CORRUPCIÓN EN TVE. Absoluto descontrol en la producción de programas. 
 Televisión española paga dos veces "Un, dos, tres..."     
 
 Diario 16.    15/11/1982.  Página: 43-44, 45. Páginas: 3. Párrafos: 32. 

Diario 16/15 noviembre-82

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Televisión española paga des veces «Un, dos, tres...»

Absoluto descontrol en la producción de programas

Por cortesía de la Editorial España Critica, les ofrecemos un extracto del número 5 de su colección de monográficos El tema de este dossier es «TVE. La corrupción que no cesa», del que es autor José Ruiz, que acaba de ponerse a la venta.

En la memoria que comenta el presupuesto de TVE para 1982 y que fue entregada al consejo de administración de RTVE se señala que existen dificultades económicas para la producción de programas por Televisión Española. La realidad es otra muy distinta. El problema fundamental no es la falta de medios, sino la mala distribución de los existentes. Televisión no dispone de dinero para realizar programas, pero sí cuenta con presupuesto para invertirlo en producciones ajenas. Producciones que no sólo se financian con el presupuesto público de TVE sino que, además, utilizan tos propios medios técnicos de la Televisión del Estado.

De esta forma, se produce la contradicción de que TVE presta sus equipos para programas privados que luego paga de forma generosa. Esta política de absoluto descontrol en la producción de programas no se origina sólo durante el mandato de Carlos Robles Piquer como director general. Ha existido también durante la dirección de Fernando Castedo y sigue hoy vigente con el nuevo director general de Radiotelevisión Española, Eugenio Nasarre.

En ocasiones Televisión no cede sus equipos, pero sí abona la contratación de otros distintos. El resultado no cambia, TVE adjudica de forma incomprensible a sociedades privadas la realización de programas que podría hacer por sí misma. No existen tampoco criterios oficiales que regulen la adjudicación de las producciones.

La selección de las productoras que van a realizar los programas queda en manos del capricho del directivo vo de turno. No hay más reglas. Sin duda, un ejemplo que ilustra perfectamente esta línea de actuación es el flamante «Un, dos, tres...», de Chicho Ibáñez Serrador.

Con el respaldo de Manuel Calvo Hernando como director en ese momento de Televisión Española y de Enrique de las Casas como responsable de la Primera Cadena, «Un, dos, tres...» le va a costar a TVE un total de 192 millones de pesetas. Exactamente 192.482.564 pesetas. El programa, sin embargo, no lo produce TVE sino una empresa privada de la que es propietario Chicho Ibáñez Serrador.

Lo paga todo

Se trata de la sociedad Prointel, Televisión paga directamente a esta empresa en contrato de servicio 4.626.650 pesetas por programa. Al comprender la serie un total de 26 programas, la suma a percibir será de 120.292.900 pesetas. A todo ello hay que unir los gastos de producción que también corren a cargo de Televisión y que ascienden a 5.200.000 pesetas. Se paga incluso el Impuesto de Tráfico de Empresas que lógicamente correspondería pagar a Prointel. Asciende a 4.811.664 pesetas.

Televisión abona el aire acondicionado de los estudios en que se efectúa la grabación. Su coste es de 2.600.000 pesetas. El programa se realiza en los Estudios Roma que son alquilados por TVE. La generosidad de Televisión llega hasta el extremo de pagar 18.200.000 pesetas en concepto de premios a repartir a los concursantes durante el desarrollo del programa «Un, dos, tres...».

Directivos de la propia TVE no se recatan en admitir que el contrato firmado es leonino y va en perjuicio de los intereses públicos de TV. Sin embargo, se ha firmado.

El presupuesto que recoge los gastos previstos por Televisión para esta serie se puede calificar como mínimo de escandaloso. En teoría, a la productora privada le corresponde todos los gastos de realización de los espacios. Así ocurre habitualmente no ya en Televisión Española, sino en todas las televisiones del mundo que contratan a una sociedad privada. El caso de «Un, dos, tres...» es otro muy distinto, TVE lo paga todo.

• Junto al evidente despilfarro de Televisión para pagar a la productora de Ibáñez Serrador hay otro hecho que llama la atención. Inexplicablemente TVE contrata para la realización del programa, a personal técnico y equipos humanos de los que dispone sobradamente en su propia plantilla. Plantilla a la que paga mensualmente la nómina y a la que ahora no parece interesada en utilizar.

Según el proyecto aprobado por Manuel Calvo Hernando y Enrique de las Casas, Televisión acepta el pago de ocho electricistas durante treinta y dos semanas. El coste de la operación será de 5.120.000 pesetas. No hay problemas tampoco para la incorporación de doce carpinteros por una cifra de 7.680.000 pesetas. Se incluye también la contratación de una secretaria y de mozos de plato.

