Castedo: No he entregado RTVE a la oposición     
 
 ABC.    26/04/1981.  Página: 11-12. Páginas: 2. Párrafos: 7. 

Desayunos del Ritz

Castedo: «No he entregado RTVE a la oposición»

«No estoy pegado al puesto, pero no pienso dimitir. El Gobierno me nombró, y el Gobierno, invocando las razones que prevé el Estatuto de RTVE, es el único que podría cesarme... ¿Que le ha salido "rana" a UCD? ¿Que he entregado RTVE a la oposición? Si mi partido cree que mi gestión es contraria a sus principios o a sus intereses de electorado, que haga un debate público sobre ello. Si me anatematizan, entonces yo estudiaré si mi lealtad con UCD y conmigo mismo me obligan o no a poner el cargo a disposicón del Gobierno.» «Yo no tengo dalos de que el Gobierno quiera que yo dimita... ¡Hombre..., supongo que algunos ministros sí que lo quiren!» Desayuno en el Ritz con Fernando Castedo, director general de RTVE.

Un hombre de cuarenta años con aspecto de chico apocado, que se declara demócrata, patriota, cristiano, centrista..., que confiesa sentirse solo, «mucho más solo de lo que podía esperar», puertas afuera de ese complejo y distorsionado mundo de la radio y la televisión..., que afirma sin rubor haber leído unos siete mil libros..., que no es «hombre de Pío, sino amigo de Pío»; «fue Pío, por cierto, quien me "lió" en la política»..., que aconseja «empezar a ejercer el derecho de apagar "la tele" cuando un programa no nos gusta o una película nos parece demasiado escabrosa»... y que hasta desayunando con seis periodistas dispuestas a escabechinarle asume las cuotas de riesgo del «mánager de sí mismo» que traía de vender su imagen. Hay que decir, porque es justo, que este hombre bajito, menudo, inteligente y tímido, de quien escupen pesies muchos millones de. españoles, sabe defenderse solo. Claro que una cosa es «vender imagen» y otra justificar el desmadre televisivo que él preside: la «cajita porno-idiota».

«ME MUEVO POR IDEALES»

Durante un cuarto de hora hay un forcejeo dialéctico. Yo le pregunto si está en la política (Fedisa, Partido Popular, UCD...) por afición a los cargos o por ideales. Y él, que si sí, que si no, que sí... «hice cosas en política sin puestos directivos»... Y yo, «pero ¿y los ideales?». Porque ya ha llegado el momento de recibir a los políticos con esta pregunta: «¿Qué cosa buena quiere usted para los españoles?» Al fin viene el trapo: «Mira, has tocado en un hombre que se mueve sólo por ideales. Que no busca en la política ni puestos de consolación, ni cargos ni proyección económica... Ejerciendo mi profesión viviría bastante decentemente... ¿Mis principios? Amo profundamente a mi país, y no me importaría perder la vida por la Patria. Creo en la democracia: en la convivencia que admite, escucha y respeta no sólo las opiniones de los demás, sino a los demás. Creo en el hombre. Trato de jamás perjudicar ni dar patadas a nadie. Tengo unas profundas convicciones religiosas cristianas.» Le gasto la broma de si son realmente tan «profundas, tan profundas esas convicciones que... todavía no han aflorado hasta la pequeña pantalla». Encaja bien. Sonríe. Explica que sus principios de moral cristiana se traducen, a la hora de gobernar la RTVE, en un afán de «servicio a todo el pueblo..., pero a todo».

«PADRE PADRONE»

Agrega: «La televisión, como servicio, debe ser aconfesional.» Yo le interrumpo: «El otro tifa, un pescadero de mercado, para más datos ateo y de Comisiones Obreras, me

«TVE es como una jaula que se ha abierto de pronto» decía que él no quería que en su casa se colasen películas como "Padre Padrone"... Hay una moral y un buen gusto que no son "confesionales".» Y él me dice que, por esta película, ha recibido tropecientas cartas con tropecientas mil firmas pidiendo su dimisión, pero que «es una buena película y había que darla». Iniste en que «hay que atender a toda una "sociedad plural... y habrá que investigar sus gustos y sus demandas». Comenta que «con la nueva situación del Estatuto de RTVE se ha abierto la jaula y ha salido a borbotones todo lo que estaba allí dentro contenido». Que «ahora estamos definiendo unos objetivos concretos para informar, formar y divertir, de modo que la RTVE sea un servicio a toda la sociedad... Soy consciente de que hasta ahora la televisión no se ha autilizado para atender a ciertos sectores, como el mundo rural, la tercera edad, la juventud, la infancia..., pero yo llevo cinco meses sólo, ¡y qué cinco meses!, en el esfuerzo de intentarlo».

Otras desayunantes le plantean que «televisión informa mal». Nos cuenta entonces sus «miserias» de falta de medios y de profesionales: «Cuarenta locutores, a quienes no puedo decir que se vayan, ni que se hagan periodistas de la noche a la mañana. Algunos han empezado ya el reciclaje para su función»; «en todas las películas tenemos sólo seis cámaras autónomas, ¡medios prehistóricos! Pero creo que los "informativos" son ahora mucho mejores». Expresa su esperanza: «Por razón de "los mundiales" vamos a tener que pasar amas de cien cámaras autónomas; y de cinco unidades móviles pasaremos a veinticuatro... Empezamos ya a crear "centros regionales" de verdad para dar cobertura de televisión y radio... a todo el territorio, porque ahora tenemos media Castilla en sombra.»

MANIPULACIÓN PARTIDISTA

Nos acercamos al tema de los informativos y programas especiales «manipulados con sesgo partidista de izquierdas». «A mí me dio este cargo Suárez y me propuso Rafael Calvo. Yo puse dos condiciones: manos libres, porque quería elegir los cargos sin hipotecas de partidos, y confianza. Yo no podía meterme a gobernar algo tan poderoso como RTVE con pactos bajo cuerda entre el Gobierno y la oposición. Nombré, previa consulta a Suárez, siete directivos. Y ¡no los pacté con nadie! Luego, en los nombramientos de segundo y tercer nivel, donde sí que hay personal que milita en diversos partidos, se creó el clima de que yo había entregado la televisión a las izquierdas. Puedo deciros que entre cerca de cien cargos directivos de Radio Nacional, Radio Cadena y TVE, sólo diez, que yo sepa, están comprometidos, con mílítancia política, a la oposición. Y, además, tengo la convicción moral de que ninguno de esos diez ha utilizado el medio con fines de partido. Paradigma ejemplar de esa asepsia es Eduardo Sotillos (RNE).»

Se interna ahora en una vehemente teórica de que «RTVE debe servir para consolidar la democracia y la convivencia del nutuo respeto». Recojo una frase, al final de este largo desayuno de cuatro horas: «Soy un convencido de que mi partido, UCD, no debe abandonar la defensa de las libertades en manos de la izquierda.»—P. U.

 

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