El País, segundo diario por su difusión de los que se editan en Madrid. 
 La crisis de la prensa, en cifras     
 
 El País.    03/12/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

EL PAÍS, segando diario por su difusión de los que se editan en Madrid

La crisis de la prensaren cifras

Hablar nuevamente de la crisis de la prensa amenaza con convertirse en un tópico, pero por lo mismo resulta también una necesidad. La prensa, como los toros, se encuentra en crisis casi desde que este mundo que vivimos alcanzó el uso de la razón. La aparición de nuevos medios de información, la elevación de los costos de producción —especialmente mano de obra y materias primas—, las dificultades y encarecimientos en la distribución y la propia crisis económica general son factores que desde hace largo tiempo han convertido a la prensa de las sociedades industrializadas en un sector de dudosa rentabilidad y abundantes riesgos.

En nuestro país la desaparición del anterior régimen y el tránsito político animaron la creación de nuevas empresas periodísticas y un aluvión de títulos se volcó sobre los quioscos. Pero después de una etapa de entusiasmo y relanzamiento del sector, y coincidiendo a un tiempo con la política del consenso y la radicalización. de la crisis económica, los periódicos diarios y los semanarios comenzaron a sufrir serias pérdidas en su circulación y en sus carteras de publicidad y también, como es lógico, en sus cuentas de resultados. Hay que poner de relieve que esta coincidencia de la crisis de los periódicos con las crisis económicas generalizadas no es nueva. En Estados Unidos las estadísticas comprueban que van siempre de la mano: a mayor depresión en la inversión, menor circulación de prensa.

Ahora se acaban de hacer públicas oficialmente las cifras de la Oficina de Justificación de la Difusión (OJD) —único organismo fiable en sus datos— sobre la circulación de la prensa de Madrid en el periodo del mes de julio de 1977 a junio de 1978, ambos inclusive. En lo que se refiere a los principales periódicos de la capital, su difusión media, certificada para dicho periodo, es la que figura en el gráfico.

Como puede verse, sólo un diario, El Alcázar, ha mejorado notablemente su difusión, y sólo EL PAÍS ha mantenido ésta, mientras que los demás periódicos han visto mermar considerablemente sus tiradas. Hay que hacer notar, sin embargo, que esta caída de las ventas viene de antaño y que el ejercicio anterior al ahora controlado tiene la particularidad de incluir en su control el mes de junio de 1977, que con las elecciones generales supuso un aumento notable de tiradas.

Un análisis somero del cuadro sitúa a EL PAÍS como el segundo diario de información general por su difusión de los editados en la capital (después del Abc. Esto nos sitúa los terceros a nivel nacional, toda vez que La Vanguardia, de Barcelona, supera al Abc. El aumento de tirada de El Alcázar, más que un fenómeno exclusivamente periodístico, parece estar ligado a las marcadas posiciones políticas que mantiene. El Alcázar es el refugio de una ideología, no un diario en el moderno sentido de la palabra. Pero en cualquier caso tiene derecho a ser como es, y los rumores sobre el aumento de las tiradas de la prensa de ultraderecha obtienen ahora su cuantificación concreta en las cifras de la OJD.

Estos datos que se comentan, por lo demás, se refieren a difusión y no a tirada, y son las medias de todo un ano. Faltan en el cuadro algunos periódicos como Diario 16, que no ha sido controlado, o El Periódico, de reciente aparición, más los deportivos, que han experimentado ligeros descensos en el mismo periodo. También falta El Imparcial —pendiente de control—, de características similares a El Alcázar, y que en cierta medida podría estar subiendo ahora en su tirada dañando la propia de dicho vespertino. Igualmente es preciso señalar que estas cifras medias están sometidas a variaciones mensuales considerables. Otros datos, sin duda de interés para nuestros lectores, es la tirada media real —y no sólo la difusión— de nuestro periódico, pues es de tiradas de lo que normalmente se habla en la prensa internacional. La propia OJD certifica para EL PAÍS una cifra de tirada útil en el período controlado de 157.946 ejemplares. Hay que señalar también que tanto tirada como difusión crecen notablemente para toda la prensa madrileña los domingos. EL PAÍS del domingo tiró asi en el mismo periodo 208.653 y su difusión media fue de 181.495 ejemplares. En el mes de junio, último del control, esta difusión era, no obstante, ya de 187.180.

Por lo demás, y habida cuenta de que el estudio realizado por la empresa Sofemasa sobre el perfil de nuestros lectores arroja una media de 3,7 personas por ejemplar, el índice medio de multilectura de EL PAÍS es de 474.850 lectores diarios. Sobre el perfil de los mismos puede consultarse el número de nuestro periódico del pasado 4 de mayo de 1978.

Estas son, pues, las cifras reales de la crisis de la prensa. Durante los meses de octubre y noviembre parece que existe una tendencia a la nivelación y la crisis se ha visto más agudizada en la contratación de publicidad que en las ventas, Como puede verse, EL PAÍS ha resistido bien la época de las vacas flacas, aunque evidentemente también ha padecido sus efectos. La animación de la vida política después del referéndum, las elecciones municipales y la eventualidad de unas generales, y la posible mejoría de la situación económica favorecerán, sin duda, el relanzamiento del sector. Pero éste se encuentra aquejado de serios problemas estructurales sin cuya solución difícilmente podrá contarse en España con una prensa democrática y moderna.

 

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