Hasta el notario

Televisión cuenta no sólo con personal sino con medios técnicos suficientes para las grabaciones de los programas. En el caso de «Un, dos, tres...» los directivos de TVE parecen haber sufrido un evidente ataque de amnesia. Sólo así puede explicarse el gasto de otros seis millones de pesetas para el alquiler de una grúa y la construcción de material eléctrico. Asimismo, TVE, que cuenta entre su personal con expertos decoradores, paga 2.500.000 pesetas por la construcción de un decorado.

La generosidad de Televisión no tiene límites. En el presupuesto que se ha aprobado se incluyen 9.100.000 pesetas para la construcción de los pódiums de los cicutas, azafatas y concursantes. Se agregan las ruedas, escayolas y, en general, todos los elementos móviles que se utilicen durante las grabaciones. TVE paga hasta el coste de los efectos especiales y atrezzo por un valor de 2.600.000 pesetas. Por supuesto, todo este material podría haberse hecho desde los talleres de TVE.

Se llega hasta el extremo de abonar el alquiler de los turismos necesarios para la producción del programa. No falta de nada.

Ante esta situación cabe preguntarse cuáles son las cantidades que corren a cargo de la productora de Chicho Ibáñez Serrador, TVE paga las comidas del personal que trabaja en la realización, las horas extraordinarias de colaboradores y los gastos de producción. En este capítulo se incluyen las nóminas del notario que participa en las grabaciones. Se añaden, asimismo, gastos de imprenta, entradas para los invitados, jardinería y, en general, todos los imprevistos que puedan presentarse,

Negocio a tres ti negocio que Ibáñez Serrador realiza a costa de TVE con la serie de «Un, dos, tres...» no iba a ser el único. Podría haber sido sensiblemente mayor. Con el apoyo de Manuel Calvo Hernando y de Enrique de las Casas, TVE habría llegado a pagar a Prointel 610 millones de pesetas. El objetivo era la firma de un contrato para la coproducción de tres series: «Un, dos, tres...», «Con América esta vez», «Su turno» y «Lo nunca visto». Cada serie iba a constar de 26 capítulos de sesenta minutos de duración, según guiones propiedad de Prointel. La serie «Lo nunca visto» serla presentada por Alfredo Amestoy. «Su turno», por Jesús Hermiday «Un, dos, tres..., con América esta vez», serla escrito y realizado por Ibáñez Serrador.

Las grabaciones estaba previsto que comenzaran en febrero de 1982. El precio que TVE debía pagar por cada uno de los programas semanales era de 3.536.400 pesetas por «Lo nunca, visto». 1.948.800,

Narciso Ibáñez Serrador, «Chicho», es uno de los que más ración come del pastel de Televisión. No sólo tiene un programa millonario, el célebre «Un, dos, tres...», que produce él sólito a través de la empresa Prointel, de su exclusiva propiedad, sino que, además, TVE abona el total del contrato, 192 millones de pesetas, y encima los gastos de producción corren a cargo del ente. El programa se realiza en los Estudios Roma, alquilados por TVE, que paga incluso el aire acondicionado. En fin, que al programa de Chicho le pagamos hasta el Impuesto de Tráfico de Empresas. Éso sin contar con que TVE paga también una parte del personal técnico contratado al efecto, mientras los trabajadores de su propia nómina están en Prado del Rey cruzados de brazos. Y no es el único caso.

por «Su turno» y 6.028.050 pesetas por «Un, dos, tres,,., con América esta vez», sería escrito y realizado por Ibáñez Serrador. En total y por 26 semanas. Televisión tendría que pagar exactamente 610.995.320 pesetas. A la firma del contrato TVE tendría ya que haber abonado 9.500.000 pesetas con destino a operaciones de preproducción.

En el caso de la serie de «Un, dos, tres...» uno de cada seis programas se efectuaría con una pareja española y otras tres de países latinoamericanos. Básicamente el esquema del programa hubiera sido el mismo que la fórmula ya utilizada en la serie grabada en años anteriores.

El contrato previsto para la firma y aceptado por Calvo Hernando y Enrique de las Casas fue vetado en el consejo de administración de Radiotelevisión Española por su carácter de abuso en contra de los intereses públicos. El propio examen del contrato y de los presupuestos de los programas evita de nuevo mayor comentario.

En el caso de «Su turno», la dirección de Televisión había aceptado pagar por los 26 programas 50.668.800 pesetas. En este presupuesto se incluía el pago de director, guión, realizador, director de producción, dos ayudantes de producción, un ayudante de regidor, un director de relaciones públicas, dos señoritas relaciones públicas y dos azafatas en cámara. Además el presupuesto agregaba el pago de cinco periodistas que semanalmente recibirían 25.000 pesetas cada uno.

