momento, pudo y debió hacerse y nos hubiéramos ahorrado el

desastre de casi dos años de no haberse hecho nada a derechas. Terminada la Constitución, que aplicaba

unas reglas de juego distintas, hubiera sido el momento. Entonces lo dije, y nadie lo quiso aceptar,

sencillamente porque era lo razonable. Esta idea ahora es, en mi opinión, menos realizable. Y lo es porque

lo que hubiera sido un Gobierno de gestión de dos o tres meses para preparar unas elecciones imparciales

noy no es posible. Hoy lo que se necesita es un Gobierno de decisión.»

MANO TENDIDA A UCD

—Da la impresión de que en los últimos tiempos UCD ha dado bastantes «desplantes» a Coalición

Democrática. ¿Estaría el señor Fraga dispuesto, pese a todo, de atender una nueva llamada de UCD si ésta

se produjera?

—Yo he distinguido siempre, y quiero resaltarlo aquí, entre el partido de UCD y una serie de personas o

dirigentes que están en el partido. Dicho esto debo añadir que no sólo estamos dispuestos a hablar con

UCD, sino que tenemos permanentemente la mano tendida a un posible diálogo, sobre todo pensando en

la gran mayoría de los votantes de UCD y en una parte de los representantes elegidos para hacer una

determinada política. El señor Fraga opina que, en gran medida, los votantes centristas, en determinados

temas —y señala, entre otros, él divorcio— coinciden plenamente con los planteamientos de Alianza

Popular y no con los que está haciendo un determinado sector de UCD. Esta correlación no se refiere sólo

—opina el líder conservador— a los electores, sino a una buena parte de los representantes elegidos. En

un determinado momento el señor Fraga habla de «manipulación» en el partido por parte de una minoría

de personas, que son las que han hecho una serie de sucesivos desaires a AP.

Pienso que estas personas se están quedando arrinconadas ya en el propio partido y, desde luego, no creo

que sean representativas de la mayoría de los votantes de UCD.

Aunque sin precisar nombres concretos, Manuel Fraga apunta en varios momentos a lo largo de la charla

al sector socialdemocrata de UCD y a sus líderes como uno de los obstáculos que se han interpuesto hasta

ahora en un entendimiento entre UCD y Coalición Democrática. En síntesis. Fraga señala: «Es claro que

estamos dispuestos, que tenemos las manos tendidas, hacia el diálogo. Pero hemos hablado ya mucho,

incluso hemos avanzado mucho, y por eso sabemos dónde se encuentran los obstáculos a ese

entendimiento. Por tanto, nadie nos puede impedir que tratemos con aquellos que entendemos pueden

representar a la mayoría del partido, y no con los otros.»

Alemania. Y después por una formación política más fuerte. Sí, el mapa político va a cambiar. Observen

que, en estas últimas elecciones de Andalucía, el voto útil ya no es de UCD: ya es nuestro.

LÍDERES DE RECAMBIO

—Quizá en ese cambio del mapa algunos líderes de hoy tendrán que desaparecer...

—Yo firmo ahora mismo cualquier fórmula, que sea la mejor para España, aunque ello suponga la caída

de unos y la subida de otros. Y aunque eso me afecte. Pero España ha de ir a los dos grandes bloques

derhocráticos, uno de derecha y otro de izquierda. Lo demás es margen. Eso y |no este caos de partidos!

Que sean los grandes partidos moderados los que centren la situación.

A una pregunta sobre si Ja permanencia de Adolfo Suárez en la Presidencia del Gobierno supone una

traba, un estorbo para la resolución de los grandes problemas nacionales, aseguró Fraga Iribarne: «Desde

luego, no ofrece ninguna ventaja. Y esta opinión se comparte no sólo en la izquierda mayoritaria

 

< Volver