La TV privada     
 
 Diario 16.    08/04/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

La TV privada

Con encomiable celeridad, el próximo Consejo de Ministros parece dispuesto a hacer caso a Ja sentencia del Tribunal Constitucional y remitir un proyecto de !ey al Congreso de los Diputados, en el que se regularán las fórmulas concretas que han de adoptar las empresas de televisión privada.

Aunque hasta el día 16 no pueda emitirse un juicio basado en el texto de la ley, hay que suponer en ia diligencia del Gabinete una disposición positiva hacia lo que no es sino un desarrollo de las posibiíidades constitucionales en materia de libertad de expresión

En esa creencia cabe abordar el problema inminente que suscita su discusión en el Parlamento. Resulta obvio que la mayoría puede hacer aprobar el proyecto de ley a pesar de la oposición de socialistas, comunistas y algún extremista solitario.

Sin embargo, lo útil y conveniente sería que tras un debate serio y con ánimo de legislar, no de obstruir, la oposición, o al menos su grupo mayoritario socialista, pudieran unirse a la votación de la mayoría que consagrará la libertad de Jas ondas.

Debería resultar evidente para el PSOE que esa fantasmal entelequia de la «televisión públicas, urdida para oponerse a la televisión privada y destinada a maquillar una futura televisión estatal en manos socialistas, es un concepto indigerible que traduce una política poco aceptabíe.

El mayor mérito del PSOE durante la transición ha sido el de conectar con esa sociedad española moderna que considera la libertad individual como principio básico de la organización social. Y la televisión privada es parte de ese proyecto de futuro del que el PSOE no debe ser opositor, sino activo participante.

 

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