Debate sobre la Prensa del Estado     
 
 Pueblo.    01/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

DEBATE SOBRE LA PRENSA DEL ESTADO

MADRID, (PUEBLO.)—Una mesa redonda, organizada ayer por la revista «Cambio 16», en torno al tema «Prensa del Estado; reunió a representantes de cinco partidos políticos del arco constitucional y a representantes de los trabajadores de PUEBLO y de la cadena de medios de comunicación del Estado, la ex Prensa del Movimiento. Acudieron los señores Bofill, por el PSP; Ángel Muttor, por el PCE; Carlos de Luxán, por el PSOE; Francisco Soler, de UCD, y un militante de AP. Por parte de PUEBLO, seis trabajadores de la comisión sindical; tres representantes de la coordinadora de representantes de medios de comunicación del Estado. Estuvieron también presentes el director de «Cambio 16», José Oneto; el director general de la empresa periodística impulsa (que edita «Diario 16» y «Cambio 16»). Juan Tomás de Salas, y el señor Utrilla, ejecutivo del equipo de don Tomás de Salas.

El debate giró en torno a .numerosas cuestiones. En un principio, los representantes de medios de comunicación del Estado presentaron su borrador de anteproyecto de estatuto de la ex Prensa de] Movimiento, que encuentra su fundamento en una regionalización de esta cadena de periódicos. Señalaron los trabajadores de medios de comunicación del Estado que su Prensa sería rentable, con una administración desburocratizada y una gestión democrática, añadiendo que la libertad de expresión no podía ser patrimonio únicamente de las empresas del sector privado. Por, parte de PUEBLO, los trabajadores expusieron que el futuro de este periódico estaba ligado al movimiento obrero en su conjunto, pues habían sido los trabajadores españoles quienes habían financiado con sus cuotas, durante cuarenta años, la Prensa sindical, y que a ellos pertenecía.

Los representantes de los partidos políticos señalaron que, de principio, sostenían la búsqueda de una alternativa, en el marco de un nuevo tipa de gestión, de esta Prensa institucional, precisando algunos de ellos que las soluciones, en cualquier caso, eran difíciles y que habla que llegar a ellas siempre que supusieran la preservación o, en su caso, un avance de la libertad de expresión y no su coarción.

Juan Tomas de Salas, por su parte, negó rotundamente la viabilidad de una Prensa del Estado o de la sociedad. «Manda quien paga», dijo, señalando que es invianble que haya una Prensa del Estado que no sea directamente controlada por el Gobierno. En este punto, los trabajadores de medios de comunicación del Estado y de PUEBLO precisaron que no era conveniente confundir el Estado con los Gobiernos, y que, en cualquier caso, la libertad de expresión no podía ser patrimonio exclusivo de los empresarios privados, sino que se trataba de una libertad de todos, de una libertad pública.

 

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