Autor: Pujalte, Manuel Adolfo M.. 
 ENCUESTA. 
 ¿Televisión estatal o privada?  :   
 Opinan los partidos políticos. 
 Pueblo.    21/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

¿Televisión estatal o privada?

Opinan los partidos políticos

MADRID (PUEBLO, por M. Pujalte). Como hemos señalado recientemente en esta misma página, existe la posibilidad de que se inicie una campaña en favor de la creación de una cadena privada de televisión, promovida por grupos oligárquico-financieros, e incluso se ha especulado con el hecho de que ciertas multinacionales podrían estar involucradas en esta posible campana. En esto Importante tema, los partidos políticos tienen mucho que decir, de ahí que hayamos considerado oportuno recabar la opinión que tienen ai respecto los cinco partidos con representación parlamentaria más importantes: UCD, PSOE, PCE, AP y PSP.

(Oficina de Prensa de UCD)

• UCD no se ha planteado esta circunstancia consistente en la creación de cadenas privadas de televisión, pero en cuanto partido que defiende las libertades individuales, consideramos que por principio no estamos en contra de que pudieran existir televisiones privadas al igual que ocurre en otros países democráticos. Por otra parte, estamos por la democratización y el control de la gestión financiera de la televisión estatal

(Oficina de Prensa del PSOE)

• El PSOE defiende la libertad de expresión y, por lo tanto, de información, como garantía de un socialismo en libertad, donde el derecho a la crítica y a la libre opinión pueda ser ejercida sin imposiciones. Dentro, de ese marco, opinamos que para la televisión estatal debe existir un organismo que la controle, y su composición debería ser algo distinta a la que existe ahora. Pensamos que el control debería ser ejercido por el Parlamentó mediante un organismo que refleje exactamente la representación parlamentaria para evitar cualquier manipulación por parte del poder. Esta manipulación puede existir en la misma medida en caso de cadenas privadas de televisión, porque ai ser creadas por grupos de capital, éstas se pueden convertir en grupos de presión, utilizando un medio de información que. hoy por hoy. es el único medio que llega prácticamente a todos los españoles. Lo menos que había que hacer, en caso de no poder evitar su creación, es controlarlas de la misma manera que la estatal, aunque lo mejor sería que no existieran.

• ÁNGEL MULLOR (Secretaría de Prensa del Comité Central del PCE)

• La potencialidad de la televisión para influir y conformar la opinión pública es tan fuerte que únicamente si está en manos de toda la sociedad a través de un control ejercido por sus representantes parlamentarios resulta útil. Por otra parte, las inversiones necesarias para montar ana cadena de televisión son tan importantes que en caso de admitirse la libertad de creación de cadenas televisivas, únicamente podrían ejercitarla los grandes grupos económicos, de presión, con el peligro que esto supone de distorsión y manipulación de toda la información que llega al público.

• (Oficina de Prensa de Alianza Popular)

• De cara al futuro, la idea de la radiodifusión como servicio público no impide que para España pueda, e Incluso deba, pensarse en la existencia de una radiotelevisión oficial (controlada más o menos directamente por el Estado, coa intervención de la sociedad), conjuntamente con otra •de planteamiento comercial y explotada por empresas privadas. Estas radio y televisión privadas funcionarían sometidas al régimen de concesión por el Estado. pero serian libres en su programación sin más cortapisas que las señaladas por la ley de Bases de la información para todos los medios de comunicación social.

PEDRO BOFILL (Secretario Nacional de Información del PSP)

• En principio, según nuestro criterio, la televisión debe "tener un carácter estatal (no gubernamental), controlada por organismos creados para este fin por el Parlamento. Si bien es cierto que no nos oponemos de una manera rotunda a la existencia de cadenas privadas, siempre que estén controladas por organismos representativos de toda la sociedad, creemos que ésta no es la mejor solución, porque favorece a los intereses de los grupos de presión más importantes, que son los únicos que cuentan con suficientes medios para efectuar el considerable despliegue financiero que exige la instalación de estas empresas audiovisuales. No obstante, seria deseable la existencia de cadenas de carácter regional, con objeto de que haya una auténtica descentralización Estos centros dependerían de los órganos rectores de las regiones, de tal modo que cada región tuviese capacidad y autonomía para producir y emitir programas. Por otra parte, estas televisiones regionales estarían costeadas por los presupuestos de las regiones para evitar hipotecas centralizadoras. Asimismo estas últimas cadenas estarían sometidas al control por parte de organismos representativos del Parlamento y de las entidades ciudadanas y sindicales.

 

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