Obviamente, TVE entre sus 5.227 empleados cuenta también con operadores, ayudantes de cámara y toda clase de personal técnico que cobra mensualmente de las nóminas del organismo. Sin embargo, TVE en una nueva muestra de incongruencia aceptaba contratar un operador, ayudante de cámara v experto en sonido. Asimismo, también aceptaba el pago de horas extras, del equipo de rodaje, dietas, desplazamientos, etcétera.

Televisión abona el equipo de registro de cámara y sonido, el positivado del color y su revelado. No faltaban tampoco los seguros sociales del personal contratado y el segura de accidentes para personas que viajaran para la participación en el programa. Se incluía también el pago de sastres, vestuario de azafatas, dos coches de producción y dos autocares para el uso de los espectadores. Había que agregar el abono de los «gastos de representación y atenciones», el pago de las comidas y uso de cafetería y todos los gastos da oficina.

Finalmente en el total de presupuesto semanal aprobado pava la realización de «Su turno», TVE aceptaba pagar también 92.000 pesetas semanales a la sociedad Prointel de Ibáñez Serrador. "Esta cantidad corresponde al impuesto del 5 por 100 de beneficio industrial.

Abusando siempre

Para la realización de «Lo nunca visto», de Alfredo Amestoy. el presupuesto de concesiones de TVE es similar al anterior. Se aumenta, eso sí, el número de azafatas en cámara a cuatro y se reduce el número de periodistas a tres. Siguen cobrando, por supuesto, 25.000 pesetas semanales. Para este programa aumenta a dos el número de operadores, ayudantes cíe cámara y expertos en sonido. Se agrega también la contratación de fumadores en Londres, París, Roma y Colonia y la colaboración de cuatro actores dobladuras.

El presupuesto recoge la participación de cuatro mimos y el pago por TVE de los premios del programa.

Exactamente sería 1.000.000 de pesetas cada seis programas. Se incluyen, como era de esperar, los ya conocidos pagos de gastos de oficina, comidas y transportes.

En lo que se refiere a «Un, dos, tres..., con América esta vez», TVE aceptaba el pago del mismo tipo de personal que en los casos anteriores. Se agregaba, además, el pago de un equipo de rodaje de tres personas y del personal artístico que intervenía en el espacio. Entre los contratados figuraba un presentador pagado con 250.000 pesetas, tres actores cicutas, 30 actores, seis azafatas, tres asesores culturales y artistas para el espectáculo en general.

De nuevo, llama la atención cómo es posible que Televisión Española no contrate directamente todos los equipos y realice directamente el programa. La pregunta queda sin respuesta. Lo cierto es que sólo la contratación del personal artístico le suponía por semana a TVE un total de 2.035.000 pesetas.

Las estancias de las «parejas» españolas y latinoamericanas corrían a cargo como es lógico de TVE. No faltaba tampoco en el presupuesto la contratación de cuatro periodistas y de tres corresponsales en América.

El coste a pagar por Televisión para la realización de «Un, dos, tres..., con América esta vez» era de 156 millones de pesetas por la totalidad de los 26 programas. Exactamente 156.729.300 pesetas. En total su aportación económica directa por los tres programas contratados con Prointel era de 364.344.500 pesetas.

El negocio para la empresa de Ibáñez Serrador no termina aquí. Televisión aceptaba por decisión de sus directivos entregar otros 311.680.820 pesetas. Esta cifra corresponde a los medios técnicos y personal que el organismo público cedía para la puesta en marcha de los tres espacios. Estos equipos se agregaban a los ya contratados en el presupuesto. Es decir, TVE pagaba a una productora privada para hacer unos programas que podría realizar por sí misma. Además, cedía su propio personal en beneficio de la sociedad Prointel.

Entre los equipos que Televisión aceptaba entregar figuraba una unidad móvil (con el personal operativo necesario), dos magnetoscopios, un telecine, dos magnetoscopios de montaje electrónico, material eléctrico, de decoración, y película virgen.

En esta lista de concesiones llama la atención dos aspectos. De una parte, TVE aceptaba entregar como equipo técnico para los programas «vehículos de regalo». En el contrato no se especifica cómo es posible que unos coches de obsequio se consideren como material técnico. "

Además, TVE cedía un plato para la grabación de los programas. Este plato sería el número tres de los Estudios Roma. Unos estudios que recordemos están pagados por TVE bajo el módico precio de 40 millones de pesetas anuales.

Entre el personal cedido se encontraba un productor, un decorador, un figurinista, un montador musical, un regidor, dos ayudantes de realización, un encargado de construcción de decorados y 15 montadores. No faltaban tampoco peluqueras, maquilladores, electricistas y caracterizadores. En total 55 personas pagadas mensualmente por las nóminas de TVE, pero que ahora quedaban al servicio de un negocio privado de evidente rentabilidad. Sólo por semana el coste de esta cesión de empleados suponía 11.986.570 pesetas.

 

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